Los apóstoles del cambio El éxito, definitivamente, no viene solo.
Detrás de él están los cerebros, las ideas, las estructuras
que hacen que ciertas organizaciones se conviertan en modelos a imitar.
PRODUCTO seleccionó las empresas más representativas del país,
cuyas cabezas han sabido ser visionarias, detectar los cuellos de botella
y rectificar el rumbo para convertir así a sus empresas en exitosas.
Innovadores ¿Quién iba a pensar que en Venezuela tenemos una
compañía de desarrollo y comercialización de software
que ha ganado los máximos laureles en el Windows World Open? ¿Quién
creería que, además, existen empresas exportadoras de flores
a Europa, de lanchas inflables y de equipos eléctricos? Pues las hay, y muy exitosas.
Personajes exitosos Presentamos algunos de los tantos personajes que han
sabido sacar provecho de las oportunidades que le ha presentado la vida.
Gente como ellos son un ejemplo de cómo con esfuerzo, dedicación,
preparación, algo de osadía y tal vez un toque de locura,
se pueden lograr con éxito las mil y una metas.
Sectores competitivos El país se ha caracterizado por ser altamente
competitivo en sectores muy especiales. Nadie puede negar, por ejemplo,
que Venezuela creó una industria de "misses" altamente
destacada. La telenovela nacional también ocupó primerísimo
lugar en los mercados internacionales (América, Asia y Europa). Hoy
lucha arduamente por recuperar ese sitial, meta que está logrando
exitosamente a través de la producción independiente.
Con confianza Invertir en un país cuyas políticas son cambiantes,
donde las reglas de juego para el empresario no están muy claras
y donde los incentivos son pocos, por no decir nulos, es difícil.
Colocar el dinero e intentar crecer en una nación donde las perspectivas
políticas están un tanto oscuras, pareciera ser cosa de alguien
no muy cuerdo. Sin embargo, hay empresas extranjeras en los sectores financiero,
de consumo masivo, telecomunicaciones, alimentos y bebidas, que creen en
Venezuela y en su recurso humano.
La nación emergente "Papá Estado", definitivamente,
no tiene la varita mágica para resolverlo todo, ni es omnipotente
ni omnipresente para estar en todas partes y resolver cuanto problema surge.
Las soluciones están en algún sitio, pero hay que buscarlas.
La idea es mostrar los modelos y sembrar la semilla para que surjan muchas
de ellas en todas las áreas del quehacer humano.
El país necesario Luego del diagnóstico debe venir la propuesta
de cambio. ¿Qué hacer para que Venezuela se convierta en un
país competitivo? Los expertos coinciden en que la principal herramienta
para el cambio requerido es la educación, una educación para
producir y competir.
| El "costo Venezuela" |
El primer paso para curarse es asumir que se está enfermo. En
la práctica gerencial es común proceder a hacer diagnósticos
e identificar los factores que afectan la rentabilidad y la operación,
para de esta forma mejorar los resultados y la competitividad de la empresa.
En el ámbito de un país que busca integrarse en un entorno
globalizado, no es suficiente proclamar ventajas comparativas, bondades
y recursos con los que se cuenta. Es necesario identificar y atacar las
trabas, desventajas y problemas que impactan negativamente en el desarrollo.
Por ello Venezuela no puede seguir pensando ingenuamente que la abundancia
y diversidad de recursos, la ubicación geográfica y la energía
son suficientes para que los inversionistas hagan cola para establecerse
en nuestro país. Si queremos lograr resultados positivos y duraderos
debemos asumir que existe un "costo Venezuela" que debe ser atacado
y enfrentado si queremos que el Producto Venezuela sea atractivo.
¿Qué es el costo Venezuela? Es el
conjunto de gastos en que deben incurrir las empresas que hacen negocios
en Venezuela y que se traduce en un mayor precio de los bienes y productos
hechos en el país. Es un concepto relativo que se manifiesta por
comparación a la situación que enfrentan otros países.
La expresión "costo Venezuela" no dispone hasta el momento
de parámetros de medición definidos y precisos, se usa más
bien para englobar el conjunto de trabas y costos que entorpecen, encarecen
y, en algunos casos, descartan la posibilidad de hacer negocios en el país.
Existen muchos factores que incrementan el "costo Venezuela".
Entre ellos destacan: inseguridad jurídica, inseguridad personal,
altas tasas de interés, infraestructura deficiente, inadecuada preparación
del recurso humano, carga impositiva, corrupción, dificultad y trabas
en los trámites administrativos, aduanas inoperantes, arbitrarias
y corruptas.
¿Cómo se reduce? Reducir este costo
permitirá producir bienes y servicios más competitivos a nivel
internacional y ser más exitoso en la captación de inversiones
domésticas y foráneas. Entre las posibles acciones que se
pueden tomar para reducir el "costo Venezuela" están:
-Empezar por definir el "costo Venezuela". Eso implica realizar
estudios y encuestas que permitan definir un índice "costo Venezuela"
para lograr una aproximación tanto cuantitativa como cualitativa
al concepto. A partir de este diagnóstico oficial se pueden definir
acciones, propuestas, reformas y cambios a implementar.
-Asumir que una política industrial efectiva requiere de un entorno
macroeconómico estable, confiable y predecible. La estabilidad y
predictibilidad son más importantes que las tasas de crecimiento
erráticas.
-Evaluar y revisar el marco regulatorio. El objetivo de seguir adelante
con la desregularización y actualización del marco regulatorio
con miras a modernizarlo y adecuarlo.
-Reforma del Sistema Judicial para lograr mayor seguridad jurídica.
-Modernizar y adecuar la infraestructura del país mediante un
agresivo programa de privatizaciones y concesiones.
-Revisar y comparar el conjunto de impuestos con relación a países
que compiten con Venezuela en atraer inversiones. Prestar especial atención
al problema de la tributación municipal.
Una señal decisiva en materia de política industrial sería
encontrar un programa de gobierno que se fije como prioridad nacional enfrentar
el "costo Venezuela". De esta forma se lograría un entorno
más atractivo, rentable y acogedor para todos aquellos con voluntad
de emprender. La demanda por el producto Venezuela se incrementaría,
tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo.
Ex director ejecutivo de Conapri |
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Se vende país con vista al mar
Naturaleza y gente dispuesta a trabajar son las fuerzas
vitales para potenciar el desarrollo de Venezuela
Cómo logramos diseñar una Venezuela altamente competitiva,
independiente, con mayor calidad de vida?, ¿cómo la vendemos?,
¿de dónde sacamos las ideas?, ¿quién nos ayuda
a dibujar un país exitoso?, ¿quién nos da la dimensión
humana que mueve la nación cada día?, ¿quién
nos coloca de frente a los capitales que dinamizarán la economía?
Luego de analizar varias posibilidades, PRODUCTO decidió utilizar
la técnica de la matriz DOFA para identificar las debilidades, oportunidades,
fortalezas y amenazas de Venezuela ante sus competidores cercanos.
Las respuestas fueron proporcionadas mediante una tormenta de ideas,
por un grupo de hombres de negocios y humanistas. Edgar Dao, presidente
del Banco del Caribe; Julián Villalba, presidente de Aserca Airlines;
José Ignacio Moreno León, rector de la Universidad Metropolitana;
Luis Pedro España, jefe del Departamento de Estudios Políticos
y Sociales del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales
de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), y Luis Villegas,
director de mercadeo y finanzas de HR Global, asumieron el reto. Mario Gil,
vicepresidente de Planificación Estratégica del Grupo Editorial
Producto, actuó como moderador.
Todas estas experiencias se juntaron el pasado 13 de mayo en el hotel
Eurobuilding de Caracas. El inicio de la jornada se enfrentó con
la habitual cola de la autopista del Este, que estaba particularmente pesada
debido a la paralización del metro por la colocación de unos
explosivos.
Reuniones de última hora acortaron el tiempo de José Ignacio
Moreno León y Edgar Dao, mientras que Julián Villalba tuvo
que posponer su participación para el día siguiente, pues
su carro se accidentó en plena autopista.
Superados los obstáculos, llegó el momento de discutir
sobre lo positivo y negativo del país. De encontrar oportunidades
y fortalezas ocultas y desterrar mitos que potencian debilidades y amenazas.
Tierra de gracia
Después de tan accidentada llegada, dar con las debilidades y
amenazas fue cosa fácil. Aunque distinguir la diferencia entre un
concepto y otro tomó su tiempo, aun para personas versadas en el
tema.
Pero la sesión debía comenzar señalando las fortalezas
del país.
No fue posible encontrar una institución que se erigiera como
la gran fortaleza para la nación. Se mencionó a la Iglesia
y a las Fuerzas Armadas como los entes más reconocidos por los venezolanos.
Pero Luis Pedro España recordó que cuando un país sólo
puede apelar a Dios y a las armas, atraviesa por una severa crisis institucional.
Los principales pilares de Venezuela son los recursos naturales de que
dispone, su ubicación geográfica, la armonía social
y la homogeneidad cultural. En síntesis, naturaleza y gente.
Si hubiese que ofertar a Venezuela en un aviso clasificado, probablemente
el anuncio diría: "Se vende país con vista al mar",
como acertadamente comentó el sociólogo Luis Pedro España.
Pero el impulso que determina un pueblo sano y sin prejuicios raciales
y de otro tipo, también está en peligro ante el deterioro
de la calidad de vida, la pobreza generalizada y la disminución de
oportunidades, descentralización anárquica, fraccionamiento
de las Fuerzas Armadas y desintegración social.
Todos estos errores de quienes han ejercido el poder, pueden ser capitalizados
por sectores adversos a la democracia hasta conducir a un gobierno de facto.
La disponibilidad de recursos naturales como petróleo, gas, hierro,
bauxita, agua, oro, diamantes, bosques, acompañados de una situación
geográfica envidiable por el acceso a mercados tan importantes como
los de Estados Unidos y Europa, figuran entre los puntos fuertes que se
pueden convertir en débiles si no encontramos cómo potenciarlos.
Hasta ahora el petróleo y el gas han sido manejados eficientemente
por la industria nacional, que como una isla de excelencia ha sabido proyectarse
en el mundo.
Lo malo llega fácil
Edgar Dao rompió el hielo y fue directo al tema: "El reto
fundamental del país es aprender a gobernar. Somos incapaces de evaluar
gestiones, de generar y manejar estadísticas, de identificar a los
ciudadanos, de contar votos".
Planteamiento drástico que asoma los signos de la astenia nacional:
marco legal inadecuado, apatía social generalizada, sector público
y educación ineficientes.
Atada a la principal fortaleza y bandera frente al mundo, surgió
una de la principales debilidades del país: la exagerada dependencia
del petróleo, que coloca a Venezuela en situación de vulnerabilidad
frente a las fluctuaciones de este mercado y ante la amenaza constante de
la aparición de una fuente de energía económica alterna
al petróleo.
Las demás flaquezas enunciadas parecen el resumen semanal de los
cuerpos económicos y políticos de los principales diarios
nacionales: concentración del aparato productivo, falta de continuidad
en las políticas públicas, insolvencia del Estado, sistema
financiero débil, políticas fiscales que obstruyen la inversión
y rezago tecnológico.
"Nuestro problema es que nos creemos modernos, pero la verdad es
que el petróleo nos permitió comprar la modernidad sin hacer
nada", dijo España. De allí que cuando el llamado oro
negro falla, el país retorna sobre su caos.
Líder regional
Las condiciones están dadas. Venezuela tiene potencial para convertirse
en un país líder dentro de la Comunidad Andina de Naciones
y los países latinoamericanos en general. Pero debe dar la pelea,
aseguró Julián Villalba.
Debe aprovechar turísticamente las bellezas naturales, explotar
coherentemente la minería, los recursos energéticos y agroforestales,
aumentar las exportaciones no tradicionales y consolidar los procesos de
privatización. ¿Verdad que parecen los enunciados de un plan
de la nación jamás puesto en práctica? |