![]() |
7 claves para vender en el 2000 | |
Sin trago amargo El que cuelga, pierde A la caza del cliente
|
Ganar en el 2000 es posible. Las condiciones parten indefectiblemente del propósito de abolir par de hábitos nada rentables: quejarse y creer ilusamente que se dominan las últimas peripecias desarrolladas en el ámbito del mercadeo. Esto último es crucial, dado que muchas empresas creen haber adecuado sus estructuras a las situaciones emergentes del mercado y los consumidores, mas no es así. Y pese a que el entorno político y macroeconómico de este año no luce favorable para los negocios, ciertamente, hay claves para lograr con éxito las metas de facturación. Dos expertos en mercadeo, Joseph Saade y Rita Elena Estrada (vicepresidente ejecutivo de Datos y profesora del Instituto de Estudios Superiores de Administración [IESA], respectivamente) coinciden en que en la economía venezolana hay chances de negocios aún no explotados. Esta premisa se conecta, a su vez, con la necesidad de segmentar para poder cubrir las demandas de un consumidor cada vez más particular y exigente. El punto está en descubrir esa vasta diversidad de gustos y preferencias del consumidor para saber en qué sentido se puede y se debe diversificar.
Tras el customer share Ante todo, el contexto. De acuerdo con las mediciones de Datos, en el último trimestre el mercado de consumo masivo tendió a estabilizarse e incluso a registrar una leve alza. Pero no llegó a compensar la caída de 9 por ciento detectada entre octubre de 1998 y de 1999. Aun con cifras parciales, la contracción estimada para 1999 osciló entre 10 y 12 por ciento. Aparentemente, la tragedia de Vargas, Miranda y otras zonas del país incrementó las ventas de bienes de consumo masivo. No obstante lo ocurrido, según observa Joseph Saade, fue un menor nivel de inventario. En ese escenario, los comercios incrementaron sus ventas pero no aumentaron sus pedidos a los proveedores, por lo que tal fenómeno no es traducible en un alza de las ventas reales. Para los especialistas en mercadeo consultados por PRODUCTO, este escenario recesivo marca el fin de la pelea por el market share, e impone nuevas claves que garantizarán la sobrevivencia en la lucha por las ventas. A continuación, las siete más destacadas:
1 El reto está en construir customer share, o la más rentable relación con los clientes o consumidores. Este concepto implica para toda empresa que pretenda vender productos o servicios, trabajar como el buen sastre, porque a la hora de vender se acabaron los trajes de talla única. En esa ola, todo esfuerzo de producción, mercadeo, distribución y de comunicación comercial debe orientarse al cliente valioso como diferenciador en la competencia. Y alerta: este consumidor no siempre es el que compra más, sino el que compra mejor.
2 Conozca al detalle los hábitos de su consumidor. Para detectar ese cliente, el eficiente manejo de la información es vital. "Las empresas creen que hacen un buen uso de sus bases de datos y del data mining cuando la información que tienen alojada se resume a nombre del cliente, cédula, dirección y teléfono. Eso no sirve para nada. Hay que asumir que crear un producto o servicio para el cliente valioso es similar a comprar un regalo para el mejor amigo, del cual se conoce qué le gusta, qué tiene, qué quiere, cómo vive, trabaja o vacaciona", afirma Estrada. Es necesario radiografiar el comportamiento del consumidor en el punto de venta, las comodidades que requiere, los servicios adicionales que valorará, la forma de recorrer el sitio. Toda esa matriz debe generar información sobre cómo incrementar su lealtad con ese punto, cómo hacerlo sentir cual huésped de honor, y cómo incentivar la compra. El reto del 2000 es personalizar las ventas. Un desafío inabordable si no se recurre a la segmentación.
3 Segmentaciones sicográficas. Hay espacios del mercado que nadie atiende. Estos representan una oportunidad de expansión este año. Para atenderlos, Estrada alerta sobre las ventajas de ser más precisos en la definición del target, la búsqueda de un foco y la elaboración de segmentaciones sicográficas: "Muchas empresas, cuando hablan de su target, se refieren a mujeres y hombres de 25 a 65 años que viven en ciudades. Sobre esa base, es imposible identificar distintos segmentos, sus necesidades especiales y los nichos de mercado a los que pueden dar lugar". Saade coincide en este punto: "En una misma categoría de producto es factible detectar la oportunidad de segmentar tanto para estratos socioeconómicos altos como para los medianos y bajos. En el caso de la segmentación hacia lo premium se vislumbran posibilidades de éxito, dado que 19 por ciento de la población entra en los sectores A, B y C. Queda mucho campo. De hecho, las compañías que crecieron en 1999 fueron las que incorporaron nuevas líneas de productos. Es una alternativa incluso para compensar la eventual caída en otros renglones". Sobre las precisiones en los targets, conceptúa Estrada que además de saber cuál es el mejor producto dirigido a quién, esta regla de oro permite optimizar los recursos de mercadeo: "En publicidad significa llegar con un mensaje claro y comprensible al cliente valioso sin las pretéritas compras viscerales de medios. En mercadeo directo, dejar de generar correo basura que nadie lee. Y en promociones de punto de venta, afinar al extremo la puntería y efectividad", arremetió.
4 Vender más estará atado a asegurar la fidelidad del consumidor. "Hay una obvia distinción entre un banco que rifa a ciegas premios entre toda su clientela, incluyendo hasta los morosos, y aquel que negocia mejores ventajas para el cliente que mantiene una relación valiosa con la institución. La única forma de salir del año 2000 sin crisis es orientando el producto a ese cliente y su perfil particular. Es la única manera, además, de garantizar que él celebre una compra global con la institución", comenta.
5 Cambiar y seguir adelante. Los nuevos paradigmas llevan a cero a todas las industrias: "Somos seres diferentes tras la digitalización del planeta". Hay que reconocerlo. Y tener claro que las ventas del año 2000 no son las del anterior más 10 por ciento. La demanda está afectada al igual que la capacidad de compra. Por ello, hay que reaccionar para que la velocidad de cambio del entorno no sea mayor que la velocidad de reacción de la compañía", describió Estrada. Esta visión se centra en que las empresas deben dejar de lado su vieja estrategia de planificación para transformarse en visionarias. Ello involucra la eliminación de estructuras pesadas que frenan la rotación eficiente de los inventarios. Además, indicios como la reciente fusión entre AOLy Time Warner hablan de internet como nueva realidad para distribuir información, entretenimiento, y realizar negocios a través del comercio electrónico. Aún muchas compañías venezolanas están extremadamente distantes de estas transformaciones. E incluso todavía viven errores de minusvalía como la regla del 80-20: de lo que se vende tienen 20 por ciento en los puntos de venta; mientras que de lo que no, hay siempre 80 por ciento. "Hay que aprender a estimar demandas de mercado. Al costo actual del dinero, las ineficiencias ya no se pueden esconder bajo la alfombra", sentenció Estrada.
6 Manejar efectivas estrategias de venta implica soportar lasacciones en herramientas tecnológicas. "Utilizar la informática para saber qué le vendo a quién y cuándo, qué más le puedo ofrecer, cómo lo premio, cómo le llego. Más allá de vender productos, hay que entender las necesidades de los clientes. Ese reto exige una mejora en el conocimiento que se tiene de ellos. Supone hacer uso de la tecnología de información. Y ello aplica para todas las empresas, desde la gran corporación hasta la más pequeña bodega", termina Elena Estrada.
7 Identificar mercadosregionales. Para Joseph Saade, las empresas deberán reconocer las tendencias
regionales del consumo: "Por efectos de la globalización y de
la integración regional, los hábitos de consumo del venezolano
han venido mimetizándose con los de países vecinos. Eso significa
que hay categorías para ampliar la competencia y la segmentación.
Todavía Venezuela presenta un consumo per cápita inferior
en ciertos renglones al del resto de América Latina. Es un chance
para ganar". Citó que cinco años atrás el consumo
de yogurt de Venezuela versus Colombia guardó una relación
1 a 10. Hoy la proporción es 1 a 4. Con la mayonesa ocurrió
otro tanto, pero con la cifra mayor a favor de Venezuela. Hoy, prácticamente,
se igualan. "Implica que empresas como Alpina y Mavesa supieron aprovechar
la oportunidad surgida de la integración. Mientras antes el consumo
en cada país de la región fue sumamente diferente, hoy tiende
a igualarse y ello es una magnífica posibilidad para explotar nichos
específicos como el consumo impulsivo (tipo helados, caramelos, chocolates).
Se trata de focalizar estrategias regionales que aprovechen las ventajas
de una distribución cada vez más global". La tarea apunta
no sólo a tener una radiografía clara del consumo en el país,
sino también en las naciones vecinas. Es lo mínimo para saber
en qué nichos hay un bajo consumo per cápita frente al de
otros puntos en la región, y lograr atacarlos. Se ratifica el clásico
axioma: la información es poder. | |