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A la caza del millón de clientes |
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Desprenderse del monopolio Telefonía básica versión Telcel Armados con fibra óptica En lista de espera La segunda conquista Libertad para ganar Estructura de libre mercado: ¿Hacía dónde van las telecomunicaciones?
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Al menos tres empresas (Telcel, Veninfotel e InterCable) aguardan por la medianoche del 27 de noviembre. La fecha marca el fin del régimen de concurrencia limitada que reserva a Cantv el monopolio de los últimos tres servicios de telecomunicaciones aún no permeados por una competencia feroz: telefonía básica fija, larga distancia nacional e internacional.
Con la apertura total del negocio de telecomunicaciones en Venezuela se esperan inversiones que de entrada superarán 2 millardos de dólares y presupuestos de mercadeo que rozan el millardo de billeticos verdinegros. Se avizoran nuevas tecnologías (WLL y LMDS), servicios universales que dan luz verde a las operadoras para "darlo todo", portabilidad numérica con la que el usuario maximizará su libertad de ser infiel al proveedor que no lo satisfaga, y nuevos nombres con todos sus sentidos dirigidos a un apetitoso mercado. En las siguientes páginas PRODUCTO desentraña los intríngulis más reveladores del proceso Una población de 23,8 millones de habitantes es usuaria de 3,5 millones de líneas de telefonía básica. Significa que el índice de penetración del servicio estaría en el orden de 14,7 por ciento. Pero a esta cifra el ente regulador aplica una corrección asociada a 100 mil líneas perdidas, aproximadamente. En tal sentido, el índice de penetración queda reducido a 13,4 por ciento. En contraste, la densidad del servicio frente a la población mundial escala a 17,5 por ciento, en un universo de habitantes que incluye desde países industrializados hasta las naciones más desprotegidas. Es decir, Venezuela está 4,1 puntos porcentuales por debajo del promedio mundial en penetración de telefonía básica. Naciones industrializadas observan un indicador mínimo de 30 puntos. Para situar al país en la franja mundial deberán instalarse al menos 619 mil líneas nuevas. Y si se ambiciona alcanzar el índice fijado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, en el Plan Nacional del sector, que es 20 por ciento, el esfuerzo tendrá que apuntar a poco más de 1,3 millones. Este es el bocado que atrae a las nuevas operadoras de telefonía básica, que podrán entrar a pelearse el mercado después del 27 de noviembre próximo, cuando culmine el monopolio que ostenta Cantv en tal segmento. En fila se preparan Telcel, con ambiciones de lograr de 20 a 25 por ciento del mercado de telefonía fija sólo para empezar, y empresas de TV por cable que apuestan a expandir su radio de acción otorgándole mayores usos además de telefonía básica, servicios de internet y transmisión de datos a sus respectivas redes de fibra óptica. Cantv también afila sus dardos para mantener su primacía a través de acciones estratégicas como el oportuno lanzamiento de su acceso de banda ancha, anunciado par de meses atrás. Igualmente las operadoras de telefonía rural le tienen el ojo puesto al negocio, mas aguardan por el modelo de apertura que recibe sus últimos toques en Conatel, a fin de determinar el régimen por el que podrán optar por una cobertura nacional más allá de sus actuales zonas de concesión. Se trata de casi 900 millones de dólares en nuevas inversiones que todas estas operadoras dirigirán para empezar con buen pie la disputa en la apertura total del mercado. Si bien se había registrado competencia en el negocio, será total cuando la desregulación incluya a los ámbitos bajo operación exclusiva de Cantv: telefonía básica fija, larga distancia nacional y larga distancia internacional. En inversión publicitaria y planes de mercadeo destinados a impulsar la penetración del nuevo negocio, habrá un volumen de entrada de casi 1 millardo de dólares. ¿Las metas principales? Que los usuarios entiendan la novedad de la desregulación y la forma en que podrá impactar sus vidas, al disponer de mayores servicios provistos por un mayor número de actores en escena. Dando y dando Diosdado Cabello, director general de Conatel, calcula que la inversión que realizarán las operadoras es de 1,2 millardos de dólares. Eso sí, refiere que la apertura del sector empujará tales dígitos al volumen nada tímido de 2 millardos de dólares. Interpreta que la prestación de telefonía básica por los nuevos competidores de Cantv en el segmento no supone mayores complejidades: "Las empresas de televisión por cable están prácticamente listas para ello. Llegan a 1 millón de hogares y eso les otorga fortalezas. Sólo deben desplegar sus respectivos enlaces interurbanos y comenzar a competir". Conatel no cobrará entrada a las operadoras existentes que quieran participar en telefonía básica. Como retribución, las proveedoras del servicio deberán incentivar el consumo con opciones de prepago, recuperar al menos 100 mil líneas perdidas, y apostar a la masificación también del uso de internet: tarifa plana es la consigna. Para Cabello, un elemento fundamental es evitar que la apertura derive en una nueva distorsión del mercado: "Hay mucho cuidado en resguardar las oportunidades a disposición de las nuevas operadoras, siempre garantizando un aumento en la calidad del servicio y la oferta de tarifas ventajosas para los usuarios". Cambios en escena El ente regulador aspira a que el auge de las telecomunicaciones se traduzca en el desarrollo de una sociedad del conocimiento. El rol de la telefonía fija será determinante. Inclusive identifica en la telefonía móvil el potencial para disponer de un terminal completo para cubrir necesidades de comunicación, realización de trámites y acceso a la información global. En todo caso, Cabello enfatiza la incidencia de la apertura en las formas de relación entre el ciudadano y la sociedad: por ejemplo, la portabilidad numérica implicará que cada usuario tendrá un número telefónico asociado a sí, cuya utilidad sería análoga a la del número de licencia de manejar en Estados Unidos o en ciertos casos el de cédula de identidad en Venezuela. Si el número telefónico le pertenece al usuario, éste disfrutará de una mayor libertad para cambiarse de operadora según su preferencia. Más razones para que las proveedoras de servicio centren sus cuidados en el cliente. Entradas En este tercer trimestre Conatel marcará la llegada de nuevas tecnologías. Subastará la operación de acceso inalámbrico de última milla (WLL), que permite recibir los beneficios de la telefonía fija a través de un dispositivo o antena que simplemente se conecta a la fuente de energía eléctrica en los hogares o cualquier local. Es el mecanismo que se tiene pensado para restablecer el servicio en el estado Vargas, 30 millones de dólares mediante. Del mismo modo, subastará la operación de tecnología LMDS. Es banda ancha de acceso "sin escalas". Por ejemplo, si antes una comunicación para llegar de Cumaná a San Cristóbal debía pasar por varias localidades intermedias, ahora lo hará directamente. Primero el servicio será corporativo, y en dos años también residencial. Y viene una nueva operadora de telefonía celular: Conatel prevé este año concluir el proceso para que la empresa ganadora suministre servicios inalámbricos de tercera generación. "Esperamos que se acerquen las empresas más calificadas del mundo", motivó Cabello. Una de las premisas de la desregulación será garantizar la convergencia de servicios de telecomunicaciones. Una buena noticia para las operadoras, porque implica que si sus tecnologías lo permiten, podrán ofrecer un menú más amplio de servicios. Eso sí: hay una limitación para Cantv. Por los próximos 5 años no podrá operar telefonía por cable. Cuestión de evitar peces chicos devorados. |
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