![]() |
Centinela electrónico |
|
|
El negocio de la seguridad se arma de tecnología. Los sistemas GPS desenmascaran delincuentes sin disparar una sola bala
Aunque el nombre de la compañía que monitoreó el "cuerpo del delito", Secusat, pasó desapercibido entre las reseñas noticiosas, la tecnología que permitió realizar la hazaña, mejor conocida como Sistema de Posicionamiento Global (Global Position System, o GPS) saltó a la palestra pública como una herramienta de protección de los bienes (o al menos de su recuperación) ante la arremetida del hampa. Según cifras registradas por el Servicio Autónomo de Transporte y Tránsito Terrestre (Setra), el robo de autos en Venezuela crece a un ritmo de 12,7 por ciento interanual. Sólo en Caracas, que concentra 60 por ciento de los hurtos, desaparecen diariamente 250 automóviles, lo que se traduce en una pérdida mensual que sobrepasa 37,5 millardos de bolívares. No en balde es la acción criminal más lucrativa después del tráfico de drogas. En este concepto, el uso de sistemas GPS se revela como un "arma" contra el crimen y valor agregado para el negocio de la seguridad. Cada uno de estos artefactos actúa como una base de referencia para transmitir señales a través de una red satelital. La información es captada gracias a un equipo de recepción que se ubica dentro de un vehículo, por ejemplo, delatando de esta manera su posición y trayectoria. Este centinela tecnológico consta de 24 satélites que orbitan a 20 mil 200 kilómetros de altura por un período de 12 horas, bajo el dominio del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Seguridad a la carta Aunque los denominados sistemas GPS hace tiempo que se dedican a la orientación de buques y barcos, la transmisión de mayor cantidad de información a velocidades cada vez más altas han permitido a esta tecnología amoldarse a diferentes tipos de necesidades y demandas. Una de ellas es la seguridad de bienes en movimiento de automóviles para hablar del negocio de mayor actividad actualmente y al que se han sumado desde operadoras celulares como Telcel con su servicio Ubicar, hasta compañías aseguradoras como Seguros La Previsora (ver PRODUCTO 203, página 222), también con tecnología Telcel. Alejandro Madrigal, director general de Ingeolan, empresa que utiliza dispositivos GPS como uno de sus principales insumos, comenta que ya se encuentra en la calle, por ejemplo, una solución denominada Cicerón, orientada al target familiar. "Se trata de un sistema personalizado de localización vehicular que funciona a través de satélite. El software está pensado incluso para los padres que desean monitorear los recorridos en automóvil de sus hijos, si está detenido o en movimiento, y por cuál ruta transita. En medio del clima de inseguridad nacional, esta aplicación es la mayor demanda. Cicerón permite ejercer el monitoreo directo de un vehículo desde un computador personal (Madrigal hace la prueba desde su laptop), utilizando líneas telefónicas convencionales. El precio por tres automóviles (el promedio en una familia clase A-B) alcanza 600 dólares (420 mil bolívares). El monto no incluye la unidad que debe instalarse dentro del carro. Este dispositivo es comparable a un pequeño radio fácil de ocultar. Consta de un GPS con 12 canales; antena GPS; módem inteligente con el programa funcional de Ingeolan (configurable según el modo de operación requerido por el cliente); equipo radiotransmisor celular AMPS y antena celular. Sin perder de vista un mercado mayor, Madrigal comenta que este producto también busca posicionarse como alternativa de seguridad vehicular para pequeñas empresas. Para entidades con menos de 50 vehículos la erogación es de 900 dólares, y para las empresas que tienen una flota mayor el precio llega a 800 dólares. En el caso de grandes compañías (de consumo masivo, distribución, bombas de gasolina, mensajería o tiendas de conveniencia) que necesitan ejercer un control directo y constante de su flota de vehículos, la solución de Ingeolan en materia de GPS lleva el nombre de Orbis. Este sistema, que incluye el envío de información a un centro de control mediante la red de comunicaciones satelitales de data ORBCOMM (creada por La Electricidad de Caracas y ahora bajo el dominio de AES), tiene la ventaja de contar con un amplio espectro geográfico de acción. Según Madrigal, Orbis no está limitado por la cobertura de los sistemas de comunicaciones terrestres convencionales y, además, permite el valor agregado de elaboración de etiquetas en forma automática, atención de alarmas vinculadas con la operación móvil, impresión de reportes y envío de mensajes. La lucha contra la guerrilla también tiene su dosis de tecnología. Para este tipo de necesidades existe un producto de nombre Satinfo, el cual permite la ubicación de objetos en movimiento, gracias a la disposición de cartografía digitalizada. Su precio no ha sido revelado, pero a juzgar por la naturaleza del cliente que más lo demanda (la Fuerza Armada Nacional), debe ser muy alto. Madrigal, por cierto, dice tener un mercado creciente en Colombia y Brasil. En este último país, aunque sorprenda, la competencia en servicios que suministren información digitalizada como la descrita, es casi inexistente. |
|