![]() |
Carabobo Independiente honestidad |
|
El presupuesto publicitario de El Carabobeño para el 2000 alcanza
472 millones de bolívares Los valencianos tuvieron por primera vez en sus manos un ejemplar de El Carabobeño el primero de septiembre de 1933. Desde entonces, el diario fundado por Eladio Alemán Sucre ha sido testigo y cronista del desarrollo no sólo de la ciudad y el estado, sino de la región central del país. Eduardo Alemán, actual presidente de la junta directiva y director del matutino, señala que el diario ha crecido con Valencia, colaborando y promoviendo proyectos que han definido la vida misma de la ciudad. Cita el papel desempeñado cuando el Concejo Municipal de Valencia emprendió una política para favorecer la ejecución de lo que hoy en día es la zona industrial, así como la campaña por el rescate del lago de Valencia, proceso que espera se materialice en el mediano plazo. Comenta que desde su génesis, la intención de El Carabobeño ha sido extender su influencia hacia los estados Guárico, Cojedes, Yaracuy y Aragua. "El Carabobeño nunca se ha inclinado hacia algún ideal político u organización partidista. Siempre ha mostrado su transparencia y objetividad, y lo más importante, ha velado por el desarrollo de esta zona, cuidando la integridad de sus habitantes, y luchando por todo lo que significa progreso y desarrollo para la región" Sobre el perfil del lector, Alemán sostiene que sin ser un medio dirigido a los segmentos B y C de la población, gracias a su seriedad y objetividad, el periódico es abiertamente preferido por estos nichos. En las clases D y E la posición con la competencia es más pareja. Alemán admite que en algunos sectores ésta es incluso más fuerte. Asimismo, Alemán establece una diferencia muy significativa frente a casi la totalidad de los periódicos del país: la ausencia del color. Y no lo asume como una limitación editorial, al contrario, sostiene que tal condición obedece exclusivamente a su intención por transmitir una imagen de objetividad y seriedad. Acorde con las nuevas tecnologías, El Carabobeño tiene su versión digital. Al respecto, señala que internet ha cambiado el enfoque del periodismo tradicional. "En Venezuela internet no ha llegado a ser cien por ciento competencia de los diarios, pero plantea que a nivel impreso se desarrolle un periodismo más investigativo y comparativo". Al abordar el aspecto económico sostiene que El Carabobeño, al igual que el resto de los medios que viven fundamentalmente de publicidad, no ha escapado del impacto de la crisis. Aunque considera que la situación es más favorable que el promedio nacional, estima que los ingresos por concepto de publicidad han disminuido 50 por ciento en los dos últimos años. Esto ha obligado a un manejo más racional de los recursos, lo cual ha permitido que la nómina de 180 personas no se haya visto afectada por algún recorte. Pero no todo es dinero. En 1997 El Carabobeño inauguró su actual sede. Desde entonces, dice su director, ha visto fortalecer su relación con la comunidad, especialmente la del norte de la ciudad. Allí, a través de las actividades programadas por el Centro Cultural que lleva el nombre del fundador de la publicación y una academia de beisbol infantil, "se ha visto el agradecimiento y la satisfacción de la gente". Este año se ha emprendido un esfuerzo publicitario que contempla
un comercial de televisión, publicidad exterior y piezas dentro del
mismo periódico. Según Alemán, la campaña tiene
un objetivo institucional hacia la promoción de la lectura. Adicionalmente
busca mantener vigente el prestigio y el nombre del diario, con un presupuesto
de 472 millones de bolívares, ejecutados por la agencia Simonetti
Publicidad. |