Optica de una apertura con fibra

Abrir para dar el salto

Conatel prevé ingresos por 43 millardos de dólares en seis años en el sector de telecomunicaciones, e inversiones por 10 millardos de dólares, con un crecimiento interanual de entre 15 y 20 por ciento

Habilitado o concedido

La nueva Ley de Telecomunicaciones introduce por primera vez el concepto de la habilitación de operadores. La habilitación es el convenio que establece la relación entre un operador (privado) y el Estado para desarrollar una actividad de telecomunicaciones.

"Esto se realiza porque ya no existe la reserva del Estado en materia de servicios de telecomunicaciones, estos son servicios regulados pero que son otorgados a terceros para su prestación", explica Chacón.

Por el contrario, la concesión se otorga cuando el servicio que va a ser prestado por el ente privado requiere el uso del espectro radioeléctrico, recurso que sí permanece bajo la reserva del Estado. Es por ello que una de las tareas más urgentes de Conatel es la aprobación del Reglamento de Habilitaciones y Concesiones.

Dar el gran salto, evadir los obstáculos y las demoras que supone un desarrollo progresivo (para colocarse en el corto plazo en el siglo xxi de la tecnología, y por añadidura de la economía), es el gran objetivo de las actuales autoridades de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). El principal instrumento de esta visión es la consolidación del proceso de apertura tras el fin del régimen se competencia limitada de Cantv, el 27 de noviembre del 2000. Si esta visión de materializa, tal y como lo esperan las autoridades de Conatel, en un lapso de seis años el sector de las telecomunicaciones en Venezuela estaría produciendo ingresos por 43 millardos de dólares aproximadamente, lo que garantizará un ingreso de 430 millones de dólares tan sólo para el Fondo de Servicio Universal, uno de los principales programas de desarrollo tecnológico de la presente administración, consagrado en la recientemente sancionada Ley Orgánica de Telecomunicaciones, según lo explicó a PRODUCTO Jesse Chacón, gerente general de operaciones de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones.

Para Conatel nunca es tarde

Aunque debía estar listo casi al mismo tiempo que la nueva Ley de Telecomunicaciones, al reglamento de la apertura todavía le faltan algunos toques, por lo que muchos se preguntan, ¿por qué hacer un reglamento para una apertura que ya es inminente y que parece estar completamente diseñada?

Al respecto, Chacón señala que el reglamento no podía definirse antes de la existencia de una ley, y aunque el proceso es inminente, este instrumento servirá para regular elementos transitorios como las asimetrías del mercado por el dominio de la red de Cantv. Por ejemplo, durante la transitoriedad, las tarifas de Cantv seguirán siendo aprobadas por Conatel.

La pregunta entonces es quién determinará que el mercado de las telecomunicaciones ha llegado a su punto de equilibrio. Según el gerente general de Conatel, esto es tarea de Procompetencia.

Si la decisión del organismo promotor de la libre competencia no se produce antes de los dos años siguientes a la fecha de la apertura, se prevé una revisión de las disposiciones transitorias del reglamento.

Entre los aspectos más importantes de las disposiciones de carácter permanente está la creación de un organismo independiente del sector público y de las empresas operadoras, que será el encargado de gerenciar el cambio de suscriptores de un operador a otro.

Además, esperan inversiones por 10 millardos de dólares en un lapso de cinco años y crecimientos interanuales que pueden oscilar entre 15 y 20 por ciento.

 

Intensa agenda

Pero para que estas aspiraciones se traduzcan en realidades concretas aún quedan muchas tareas por ejecutar. El programa de Conatel en los 60 días anteriores al fin de monopolio es arduo.

Por una parte deben llamar a licitación para el otorgamiento de licencias de los servicios de banda ancha WLL y LMDS, objetivo específico que en principio estuvo pautado para los meses de junio y julio de este año, pero que debió retrasarse por causa del proceso electoral.

"Todo el movimiento originado por las elecciones nos obligó a cambiar este cronograma de licitaciones. Antes pensamos licitar cada uno de los servicios en meses separados, pero ahora debemos llevar ambos procesos casi en paralelo. Nuestra meta es tener una decisión sobre las nuevas concesiones exactamente 30 días después de haber recibido los recaudos de las empresas interesadas", explicó Chacón.

Para el momento del cierre de esta edición se había propuesto recibir las postulaciones para WLL entre el 25 y 29 de septiembre. Las postulaciones para LMDS se recibieran 15 días después.

Campaña en puerta

La apertura de las telecomunicaciones supondrá para la población un desconcierto sobre lo que debe esperar de los operadores entrantes y los ya existentes, y sobre qué debe exigir de estos. Es por ello que Conatel estudia lanzar una campaña publicitaria institucional tendente a informar a la población sobre los cambios en el sistema y sobre cómo la nueva ley les beneficia.

"Queremos educar a la gente sobre qué y cómo exigir. Por ejemplo, queremos que comprendan que organizándose en asociaciones de usuarios será para Conatel mucho más fácil adelantar cualquier investigación sobre reclamos o solicitudes de nuevos servicios", explicó Chacón.

El único problema es que hasta ahora no saben qué recursos utilizarán para financiar esta campaña, esperan poder hacerlo con parte de los recursos obtenidos por el pago de las habilitaciones de las nuevas concesiones. En todo caso, la arrancaría entre la primera y segunda semana de septiembre.

Además, según el plan nacional de telecomunicaciones presentado al país por Diosdado Cabello, director general de Conatel (en marzo de 2000), también se licitarán servicios de paging bidireccional en la banda de los 900 megahertz, trunking en la banda de los 400 megahertz y tercera generación de celular en las bandas 1885-2025 megahertz.

Otra de las tareas que se proponen terminar con miras a la apertura es la aprobación de los reglamentos de interconexión, habilitación y concesiones y el reglamento de apertura, los cuales, según Chacón, son indispensables para arrancar el proceso con el menor número de obstáculos.

Además, debe adelantar la redacción de los reglamentos de calidad de servicio, servicio universal, tarifas, contingencia en telecomunicaciones, derechos de vías o vías generales de telecomunicaciones.

 

El fin de la luna de miel

Pocos meses antes de la aprobación de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones pareció establecerse un matrimonio feliz entre los representantes del sector privado de la industria y Conatel. El ejecútese del nuevo instrumento legal dio la sensación de que los lazos entre ambas partes eran absolutamente indisolubles. Pero actualmente la luna de miel parece estar llegando a su fin, y la causa es precisamente uno de los primeros hijos de esta unión: el reglamento de interconexiones.

La espera continúa

Una de las modificaciones que en materia de telecomunicaciones todavía deberá esperar es el cambio de numeración previsto para este año. Según Jesse Chacón, desde el punto de vista técnico, así como desde el punto de vista de las negociaciones con las operadoras de telefonía, todo está listo para iniciar el cambio de dígitos.

Lo único que detiene su implementación son las elecciones regionales que se celebrarán en diciembre de este año. Ya que las flash card utilizadas en el proceso tienen grabados los números telefónicos actuales y su cambio en estos momentos implicaría retrasar el proceso eleccionario e invertir más recursos en ajustar los programas de lectura de las flash card.

De manera que el cambio de dígitos sólo se considerará nuevamente a partir de enero del año 2001, aseguró Chacón.

Si bien Conatel y las empresas están conscientes de la necesidad de este reglamento, en lo que no terminan de ponerse de acuerdo es en la forma como deberá regularse el acuerdo de terminación de llamadas entre una empresa y otra. El sector privado promueve la idea de que esta debe ser una negociación entre las partes, previa garantía de la obligatoriedad de toda empresa de telefonía de culminar las llamadas originadas por cualquiera de sus competidores.

Por su parte, Conatel establece que las reglas de esta relación y la tarifa de la misma debe estar orientada a costos. Según Chacón, esta propuesta no es arbitraria. Recoge lo que es la tendencia internacional en este sentido, así como las recomendaciones de organismos internacionales como el capítulo de telecomunicaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la Comunidad Andina a través de la Comisión Andina de Administradores de Telecomunicaciones (Caatel).

"Lo que deseamos es que la tarifa de interconexión se defina en función del costo de la interconexión más un margen razonable de ganancias. Hasta ahora esta ha sido la mejor forma de eliminar barreras de entrada y evitar de esta forma pasar de un monopolio legal a un monopolio de hecho".

Según Conatel, las negociaciones que se han establecido entre los actuales operadores de telefonía básica y celular no son en un sentido estricto acuerdos de interconexión, sino un simple acuerdo de conexión de redes, donde las actuales asimetrías del mercado son cargadas a la tarifa que finalmente termina por ser asumida por usuario.

Esta es una de las razones por las cuales el costo de la interconexión en Venezuela es uno de los más altos del continente, lo que en consecuencia hace que la tarifa celular nacional sea también una de las más caras de la región. Por ejemplo, en 1999 el costo promedio de 100 minutos mensuales de consumo celular en Perú fue de 19,67 dólares, en Chile fue de 28,01 dólares, en Colombia de 44,16 dólares y en Venezuela de 45,41 dólares.

En conclusión, para Conatel el costo de las asimetrías del mercado de los últimos ocho años ha sido cargado al usuario, aspecto que debería cambiar tras apertura y la implementación de un reglamento de interconexión más coherente. Otro aspecto que objetan los operadores de telefonía es que deberían existir tratos diferenciales para diferentes tipos de redes, argumento que es desechado por Conatel, ya que la propuesta del organismo es promover la absoluta convergencia de servicios según lo consagra la legislación vigente. En consecuencia, no puede haber tratos diferenciales.

"Nosotros estamos convencidos de que este mercado va a ser un mercado de paquetes de servicios, ya no hablaremos de infraestructuras separadas", puntualizó el gerente general de Conatel.

 

¿Quién quiere ser operador?

El modelo de apertura definido por las autoridades de telecomunicaciones de Venezuela supone la licitación de tres tipos diferentes de servicio: telefonía básica fija, larga distancia nacional y larga distancia internacional.

Entre los principios básicos del proceso está la apertura total, la no limitación de tipos de tecnología, la posibilidad de que un solo operador licite para un solo servicio o más de una zona. Además, se permitirá el concurso de empresas grandes y medianas, las pequeñas empresas quedan completamente descartadas.

No se impondrán barreras de entrada en lo relativo a costos, pero sí se obliga a la presentación de una fianza de fiel cumplimiento que deberá ser pagada por las empresas ganadoras, y que se tasará en función de un porcentaje de la inversión inicial propuesta por el operador.

Además, para todos los operadores hay metas mínimas de cumplimiento bajo pena de la disolución del contrato.

En el caso de la telefonía local, el país fue divido en cinco regiones, equitativas en número de población y actividad económica, lo que significa que las zonas no incluirán la misma cantidad de estados. Un operador podrá concursar por más de una región y podrá ofrecer servicios de larga distancia nacional pero solo dentro de su región. Para el caso de la larga distancia nacional el país fue divido en nueve centros regionales, tomados en función del Plan Nacional de Ordenamiento Territoriales.

Los operadores de larga distancia internacional tendrán influencia en todo el mercado nacional, pero podrían otorgarse varias concesiones al mismo tiempo. Dentro del primer período de operaciones los proveedores deberán garantizar la comunicación con países como Estados Unidos, España, Portugal y Colombia. En el segundo lapso deberán incluir Brasil, México, Canadá y el resto de los países del Pacto Andino.

"Lo importante dentro de este esquema es que se establece una estructura de servicios completamente horizontal", explicó Chacón.

 

María de Lourdes Vásquez

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