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Optica de una apertura con fibraAbrir para dar el salto |
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| Conatel prevé ingresos por 43 millardos de dólares en seis años en el sector de telecomunicaciones, e inversiones por 10 millardos de dólares, con un crecimiento interanual de entre 15 y 20 por ciento
Intensa agenda Pero para que estas aspiraciones se traduzcan en realidades concretas aún quedan muchas tareas por ejecutar. El programa de Conatel en los 60 días anteriores al fin de monopolio es arduo. Por una parte deben llamar a licitación para el otorgamiento de licencias de los servicios de banda ancha WLL y LMDS, objetivo específico que en principio estuvo pautado para los meses de junio y julio de este año, pero que debió retrasarse por causa del proceso electoral. "Todo el movimiento originado por las elecciones nos obligó a cambiar este cronograma de licitaciones. Antes pensamos licitar cada uno de los servicios en meses separados, pero ahora debemos llevar ambos procesos casi en paralelo. Nuestra meta es tener una decisión sobre las nuevas concesiones exactamente 30 días después de haber recibido los recaudos de las empresas interesadas", explicó Chacón. Para el momento del cierre de esta edición se había propuesto recibir las postulaciones para WLL entre el 25 y 29 de septiembre. Las postulaciones para LMDS se recibieran 15 días después.
Otra de las tareas que se proponen terminar con miras a la apertura es la aprobación de los reglamentos de interconexión, habilitación y concesiones y el reglamento de apertura, los cuales, según Chacón, son indispensables para arrancar el proceso con el menor número de obstáculos. Además, debe adelantar la redacción de los reglamentos de calidad de servicio, servicio universal, tarifas, contingencia en telecomunicaciones, derechos de vías o vías generales de telecomunicaciones.
El fin de la luna de miel Pocos meses antes de la aprobación de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones pareció establecerse un matrimonio feliz entre los representantes del sector privado de la industria y Conatel. El ejecútese del nuevo instrumento legal dio la sensación de que los lazos entre ambas partes eran absolutamente indisolubles. Pero actualmente la luna de miel parece estar llegando a su fin, y la causa es precisamente uno de los primeros hijos de esta unión: el reglamento de interconexiones.
Por su parte, Conatel establece que las reglas de esta relación y la tarifa de la misma debe estar orientada a costos. Según Chacón, esta propuesta no es arbitraria. Recoge lo que es la tendencia internacional en este sentido, así como las recomendaciones de organismos internacionales como el capítulo de telecomunicaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la Comunidad Andina a través de la Comisión Andina de Administradores de Telecomunicaciones (Caatel). "Lo que deseamos es que la tarifa de interconexión se defina en función del costo de la interconexión más un margen razonable de ganancias. Hasta ahora esta ha sido la mejor forma de eliminar barreras de entrada y evitar de esta forma pasar de un monopolio legal a un monopolio de hecho". Según Conatel, las negociaciones que se han establecido entre los actuales operadores de telefonía básica y celular no son en un sentido estricto acuerdos de interconexión, sino un simple acuerdo de conexión de redes, donde las actuales asimetrías del mercado son cargadas a la tarifa que finalmente termina por ser asumida por usuario. Esta es una de las razones por las cuales el costo de la interconexión en Venezuela es uno de los más altos del continente, lo que en consecuencia hace que la tarifa celular nacional sea también una de las más caras de la región. Por ejemplo, en 1999 el costo promedio de 100 minutos mensuales de consumo celular en Perú fue de 19,67 dólares, en Chile fue de 28,01 dólares, en Colombia de 44,16 dólares y en Venezuela de 45,41 dólares. En conclusión, para Conatel el costo de las asimetrías del mercado de los últimos ocho años ha sido cargado al usuario, aspecto que debería cambiar tras apertura y la implementación de un reglamento de interconexión más coherente. Otro aspecto que objetan los operadores de telefonía es que deberían existir tratos diferenciales para diferentes tipos de redes, argumento que es desechado por Conatel, ya que la propuesta del organismo es promover la absoluta convergencia de servicios según lo consagra la legislación vigente. En consecuencia, no puede haber tratos diferenciales. "Nosotros estamos convencidos de que este mercado va a ser un mercado de paquetes de servicios, ya no hablaremos de infraestructuras separadas", puntualizó el gerente general de Conatel.
¿Quién quiere ser operador? El modelo de apertura definido por las autoridades de telecomunicaciones de Venezuela supone la licitación de tres tipos diferentes de servicio: telefonía básica fija, larga distancia nacional y larga distancia internacional. Entre los principios básicos del proceso está la apertura total, la no limitación de tipos de tecnología, la posibilidad de que un solo operador licite para un solo servicio o más de una zona. Además, se permitirá el concurso de empresas grandes y medianas, las pequeñas empresas quedan completamente descartadas. No se impondrán barreras de entrada en lo relativo a costos, pero sí se obliga a la presentación de una fianza de fiel cumplimiento que deberá ser pagada por las empresas ganadoras, y que se tasará en función de un porcentaje de la inversión inicial propuesta por el operador. Además, para todos los operadores hay metas mínimas de cumplimiento bajo pena de la disolución del contrato. En el caso de la telefonía local, el país fue divido en cinco regiones, equitativas en número de población y actividad económica, lo que significa que las zonas no incluirán la misma cantidad de estados. Un operador podrá concursar por más de una región y podrá ofrecer servicios de larga distancia nacional pero solo dentro de su región. Para el caso de la larga distancia nacional el país fue divido en nueve centros regionales, tomados en función del Plan Nacional de Ordenamiento Territoriales. Los operadores de larga distancia internacional tendrán influencia en todo el mercado nacional, pero podrían otorgarse varias concesiones al mismo tiempo. Dentro del primer período de operaciones los proveedores deberán garantizar la comunicación con países como Estados Unidos, España, Portugal y Colombia. En el segundo lapso deberán incluir Brasil, México, Canadá y el resto de los países del Pacto Andino. "Lo importante dentro de este esquema es que se establece una estructura de servicios completamente horizontal", explicó Chacón.
María de Lourdes Vásquez |
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