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Habilitados para competir

La espera por los reglamentos de apertura y por luz verde para las primeras habilitaciones administrativas plenaron la víspera de la desregulación total de las telecomunicaciones

En Venezuela, el monto de las inversiones en telecomunicaciones como porcentaje del producto interno bruto ha sido de 0,72 por ciento en los últimos tres años, según cifras reveladas en el foro internacional sobre la apertura del sector de telecomunicaciones en Venezuela, realizado por el Consejo Nacional de Promoción de las Inversiones (Conapri). El índice es revelador si se compara con el que exhiben otras naciones: el de Argentina es 0,60 por ciento; Japón, 0,45 y Estados Unidos 0,37.

Ciertamente, la apertura del sector de telecomunicaciones plantea la expansión sustancial del mercado, y hay un indicio claro de ello: en 1999 los ingresos operacionales generados por la operación del servicio de telefonía básica ascendían a casi 1,8 millardos de dólares, de los que derivaban, a su vez, cerca de 90 millones de dólares en impuestos sobre la concesión de telefonía básica. Esto tomando en cuenta que la densidad de telefonía básica es del orden de 11 por ciento, y que hay aún una porción importante de la población que está desasistida en este sentido. En suma, la desregulación del servicio de telefonía básica (sumada al suministro de larga distancia nacional e internacional) implicará el incremento de estos dígitos al menos 20 por ciento durante el primer año de vigencia de la apertura total.

De momento, las líneas de telefonía básica instaladas totalizan 3,54 millones, sin contar el precario volumen de teléfonos públicos correspondientes a Cantv, por el orden de 80 mil unidades. Frente a una población de 23,7 millones de habitantes, el número de líneas en servicio por cada 100 habitantes está en el orden de 10,42, mientras que el total de líneas residenciales por cada 100 habitantes asciende a 7,76, y las no residenciales a 2,66 por cada 100 habitantes.

En cuanto a las líneas instaladas por región, la región capital concentra 36 por ciento, seguida por el centro del país con 21 por ciento; occidente, 28 por ciento, y oriente, 15 por ciento. En telefonía pública las proporciones son: occidente, 31 por ciento; región capital, 30 por ciento; región central, 24 por ciento; oriente, 15 por ciento.

De acuerdo con los datos discutidos en el foro de Conapri, en la torta del mercado telefónico, 60 por ciento de las líneas instaladas en el país corresponden a la telefonía móvil celular, y 40 por ciento a telefonía básica. Ello arroja señales sobre el potencial de crecimiento que posee la telefonía fija frente a la apertura del mercado y, muy particularmente, al despliegue del servicio de telefonía fija sobre la base de las tecnologías inalámbricas WLL y LMDS.

Otros indicadores del mercado analizados en el foro de Conapri se centraron en las inversiones realizadas por las empresas operadoras de telefonía celular en los últimos cinco años. Los mayores esfuerzos se revelaron en 1998 (cuando la inversión de Telcel fue de más de 296 millones de dólares, y de casi 264 millones la de Movilnet, para un total de 560 millones de dólares) y 1999 (Telcel destinó más de 213 millones; Movilnet más de 348 millones, y totalizaron casi 562 millones).

Y, finalmente, en telefonía rural el mapa es el siguiente: existen 10 mil 182 localidades rurales en el país, con una población total de 2 millones de habitantes, que están provistos de una suma global de 90 mil líneas de telefonía básica, y 8.233 líneas de telefonía pública. Falta mucho por hacer.

Pausa reglamentaria

Al cierre de esta edición, el panorama de la víspera de la apertura total del sector de telecomunicaciones venezolano arrojaba indicios claros de quiénes realmente serían los operadores que comenzarían a prestar sus servicios de telefonía básica, larga distancia nacional y larga distancia internacional a partir de la medianoche del 28 de noviembre, fecha de la culminación final del régimen de concurrencia limitada bajo el cual operó el monopolio de la empresa Cantv en los citados servicios.

El escenario era el siguiente: a mediados de noviembre Telcel fue el primer operador en recibir la habilitación administrativa para suministrar los servicios de telefonía fija local, telefonía de larga distancia nacional y telefonía de larga distancia internacional, en las cinco regiones geográficas estipuladas en los Lineamientos Generales de Apertura de los Servicios Básicos de Telecomunicaciones, redactados por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel. Pero ello no significa que podrá arribar al 28 de noviembre con el inicio de las operaciones de sus nuevos servicios.

La razón radica en que, a la fecha, los instrumentos normativos que regularán la apertura aún estaban en discusión en Consejo de Ministros. Se trata del Reglamento de Apertura de los Servicios de Telefonía Básica, Reglamento de Interconexión, y Reglamento sobre Habilitaciones Administrativas y Concesiones de Uso y Explotación de Espectro Radioeléctrico.

En esos términos, Telcel no podrá operar los servicios para los que ha sido habilitado hasta tanto no se aprueben los reglamentos y le sea solicitada la consignación de la fianza por Conatel, además de las tasas vigentes. Solo después de concluidas estas fases se hará el otorgamiento definitivo de la habilitación general.

Al cierre de esta edición, la compañía presentó su plan de numeración para los nuevos servicios, de manera que después de que se conceda la habilitación administrativa el ente regulador asignará los códigos de centrales que se encuentren disponibles.

Otra solicitud de habilitación administrativa la introdujo 10 días antes de la fecha de la apertura la compañía Impsat, para operar larga distancia nacional e internacional. Actualmente Impsat es proveedora de los servicios de redes privadas y valor agregado.

La segunda habilitación administrativa aprobada fue la de Veninfotel, con lo que podrá operar los servicios básicos de telecomunicaciones. Esto incluye telefonía fija local, telefonía de larga distancia nacional e internacional, para cubrir las cinco regiones estipuladas en los Lineamientos Generales de Apertura. Al igual que Telcel, Veninfotel estaba a la espera de la aprobación de los reglamentos de la apertura.

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