PORTADA

Un tigre quiere ser león

Además:

La revancha por la fanaticada
Polar ha sabido mantener a raya las ambiciones de Gustavo Cisneros por figurar en el beisbol profesional con la cerveza Regional. Pero la historia podría cambiar

El que tenga cable, que vea
Aspirante a comprar los Leones, el canal PSN adquiere equipos deportivos en América Latina y codifica la transmisión exclusiva de los juegos

Terceros intereses

Algunas informaciones de prensa han señalado que Guillermo Valentiner, dueño de Laboratorios Vargas, también hizo una oferta reciente por los Leones. Pero PRODUCTO supo que aunque el empresario lleva años con deseos de entrar a la liga, "no está dispuesto a negociar con Oscar Prieto". De paso, Humberto Oropeza, VP y gerente general de los Cardenales de Lara, aseveró que es "completamente falso" que en el seno de la Liga Venezolana haya veto contra Valentiner, como se ha rumorado recurrentemente.

Los estatutos de la Liga establecen que la venta de un equipo debe aprobarse por unanimidad por los demás propietarios. Oropeza señaló que esto se hace con la intención "de preservar la integridad del juego". Explicó que si un miembro no aprueba la venta, debe presentar razones de mucho peso y muy bien sustentadas.

"Por ahora lo que hay son puras especulaciones sobre el posible comprador de los Leones. Hasta que no haya algo definitivo y se discuta en la Liga, no puede haber pronunciamiento", comentó.

Por otra parte, un pool de médicos del Hospital de Clínicas Caracas intenta reunir 3 millones o 4 millones de dólares para adquirir la divisa. Lo encabeza el galeno Andrés Fermín Medina, quien dijo a PRODUCTO que "después de la oferta que surgió por 8 millones de dólares, pensamos que no tenemos oportunidad para la compra. Es demasiado dinero y la franquicia no vale eso". Otro médico que lo acompaña en el intento es el cirujano cardiovascular Alexis Bello. "Los que nos hemos reunido en este propósito compartimos nuestro fanatismo por el beisbol. Y, curiosamente, no todos somos caraquistas". Mencionó Fermín que le propusieron unirse al grupo al veterano periodista deportivo Juan Vené. La idea era que, de darse la transacción, Vené comandara la insignia. Pero no aceptó. "Seguimos en el intento. Total, los Leones llevan 14 años tratando de encontrar quien los compre".

Lo que hay en el holding

El grupo Cisneros posee más de 50 compañías, con ingresos consolidados superiores a 4 millardos de dólares anuales. En asociación con Hughes Electronics constituyó Galaxy Latin America, para la transmisión de 144 canales vía satélite a través de DirecTV y DirecTV Latin America. En medios, es dueño de Venevisión, Venevisión Continental, Venevisión Internacional, Univisión, Galavisión (la mayor red de TV en español por cable en EEUU, con 9 millones de abonados), Caracol (Colombia), Chilevisión, Caribbean Communications Network (en Trinidad y Tobago, posee el canal TV6, 60 por ciento de Granada Broadcast Network, y un contrato de operación del canal estatal de San Kitts; es dueño de los diarios The Trinidad Express y The Independent), e Ibero-American Radio Chile (la mayor red radial chilena).

En el negocio de telecomunicaciones es dueño de AOL Latin America (a partes iguales con AOL), elsitio.com, Eccelera (redes de datos corporativas), Artisticdirect Latin America (portal musical latino), RSL (telefonía de larga distancia), y posee una participación en Telefónica de Argentina a través de su sociedad con HTM&F.

En el mercado de consumo controla Cervecería Regional, Pizza Hut, El Peñón, NCR de Venezuela, Fisa, Pueblo Xtra (Puerto Rico), 44 franquicias de Blockbuster en el Caribe, Panamco, y 7 por ciento de Spalding.

Es dueño de los canales globales Cl@se, HTV, Locomotion, Playboy TV Latin America, Playboy Iberia u Playboy International. Al adquirir Imagen Satelital controló los canales argentinos de TV codificada Space, I-Sat, Infinito, Uniseries, Júpiter y Venus.

A través de su sociedad con Hicks, Must, Tate & Furst creó el fondo de inversión Ibero America Media Partners, encargado de desarrollar y comprar medios en América Latina, España y Portugal.

Los millardos del norte

En Estados Unidos el negocio del beisbol mueve 3,5 millardos de dólares al año a través de la Liga de Beisbol Mayor. De ese monto, la boletería aporta 970 millones. Los derechos de TV contribuyen con unos 950 millones al año, pero sólo considerando los contratos de la Liga Mayor con las cadenas nacionales. En cuanto a los contratos de los equipos con los medios locales, el negocio de la transmisión asciende a 840 millones de dólares. La mayor negociación la exhiben los Yankees de Nueva York, cuyos contratos con la TV local ascendieron a 100 millones de dólares esta temporada. Mientras, el gran negocio del consumo dentro de los estadios aporta 480 millones de dólares. Y el valor de las franquicias es, en total, de 4,2 millardos de dólares. A la par, el salario ponderado de los jugadores ronda 1,4 millones de dólares al año.

En el caso de los Yankees (26 veces campeones mundiales y actuales poseedores del anillo dorado bajo la conducción del admirable Joe Torre), las utilidades de este año son del orden de 17 millones de dólares. La nómina asciende a 114 millones de dólares con 40 peloteros (25 millones de dólares es la de otros equipos). En esta temporada el grupo rompió el récord de taquilla, con una recaudación de 400 millones de dólares.

Y aunque hoy el precio de los Yankees está valorado en Wall Street en 6 millones de dólares, la cifra que pagó la familia Steinbrenner (actual dueña de la insignia) a CBS por el equipo, en 1973, fue 10 millones de dólares. La más atractiva oferta la hizo en 1997 Donald Trump: 800 millones de dólares, y lo dejaron con el cheque frío.

Por segunda vez en su historia, la franquicia beisbolística Leones de Caracas está en venta. Sus propietarios pujan por la mejor oferta y, aunque todo es especulación, dicen que la Organización Cisneros podría poner 8 millones de dólares sobre la mesa. También hay otros interesados, entre ellos un canal televisivo continental.

¿Razones? Las de Cisneros van desde ganar terreno ante Polar en el patrocinio deportivo (Regional perdió la exclusividad con las Aguilas del Zulia) hasta los derechos de transmisión de los partidos en DirecTV.

El beisbol comienza a ser negocio grande y PRODUCTO lo cuenta en este informe

En la inauguración de la nueva planta embotelladora de Cervecería Regional, Gustavo Cisneros confirmó el rumor: "Estamos tras Leones del Caracas". Los dueños, Oscar Prieto Párraga (también llamado El negro en homenaje a su padre) y Pablo Morales, quien representa los intereses de más de 30 miembros de su familia, quieren vender.

Junto a Navegantes de Magallanes (que es el que tiene más fanáticos), el Caracas motoriza la pasión del beisbol nacional. Pero en Venezuela, aunque el deporte no es aún un gran negocio (como el fútbol en Italia, España o Argentina; el beisbol en Japón y Estados Unidos o el tenis y el automovilismo sin fronteras) quizá el pensamiento global de Cisneros haya tocado ya esa tecla. ¿Por qué Venezuela no podría ser plaza importante, posicionar marcas, pagar millonadas por la televisión, hacer merchandising y atraer a las empresas líderes en indumentaria deportiva y consumo masivo?

Cerveza Regional puede ser un paso –la excusa–, pero seguro que la gente de la Organización piensa en "otras cosas", como lo dijo eufemísticamente un allegado a Cisneros que no dio su nombre "porque a Gustavo no le gustaría".

El primer paso fue hace dos meses, cuando el dúo Prieto-Morales puso a los Leones en la banca de inversión BBO (donde, de paso, trabaja Miriam Prieto, esposa de El negro). El newsletter electrónico PRODUCTO EXPRESS fue el primero en dar esa noticia, que después repitieron todos los diarios. En la licitación intervinieron la Organización Cisneros y el Fondo de Valores Inmobiliario (Velutini-Soros), pero a BBO no le sedujeron las ofertas. Tampoco se conoce el avalúo. El señor Prieto dijo a esta revista que es "confidencial". Sin embargo, Cisneros insiste. Su negociador principal es el abogado Luis Emilio Gómez. Un tipo simpático, que saluda a los periodistas pero no suelta prenda.

Hasta el cierre de esta nota aún no había "humo blanco", pero aparecieron otros oferentes: la televisora continental Panamerican Sport Network (PSN) que transmite únicamente deportes –en especial fútbol– hizo acercamientos.

Esta sería la segunda venta de Leones desde su fundación, por don Martín Tovar en 1942, bajo el nombre de Cervecería Caracas. En 1952 Tovar vendió a dos locutores de radio, Oscar El negro Prieto y Pablo Morales, por 75 mil bolívares (250 mil dólares de la época). Ellos le dieron el nombre de Leones de Caracas y lo convirtieron en el club con mayor cantidad de títulos ganados en el beisbol profesional venezolano.

 

Un negocio rentable

La Liga Venezolana de Beisbol Profesional tiene ocho equipos (ver recuadro "El jardín de los ocho"). De octubre a enero, cada temporada mueve 10 millardos de bolívares. Nada comparable con lo que engloba el espectáculo en EEUU (ver recuadro "Los millardos del norte"), pero importante para las apetencias de "estos empresarios del beisbol", quienes, como dijo un informante a PRODUCTO, "tienen ambiciones un poco provincianas". Claro, distintos son Cisneros o PSN.

Los ingresos de los equipos van desde 50 millones anuales para Tiburones de La Guaira –el más austero– hasta 2 millardos de bolívares que Prieto Párraga reivindica para el Caracas (ver PRODUCTO 205, pag. 76, "Play ball"). El monto proviene de la comercialización de patrocinios y transmisiones de los partidos por radio y TV, más la taquilla en cada encuentro. Para el Caracas, la balanza se inclina de acuerdo con sus rendimientos en las eliminatorias. Sin embargo, cada choque con su eterno rival, Navegantes del Magallanes, es un lleno en el estadio.

De acuerdo con Prieto Párraga, la comercialización de patrocinios y publicidad reporta 1,2 millardos de bolívares anuales al equipo, mientras que la taquilla genera 800 millones por temporada. Esta última había caído 60 por ciento en los últimos tiempos, dada una menor venta de abonos o preventa de tiques para todos los partidos de la serie. Sin embargo, en la temporada 1998-1999, en la que el equipo llegó a la final, la taquilla representó la mitad de los ingresos del Caracas.

Los juegos de los Leones se transmiten a través del Circuito Unión Radio, con casi 40 anunciantes por temporada. De los ingresos por pautas, 58 por ciento va al equipo y el resto al medio. El Magallanes maneja un acuerdo similar con RCR. Las ventas de bebidas y alimentos en los estadios representan 12 por ciento de los ingresos de cada club, que manejan acuerdos de administración con entes gubernamentales en cada región del país donde se juegan los partidos.

En TV, los derechos de transmisión (Televen y Venevisión) suman 300 mil dólares. En el ámbito regional, los derechos los negocia desde 1999 la firma Inversiones Roomy, una sociedad entre Ramón Rodríguez y Humberto Oropeza, el último propietario de Cardenales de Lara (ver PRODUCTO 200, pág. 36, "Negocio de Grandes Ligas") que pagó a la Liga 200 mil dólares por la exclusividad hasta 2001. Por el lado de los costos, y sin contar los salarios a jugadores importados, que según Prieto "se mueven entre 3.500 y 4.000 dólares mensuales", la nómina deportiva de los Leones supera los 65 millones de bolívares cada 30 días. Según la Asociación Unica de Peloteros Profesionales de Venezuela, en la campaña 1999-2000 los equipos pagaron 500 millones de bolívares mensuales en salarios de 635 peloteros afiliados a este sindicato.

 

Cómo valorar un equipo

Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes, Cardenales de Lara y Aguilas del Zulia son las divisas más valiosas del beisbol venezolano. Por décadas se han alternado las finales de cada campeonato. Y la clasificación al round robin, o semifinal, es clave del éxito económico. De allí que estos conjuntos tengan los mejores argumentos al momento de publicitar su nombre.

Estos cuatro equipos cuentan con circuitos radiales con cobertura nacional, tienen convenios de transmisión con televisoras regionales, y al momento de las transmisiones televisivas, los canales nacionales eligen los juegos tomando en cuenta la presencia de uno de ellos.

Caracas y Magallanes son los cuadros con mayor fanaticada en el país, mientras que el éxito de Aguilas y Cardenales se concentra en sus respectivos feudos, donde cada divisa es considerada un símbolo de identidad regional. La Guaira fue durante los años ochenta un protagonista fundamental de cada torneo, mientras que la ausencia de un título desde 1976 ha sido factor importante en la poca promoción recibida por los Tigres de Aragua.

En el caso de los Caribes de Oriente y Pastora de Los Llanos, los equipos más jóvenes de la Liga, incorporados en la última expansión de 1991 (Pastora nació como Petroleros de Cabimas antes de mudarse a Acarigua), buscan afianzarse en sus terrenos.

Ahora bien, ¿cómo tasar a estos clubes? El veterano periodista Juan Vené afirma que "los Leones están pidiendo demasiado dinero. Mikel Pérez, directivo de los Tiburones de La Guaira, me dijo semanas atrás que su club valía unos 2 millones de dólares. Con esa referencia, el valor del Caracas puede estar en el orden de los 4 millones. No más. Los equipos de beisbol de Estados Unidos se tasan de acuerdo con la nómina de peloteros, el estadio y la marca, que incluye el peso de la fanaticada. En Venezuela los equipos valen sólo por la marca, porque los peloteros pertenecen a cuadros de Estados Unidos, y los estadios son del gobierno".

Luis Carlos Garrido, de la banca de inversión Merinvest, explicó que hay poco desarrollo en la valoración de equipos deportivos bajo las condiciones peculiares del mercado venezolano. Desglosó que, en el ámbito global, esta tarea responde al fichaje de jugadores y sus contratos, ingresos por taquilla, premios en metálico, lugar en el ranking, e ingresos adicionales por patrocinios y publicidad. Citó que la experiencia más analizada es la del equipo de fútbol Manchester United (ver recuadro "Visionario Rupert"), que cotiza sus acciones en la bolsa.

"El que los Leones hayan acudido a una banca de inversión (BBO) para evaluar su valor es significativo en un mercado de capitales tan deprimido como el venezolano. Ello permite que surjan nuevas propuestas, como la de listar al equipo en la bolsa en lugar de buscar un comprador. El éxito del proceso motivará a otros equipos a acudir al mercado de capitales para buscar socios o inyección de capital".

  Página Principal