Choque cultural
Y&R lucha para mantener su identidad luego de ser adquirida
por el grupo WPP
Amediados de octubre se arrió para siempre una de las banderas norteamericanas que tradicionalmente habían ondeado sobre la sede de Young & Rubicam en la Avenida Madison de Nueva York. En su lugar se izó la bandera británica con sus cruces rojas y blancas sobre un fondo azul.
La reacción en la agencia estaba mezclada, con una tendencia hacia lo desfavorable y escéptico. En ese momento los empleados todavía no se habían acostumbrado al impacto de su adquisición unas semanas antes por el británico Grupo WPP, y muchos preguntaron por qué se levantó la nueva bandera, quién tomó la decisión y qué significaba para el futuro de Y&R.
Las primeras dos preguntas resultan fáciles de contestar: La bandera era un símbolo externo que Y&R se había integrado oficialmente al portafolio de WPP. Y el cambio fue ordenado por Ed Vick, presidente de la junta directiva y presidente ejecutivo de Y&R Advertising, quien lo hizo "como un símbolo de bienvenida a los nuevos dueños y familia extendida".
Sin embargo, la tercera pregunta no se podrá contestar por un poco de tiempo más. Y no son solamente los que están dentro de la empresa quienes quieren saber exactamente qué significa el cambio de dueño para el futuro de Y&R. ¿Será posible que esta legendaria agencia mantenga su esencia y personalidad únicas una vez integrada a la estructura de un holding? Entre la pelea por los clientes y las genuflexiones a Wall Street, ¿qué importará si gana Y&R u otra de las agencias de WPP que son Ogilvy & Mather y J. Walter Thompson? Gane cual gane de las tres, WPP prosperará.
Mientras tanto, Y&R se ha visto acosada por lealtades divididas, despidos, pérdidas de cuentas, una falta de liderazgo creativo y un sinfín de rumores sobre despidos adicionales, debilitamiento de los vínculos con los clientes, y la salida de altos ejecutivos. Después de la fusión, KFC, Ericsson e Informix rompieron con la agencia, mientras Alimentos Kraft otorgó la mayoría de sus marcas a otras agencias. Estas pérdidas sucedieron después de las salidas de Citibank y el Ejército Estadounidense. La cuenta de United Airlines está en revisión.
Los rumores más recientes (y firmamente negados) sugieren que el nuevo presidente de la junta directiva y presidente ejecutivo Mike Dolan había hecho sus maletas para irse, y sólo los considerables poderes persuasivos del ejecutivo en jefe de WPP, Martin Sorrell, lograron mantenerlo en su sitio.
En realidad, Dolan queda esencialmente como un promotor de las virtudes de Y&R, e insiste que la empresa saldrá mejor y más fuerte, con su promesa básica intacta. "La cultura corporativa es muy importante", afirma.
"La cultura de Y&R es diferente de la de Ogilvy, la cual difiere de la de JWT. WPP no quiere crear una compañía homogénea que termine aniquilando los genes de sus agencias. Debería haber, y les aseguro que habrá, un mito especial que comparten los que trabajan en Y&R".
El hecho es que hace años la industria publicitaria comenzó a transformarse de una estructura de agencias individuales en un complejo sistema de holdings que funcionan como los padres financieros y estratégicos de un grupo de agencias que compiten entre sí. Y&R descubrió que tenía que entrar en el juego. O tenía que convertirse en un holding o pertenecer a uno. Por decisión ejecutiva y con la aprobación de los accionistas, se eligió la segunda opción.
Ahora, en parte debido a una serie de decisiones de la gerencia, y por la persistencia de Sorrell, Y&R pasó a ser una empresa de WPP. De ahora en adelante tendrá que establecer prioridades que le permitirán defender su carácter único e individual. Existe un consenso de que la clave en esta lucha por su identidad será el liderazgo que ejerce el equipo gerencial. |