|
|
![]() |
|
Mayo 2001
|
|
|
|
|
![]() |
Oportunidad de negocio
El sector de ventas directas en Venezuela, conformado por más de 50 compañías, registró un crecimiento sostenido durante los años 90, alcanzando más de 500 millones de dólares en ventas y 800 mil distribuidores independientes La venta directa en Venezuela se ha incrementado en los últimos 10 años, registrando al cierre de 2000 un crecimiento de 15 por ciento versus 1999, para alcanzar los 700 millones de dólares, y un aumento sustancial en la fuerza de venta que supera los 800 mil distribuidores, de acuerdo con las cifras que maneja la Cámara Venezolana de Empresas de Venta Directa, Cevedir. Su presidenta, María Consuelo Morante, explicó que pese a los pronósticos que anticipaban una eventual caída del sector, éste por el contrario experimentó entre 1982 y 1998 un aumento de más de 100 por ciento, pues empresas como Cosbell, Dreams, Swiss Just, Amway y Ebel penetraron en el mercado sin ninguna contemplación. Los malos augurios se debieron principalmente a que la fuerza de venta estaba conformada por amas de casa que buscaban una fuente de ingreso, y que en esa época dejaron los oficios del hogar para incorporarse a laborar activamente en este negocio. Lo que ocurrió con el transcurrir del tiempo, es que se registraron cambios importantes donde las mujeres comenzaron a llevarse este trabajo de la casa a la oficina. "El papel de la mujer ha sido preponderante para las ventas directas como consumidoras por el enorme poder de compra a su cargo, pues representan casi 90 por ciento de la decisión de compra", dijo. De acuerdo con estudios realizados por Cevedir, la mayoría de las personas que se involucra en negocios de venta directa --es decir, "una transacción comercial entre dos personas fuera de un local destinado a la venta minorista, donde la esencia está en el contacto personal"-- según definición de la Cámara, son gente que busca ingresos adicionales. Sobre este punto, explica que al trabajar con vendedores independientes, el manejo no se hace tan fácilmente como si se tratara de empleados tradicionales, de ahí la alta la rotación de personal que en muchos casos oscila de 90 a 110 por ciento en un año. Sin embargo, una compañía estable podría tener una rotación promedio de vendedores de 70 por ciento. Siguiendo el mismo principio del negocio, Morantes menciona tres modalidades de venta directa: puerta a puerta o por catálogo, que son practicadas por empresas como Avon, Ebel y Cristine Carol. El party plan o reuniones con demostración de producto con la finalidad de que las señoras que asistan realicen compras. Tupperware y Jafra trabajan con este sistema. Y el pre-pack o colecciones en que Ancor y Cosmevar figuran como pioneras. En el país, para el año 2000, 60 por ciento de las ventas se realizaron a través del sistema persona a persona (por catálogo y demostración del producto), 30 por ciento por colección y el restante 10 por ciento mediante otras estrategias de venta. Los productos más vendidos para ese mismo año fueron los de cosméticos y afines con 55 por ciento de la torta, seguido por los artículos del hogar y limpieza con 22 por ciento, ropa interior y lencería con 8 por ciento, suplementos alimenticios y dietéticos otro 8 por ciento, 2 por ciento los libros y el restante 5 por ciento otros servicios y misceláneas. En Venezuela, de las 50 empresas del sector, apenas 26 están registradas ante la Cámara, de las cuales las más grandes son sin que el orden indique ningún tipo de clasificación Avon, Ebel, Stanhome, Tupperware, Cristine Carol y Ancor. Estimaciones de la ejecutiva apuntan que el líder del mercado sigue siendo Avon con 60 por ciento de participación, seguida por Ancor e Industrial de Perfumes (Cristine Carol) con 10 por ciento cada una, y el otro 20 por ciento distribuido entre el resto de las compañías. Asegura que de las compañías que iniciaron operaciones hace 3 años, Ebel y Amway son las que han experimentado mayor crecimiento, superior a 100 por ciento. Sobre el uso de internet, aclara que la red debe ser vista solo como canal de distribución y no para la venta, pues se estaría perdiendo el contacto personal entre el posible cliente y el distribuidor. Asimismo, menciona que empresas como Avon y Ebel han implantado sus centros de venta (tiendas) en lugares estratégicos, a pesar de que la esencia del negocio sea la venta directa. "Esto lo hacen con el objetivo de ir hacia otros estratos socioeconómicos de la población donde la comercialización de productos puerta a puerta no puede llegar". Para las compañías que operan bajo esta modalidad representa la ventaja de una rápida y segura expansión. Por otra parte, en vista de que no invierten en publicidad ni en medios masivos, ofrecen excelentes incentivos a los distribuidores para que promocionen y vendan sus productos. Todo esto aminora el gasto de instalación y posicionamiento de una empresa de venta directa en un nuevo mercado, pues reduce costos en locales, personal de nómina y en la actividad publicitaria. Como ventajas, la venta directa anticipa la oferta demostrando el producto, se realiza en lugares cómodos evitando el desplazamiento del consumidor, hay ausencia de competencia al momento de la transacción, el vendedor directo crea la imagen del producto y ejerce un poder de recordación sobre el mismo. Además, no incurre en los enormes gastos que conlleva la publicidad masiva o el posicionamiento en las estanterías de los comercios convencionales. Morante concluye que el mercado de las ventas directas se fortalece frente a las situaciones económicas en crisis. "De hecho, el negocio en Centroamérica ha tenido un crecimiento elevado. Los latinos somos muy abiertos al cambio, lo que le da mucha facilidad al sector". Los pioneros En Venezuela, la venta directa se inicia con Avon en 1954. Con un know how y productos desarrollados, que marcó el ritmo de la expansión del sistema proporcionando un modelo a seguir, además de ser formadora de cuadros gerenciales. El sector siguió expandiéndose con la entrada de empresas extranjeras como Stanhome, Tupperware, Herbalife, Ebel y Amway, entre otras. La primera empresa en el país en adoptar con criterio moderno el concepto del negocio fue Cristine Carol, de origen nacional, en 1962. En el escenario actual, la competencia se ha incrementado paulatinamente. Quedaron en el camino algunas por no haber dado los resultados esperados, otras han permanecido gracias al cambio de estrategias, y hay quienes ingresaron al mercado local buscando el éxito. |
|
PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO
|