Agosto 2001
Agencias: Ranking y Directorio - Propiedad intelectual: PRODUCTO Registrado - Internacional: AdAge
Paria otra vez

Petróleos de Venezuela, ExxonMobil, Shell y Mitsubishi esperan la aprobación final del Ministerio de Energía y Minas. El presidente del Ente Nacional del Gas, Rafael Ramírez, asegura que ya han sido definidos los lineamientos que deberán acatar los socios de este desarrollo que promete cambiarle el rostro a la península de Paria

El proyecto Gas Natural Licuado de Venezuela espera por el resultado de un nuevo examen. Y se espera que sea el propio presidente de la República, Hugo Chávez Frías, quien anuncie el resultado de la última evaluación. Este desarrollo en el que participan Petróleos de Venezuela, y las transnacionales Shell, Mitsubishi, y ExxonMobil, representa una inversión de aproximadamente 2,12 millardos de dólares, para la construcción de un tren de producción de gas licuado mediante el cual se aprovecharían las reservas de hidrocarburos detectadas costa afuera, frente a la península de Paria, al norte del estado Sucre. Sus mercados potenciales son la Costa Este de Estados Unidos, el Caribe y el noreste de Brasil.

GNL de Venezuela no solo sería el sucesor del fallido Proyecto Cristóbal Colón, sino también –de acuerdo con sus promotores– la primera piedra de un complejo industrial similar al de Jose, estado Anzoátegui, que aunque existe solamente en papel, ha sido bautizado como: Gran Mariscal de Ayacucho, desarrollo que según estimaciones oficiales ofrecería unos 30 mil empleos directos e indirectos.

Pero si se trata de un buen negocio ¿por qué no termina de recibir la bendición del Ministerio de Energía y Minas?

Una larga discusión

De acuerdo con las cifras estimadas de la matriz energética del país, para los próximos 10 años será el gas natural el recurso que presentará la demanda más dinámica, en comparación con los hidrocarburos líquidos o la hidroelectricidad.

Se espera que el primero de los combustibles pase de abarcar 42 por ciento del consumo interno a 55 por ciento durante el período arriba mencionado, al pasar de 1,8 millardos de pies cúbicos por día a aproximadamente 4,2 millardos de pies cúbicos diarios.

Mientras que se calcula que el consumo de líquidos caiga de 26 por ciento a 17 por ciento y la hidroelectricidad se reduzca de 32 por ciento a 28 por ciento.

Tal vez sea la posibilidad de enfrentar un escenario como este lo que origine la prudencia del MEM.

El titular de ese despacho, Alvaro Silva Calderón, ha dicho, cuando se le ha preguntado sobre el destino de los proyectos de exportación de gas natural licuado que "ninguna economía vende todo lo que tiene y se queda sin ella para volverlo moneda. Tiene que desarrollar su mercado y aprovechar las ventajas que eso le da. Nosotros tenemos requerimientos de hidrocarburos. De los líquidos podemos abastecernos y exportar grandes cantidades. Pero en cuanto al gas, necesitamos autoabastecernos, y a lo mejor tenemos posibilidades de exportar. Pero la idea no puede ser solo exportar, ni primero exportar y luego abastecernos. Tiene que ser una relación armónica, pero pensando siempre en que Venezuela está requiriendo gas".

Bernardo Alvarez, viceministro de Hidrocarburos, comparte esa tesis: "Venezuela enfrentará en el futuro una creciente demanda de gas natural. Es por eso que el desarrollo de esta industria es una decisión de Estado. Existe una clara política que busca desarrollar este recurso, por razones tanto internacionales como internas. Hay un proceso muy acelerado en la introducción y uso del gas como combustible dominante. Eso no significa que el petróleo no seguirá teniendo una participación muy importante en el mercado, pero se nota un crecimiento del consumo del gas en todo el mundo".

Por su parte, el presidente del Ente Nacional del Gas, Rafael Ramírez, sostiene que "mientras las empresas involucradas en el negocio del gas siempre van a tener una visión comercial del asunto, el MEM es el organismo del Estado para decidir desde el punto de vista nacional todo lo relativo a este negocio. Por lo tanto ese organismo va a favorecer siempre el desarrollo del gas en el mercado interno. Pero eso no excluye el desarrollo para la exportación. Incluso creo que las dos opciones no son una contradicción. Es decir, el desarrollo de las reservas de Paria costa afuera está vinculado a economías de escala. Realmente en el país no hay capacidad para soportar ese proyecto. Sin embargo, pensamos que desarrollado hacia fuera con una visión de satisfacer el mercado interno es perfectamente viable, siempre que se haga de esa manera".

Las condiciones

El presidente del Enagas asegura que ya han sido definidos los lineamientos que deberán acatar los socios de este desarrollo que promete cambiarle el rostro a la península de Paria.

Ramírez explica que una comisión de alto nivel compuesta por funcionarios y técnicos del MEM, el Enagas y Pdvsa se encargaron durante los últimos meses de estudiar la viabilidad del proyecto arriba mencionado con el objetivo de determinar si cuadra o no con los objetivos de desarrollo nacional diseñados por el Ejecutivo.

Y al parecer, las dudas fueron despejadas. Las incógnitas estuvieron relacionadas con la determinación real, es decir, la cuantificación y ubicación del potencial de recursos de hidrocarburos existentes en la zona y el balance nacional de gas natural tanto libre como no asociado a la producción petrolera.

Una de la conclusiones a las que, según el presidente del Enagas, llegó la instancia señalada es que en Venezuela existen suficientes recursos probables en cuanto a gas natural. Porque si existiera riesgo de déficit de este recurso, entonces ¿por qué exportar?

Actualmente el país consume aproximadamente 6 millardos de pies cúbicos de gas natural, pero debe recordarse que 60 por ciento de esa cantidad es demandado por Pdvsa para tareas de recuperación de crudo. Y la preocupación oficial partió precisamente de ese hecho, que junto con la esperada reactivación de la economía nacional, podría traducirse en un déficit de oferta del hidrocarburo en un futuro cercano.

No obstante, mediante la incorporación de la producción de gas de los convenios operativos, y gracias al desarrollo de los bloques de producción de gas licitados el pasado mes, el MEM espera haber propiciado las condiciones para conjurar el peligro de un desbalance futuro entre la demanda y la oferta del hidrocarburo.

Ahora, resuelto ese problema quedan abiertas otras condiciones para el GNL de Venezuela tales como: garantizar la mayor participación posible del capital nacional y la incorporación de ese recurso a las cadenas productivas del sector industrial con el objetivo de lograr el mayor valor agregado nacional.

"Tenemos suficientes elementos técnicos para tomar una decisión. Pero ahora los socios del proyecto de gas en Paria tienen que cumplir con nuestros requisitos. Esto pasa por desarrollar las reservas de gas libre ubicadas en Paria, garantizar el destino de una porción de los recursos hacia el mercado interno venezolano, cumplir con los impuestos y regalías establecidas por la Ley y asegurar la posibilidad de participación del contenido nacional", sentencia Ramírez. n

Alfredo Carquez Saavedr



Visite las otras publicaciones del Grupo Editorial Producto: CANAL GEP - DINERO - PCWORLD - LIGHT - ESCAPE

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO
y la redacción de la revista PRODUCTO.

Diseñado por Alcides León y Kevin Rodríguez; Actualizaciones: Kevin Rodríguez