Septiembre 2001
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Nostalgia de escarabajo

Volskwagen aprovecha la buena imagen que tiene entre los venezolanos para recuperar en tiempo récord el lugar que ocupaba cuando se fue de Venezuela

Durante este, su primer año de operaciones, VWAS Venezuela, firma canario-venezolana que actualmente tiene los derechos para la representación y comercialización a escala nacional de las marcas Volkswagen, Audi y Skoda (de allí las siglas que conforman su denominación comercial), cree factible alcanzar la posición que tenía la marca en 1998 cuando abandonó el mercado local.

Actualmente, la plaza crece todos los meses, dice Enrique García, gerente de comercialización de la empresa, debido a la aparición del carro popular y al auge de los taxis. No obstante, la meta conservadora para este año es colocar entre 2.000 y 2.500 unidades, aunque García no descarta la posibilidad de que durante el segundo semestre se produzca un salto que les permita alcanzar una penetración de 2 por ciento. Eso, sin participar en los dos nichos de mayor crecimiento.

El objetivo no luce difícil de alcanzar, debido al concepto de calidad y seguridad que capitaliza Volkswagen. En Venezuela, como en cualquier otra parte del mundo, existe una especial simpatía y nostalgia por aquel modelo escarabajo en el que aprendieron a manejar varias generaciones y que dejó sembrada la idea de tecnología alemana a toda prueba.

Pero como toda marca que busca mantenerse competitiva, con el tiempo Volkswagen evolucionó e incorporó adelantos y mayor confort a nuevos modelos y líneas. El New Beatle es un ejemplo contundente de esta transformación, porque mantiene la inconfundible forma redondeada del antiguo escarabajo, pero ahora viene en automático, con aire acondicionado, un motor de 2 litros y una línea de diseño súper fashion que le permite darse el lujo de incluir un florero en el tablero.

María Antonieta Jordán, gerente de comunicaciones y mercadeo de VWAS, sostiene que desde el punto de vista comunicacional, el reto del consorcio para este año es que la gente perciba que Volkswagen sigue siendo el carro duradero y con la calidad de siempre, pero que ahora ofrece una gama de modelos lo suficientemente amplia como para satisfacer casi cualquier necesidad, desde el Gol que vale 8,8 millones de bolívares, hasta el Passat que cuesta 25,6 millones.

Para lograrlo, está presupuestado destinar 5 por ciento de las ventas brutas a publicidad, de lo cual 60 por ciento irá a la compra de medios a través de Nucorpa (televisión, diarios, revistas) y el resto a material pop para los concesionarios y exposiciones automotrices, así como sites especializados en internet.

Por otra parte, los concesionarios –que tienen estructura de franquicia– deben destinar 1,5 por ciento de sus ventas a publicitar sus puntos en sus zonas de competencia y regirse por los lineamientos previstos en un manual que establece pautas inclusive para la diagramación de los avisos a fin de darles identidad corporativa.

Hasta los momentos, existen tres concesionarios en el país, Valencia, Caracas y Maracaibo, pero para finales de año se espera que se incorporen tres más: Puerto Ordaz, Barcelona y Punto Fijo. Pero el plan no es hacer una red numerosa ni construirla velozmente, porque los lineamientos corporativos exigen a los concesionarios tener talleres y otra serie de requisitos que demandan una inversión mayor a la de un punto de venta tradicional.

La idea en el mediano plazo es montar una infraestructura de unos nueve concesionarios, que garanticen repuestos y un excelente servicio postventa y luego entrar en la parte de vehículos comerciales para estabilizarse en unas 4.500 unidades al año.

Y volver, volver, volver ...

Venezuela es un caso atípico para Volkswagen, porque normalmente en todos los países la empresa permanece ininterrumpidamente durante años, mientras que aquí ha ido y venido varias veces. Esta es la tercera vez que Volkswagen se instala oficialmente en Venezuela, la primera fue en 1966 cuando el empresario alemán Guido Stenford fundó una planta ensambladora en Morón que funcionó hasta su quiebra en 1981. La segunda fue en 1992, cuando la empresa Automotriz Tecnoalemana (grupo ACO) obtiene los derechos como importador hasta 1998, cuando realizó el último pedido. En mayo de 2000 el grupo Domingo Alonso, de Canarias y un grupo de inversionistas venezolanos, fundaron VWAS Venezuela. Domingo Alonso es uno de los importadores de autos Volkswagen más antiguos del mundo. Tiene la representación exclusiva para Canarias, Celta, Melilla, Cabo Verde y Mauritania y vende 16 mil 400 unidades anuales con una facturación de 250 millones de dólares. En todas esas plazas los concesionarios tienen la estructura de franquiciados y Venezuela adoptó esa figura.



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