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Marzo 2002
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Enron, una bombona de alta presión La liquidación del coloso energético estadounidense supone la venta de todos sus activos, incluyendo los que están en Venezuela, donde las empresas siguen siendo saludables desde el punto de vista financiero Los orígenes y cómplices de la histórica quiebra del gigante energético Enron Corp. son un complejo caso que se encarga de resolver el Departamento de Justicia estadounidense. No obstante, su todavía sorpresivo colapso mantiene en suspenso el destino de los activos de Enron en Latinoamérica, del cual, por supuesto, no escapa Venezuela. En el ámbito local, y al tomar en cuenta la situación de la casa matriz, la tendencia de Enron Venezuela es a desaparecer, pues la inminente liquidación de Enron en la tierra del Tío Sam supone la venta de todos sus activos, incluyendo los que existen en el país. Esto no significa que las operaciones se van a paralizar, pero sí que habrá nuevos actores en los negocios que la corporación tiene en el país. PRODUCTO intentó conversar sobre el caso con Ronald Pantin, presidente de Enron Venezuela, pero éste tiene prohibido por la casa matriz pronunciarse al respecto. Sin embargo, se sabe que en Venezuela es donde la empresa norteamericana en quiebra tiene la inversión más pequeña y, además, el holding nacional no revela tener problemas financieros, al punto que repatriaba habitualmente los dividendos que generaba a la casa matriz, hasta unos días antes de que Enron pidiera protección contra la bancarrota en Estados Unidos. Al parecer, las transferencias se han paralizado para mantener rentable a la corporación local. Inversión millonaria Enron Corp. tiene inversiones repartidas en 40 países de tres continentes. En Venezuela participa en los negocios de distribución de gas licuado de petróleo (GLP), distribución de energía eléctrica y procesamiento de gas natural. Sin embargo, por mínima que sea esta inversión, que supera los 500 millones de dólares, Enron acapara importantes nichos de mercado. Vengas es la empresa de distribución de GLP, que en términos coloquiales no es otra cosa que bombonas de gas y tanques fijos de gas. Se calcula que el valor en libros de Vengas es de 100 millones de dólares. Enron tiene 97% de la participación accionaria en esta empresa; mientras que el otro 3% (1.100 millones de acciones) está inscrito en la Bolsa de Valores de Caracas, con un precio nominal de 11,7 bolívares por título. Esto significa un valor de mercado de 12.870 millones bolívares, que a una modesta tasa de cambio de 850 bolívares por dólar, representan 15,1 millones de dólares. En este negocio Vengas tiene casi la mitad del mercado de distribución de GLP, constituyéndose así en la empresa líder de distribución a escala nacional, pues tiene cerca de 2,5 millones de consumidores, entre clientes residenciales e industriales. Adicionalmente, Vengas posee 25 plantas de llenado -de un total de 80 que existen en el sector-, 3.600 camiones de reparto de bombonas y unos 5.000 trabajadores, casi la mitad de los empleados de esta industria. Calife, Compañía Anónima Luz y Fuerza Eléctrica, es la empresa de distribución de energía eléctrica de Puerto Cabello, estado Carabobo, región donde sirve a unos 50.000 clientes. Enron, a través de Vengas, se hizo propietaria del 99,3% del capital accionario en 1998. El año pasado facturó alrededor de 14.000 millones de bolívares, pero este activo puede tener un valor cercano a los 50 millones de dólares. En Accroven, el proyecto de Ampliación del Complejo Criogénico de Oriente, es donde Enron Corp. parece tener su más grande inversión. Accroven es la plataforma industrial para la licuefacción de gas natural, cuya instalación, a cargo del coloso energético estadounidense, requirió inversiones por 400 millones de dólares. La participación de Enron en esta planta -donde se procesan 800 millones de pues cúbicos de gas- es de 49,5%. ¿Negocios atractivos? Aunque estos números no mienten, el atractivo de estos negocios no parece estar solo en la saludable situación financiera que pudieran tener los activos anteriormente descritos. Para Vengas sería difícil conseguir un comprador, no solo por la situación política-económica de Venezuela, sino por la situación que atraviesa la industria del gas doméstico, dado que el aumento del margen de comercialización para los empresarios está rezagado. Por lo cual se esperan despidos masivos este año y otro cierre de empresas, adicional al registrado el año pasado, donde 50 corporaciones bajaron la santamaría. No obstante, algunos analistas creen que Dutch/Shell podría estar interesada. De Calife, hasta ahora, no se conocen interesados, pero el proyecto Accroven resulta la presa de oro para inversionistas. Este proyecto tiene tres plantas: una en San Joaquín, para el fraccionamiento de gas; una en Santa Bárbara, estado Zulia, y otra en Jose, estado Anzoátegui. Pdvsa Gas es la primera empresa que, públicamente, ha dicho que compraría la participación accionaria de Enron si esta última decide venderla, pues como debe recordarse, el sector gasífero se ha convertido en una prioridad de la política energética nacional. Repsol YPF parece ser otra candidata, especialmente ahora que empieza a desarrollar la búsqueda del gas libre (no asociado al petróleo) con la licencia adjudicada en junio del 2001 para explorar el área de Barrancas, estado Barinas, donde todavía no han aparecido interesados en el sector privado nacional. Algunos daños Sin embargo, por muy rentables y atractivos que parezcan los negocios en el país, esto no significa que Enron Venezuela no haya sufrido los avatares de la quiebra. Dos proyectos que adelantaba con Petróleos de Venezuela fueron paralizados por esa circunstancia. Se trataba, primero, de un proyecto de exportación de gas natural licuado con destino a Estados Unidos, que representaba inversiones por 600 millones de dólares. Este plan, convenido en abril de 1998, tenía como objetivo procesar 260 millones de pies cúbicos de gas, a través de la plata de licuefacción que se pretendía construir. En segundo lugar, estaba un proyecto en el área de telecomunicaciones, el cual sigue en marcha por la filial de la estatal petrolera, Pdvsa Gas, pero con la variante de que la participación de Enron Corp. quedó totalmente descartada. En diciembre del año pasado, cuando se realizó el estudio de factibilidad del proyecto, Pdvsa Gas descubrió los problemas financieros de la empresa norteamericana. Desde mediados del 2001 Enron venía realizando la propuesta de crear una empresa de servicios de interconexión mediante la instalación de fibra óptica oscura en el sistema nacional de transporte de gas natural, vía gasoductos. Adicionalmente, se presenta un dato curioso ante esta situación. En lo que va de año, la acción de Vengas, la empresa líder de Enron en Venezuela, solo se ha cotizado un día (23 de enero de 2002) en la Bolsa de Valores de Caracas por un valor de 22,50 bolívares, que multiplicados por los 8.000 títulos transados, significaron un monto negociado de 180.000 bolívares.
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