|
|
|
Julio 2002
|
|
|
|
|||||||||||||||||||
![]() |
El gas también saldrá de Paria La firma del Acuerdo Marco entre Shell, Mitsubishi y Pdvsa es el primer paso para la explotación de las reservas de gas libre del proyecto Mariscal Sucre, el cual se concretó después de años de aciertos y desaciertos. La inversión inicial asciende a 2.700 millones de dólares, y se prevé que generará ingresos para el país por 11 mil millones en los primeros 25 años Después de tanto camino andado, proyectos hechos y deshechos, finalmente la explotación de las reservas de gas libre (gas no asociado al petróleo) y la incursión en las operaciones costa afuera, es una realidad, aunque las primeras operaciones se iniciarán en el 2007. El gobierno nacional elaboró el Plan Nacional de Gas, que hizo renacer al antiguo proyecto Cristóbal Colón como proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) Mariscal Sucre, el cual se desarrollará en la Península de Paria, al norte del estado Sucre. La palabra oficial del Ejecutivo tuvo lugar hace algunos meses y, después de las evaluaciones respectivas, fue aprobado el proyecto, que desarrollarán conjuntamente Petróleos de Venezuela --como operadora de la política energética del Estado--, Shell Gas and Power, Mitsubishi Corporation y empresas nacionales. En este proyecto la nación se ha reservado la mayoría accionaria, con una participación que asciende a 60 por ciento, aunque es muy probable que esa porción se reparta con Qatar, un estado con amplio conocimiento del negocio del gas y socio de Venezuela en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Shell y Mitsubishi, empresas que también participaban en el extinto proyecto Cristóbal Colón, quedaron con una participación accionaria de 30 por ciento y 8 por ciento, respectivamente, mientras para el capital privado nacional quedó reservado 2 por ciento. Entre las modificaciones que sufrió este proyecto está justamente la proporción de la participación de las empresas. Incluso, por un momento se dijo que el Estado perdería la mayoría, en vista de que ello implicaría mayores desembolsos para la inversión inicial. La situación de la economía nacional y el mismo flujo de caja de Pdvsa, por la caída de los precios del petróleo, fueron los elementos de mayor peso que hicieron pensar en la disminución de la participación estatal en el proyecto. Sin embargo, el proyecto se concretó tal y como estaba previsto, pues se consideró que un negocio estratégico no se puede dejar todo en manos de terceros. Finalmente, el pasado 18 de junio, Shell, Mitsubishi y Pdvsa firmaron el Acuerdo Marco, que no es otra cosa que el establecimiento del alcance o reconocimiento de intenciones para el desarrollo de los campos de Paria. El convenio fue suscrito por el ministro de Energía y Minas, Alvaro Silva Calderón; el presidente (e) de Pdvsa, Jorge Kamkoff; la presidenta ejecutiva de Shell Gas and Power, Linda Hook, y el director de Mitsubishi Corporation, James Brumm. De antología La explotación de las reservas de la Península de Paria, que estaba prevista con el proyecto Cristóbal Colón, resultaba demasiado ambiciosa para un mercado que prometía poca rentabilidad. El negocio representaba una inversión de 5.600 millones de dólares y estaba bajo la conducción de una empresa denominada Sucre Gas, en la que participaban Lagoven --antigua filial de Pdvsa--, la angloholandesa Shell, la japonesa Mitsubishi y la estadounidense ExxonMobil. El proyecto había sido aprobado por el extinto Congreso Nacional de la República, en el año 1993, pero 7 años más tarde fue anunciada su cancelación. Algunas de las razones para su eliminación tuvieron que ver tanto con lo ambicioso del diseño como con la fuerte caída experimentada por los precios del gas natural en Estados Unidos, mercado hacia donde se destinaría la producción del gas libre. En el antiguo proyecto Cristóbal Colón, Pdvsa Gas participaba con 33 por ciento del capital; Shell, con 30 por ciento; ExxonMobil, con 29 por ciento, y la japonesa Mitsubishi, con 8 por ciento. Fue específicamente en enero del 2000 cuando se canceló el proyecto Cristóbal Colón. Y un año y medio después se redefinió su estructura y alcance, en principio por una reorientación del Plan Nacional de Gas, la cual tuvo lugar entre mayo y agosto del pasado año. Según Bernardo Alvarez, viceministro de Hidrocarburos, los objetivos del referido plan son:
En octubre del 2001 el Ministerio de Energía y Minas (MEM) definió las bases para el desarrollo del Proyecto Mariscal Sucre. Posteriormente solicitó la Manifestación de Interés por parte de las empresas participantes en el proyecto Cristóbal Colón, es decir, ExxonMobil, Shell y Mitsubishi. Solo en febrero del 2002 el MEM dictó lineamientos estratégicos para estructurar el proyecto Mariscal Sucre, solicitó propuestas detalladas a las empresas y designó la comisión para la evaluación y negociación. Finalmente, entre mayo y abril de este año se anunciaron las compañías que definitivamente quedarían junto a Pdvsa en el desarrollo del proyecto. Cuantiosos ingresos De acuerdo a las cálculos del MEM, el proyecto Mariscal Sucre, que requerirá una inversión inicial de 2.700 millones de dólares, generará ingresos por 14.527 millones de dólares en los primeros 25 años, de los cuales 11.032 millones serán para la Nación, y 3.495 millones para las empresas internacionales participantes. De la torta de los 11.032 millones que se prevé ingrese al país, 5.242 irán a las arcas de Pdvsa y 5.790 se destinarán al Fisco por la vía de impuestos y regalías, que para este proyecto son de 20 por ciento, en virtud de la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos aprobada en 1999 y que fue la primera ley habilitante que la Asamblea Nacional otorgó al Ejecutivo. Alvarez expresa que los lineamientos estratégicos del proyecto se fundamentan en la integración vertical, la garantía de acceso y valorización en mercados atractivos; el suministro de gas al mercado interno, la máxima participación nacional (contenido nacional de bienes y servicios, y formación de capital humano y transferencia tecnológica) y el desarrollo del complejo industrial gasífero dentro de los conceptos de condominio industrial. El complejo industrial al que se refiere el viceministro de Hidrocarburos es el que se construirá en Güiria, estado Sucre, para el procesamiento de gas libre, tanto de los recursos provenientes del proyecto Mariscal Sucre como los que se generarán con el proyecto Plataforma Deltana, el cual está en su fase de exploración en la fachada atlántica venezolana, ubicada al noroeste del estado Delta Amacuro (ver PRODUCTO 225, junio del 2002, páginas 96 a 98). Respecto al esquema de desarrollo del proyecto Mariscal Sucre, está prevista la perforación de 34 pozos (12 en el Dragón, 10 en el Patao, 7 en Mejillones, y 5 en Río Caribe); el suministro de 300 millones de pies cúbicos de gas al día al mercado interno; un primer tren de licuefacción para producir 4,7 millones de toneladas de GLN al año; el establecimiento de Pdvsa como operadora de gas costa afuera, y el inicio de operaciones en el 2007. Beneficios nacionales Según Alvarez, uno de los elementos ventajosos del proyecto es la alta generación de beneficios socioeconómicos, entre los que destaca:
El viceministro de Hidrocarburos expresó que del cronograma de ejecución del proyecto, después de la firma del Acuerdo Marco, quedará pendiente para principios del 2003 la entrega de licencias y la firma del convenio de asociación; en el 2004 se firmarán los contratos de ingeniería, procura y construcción, cuya ejecución durará hasta mediados del 2007, año en que está previsto el arranque de las operaciones del proyecto, es decir, la verdadera producción del gas para el mercado interno y para la exportación. Jeanne Liendo
|
|
PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO
|