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Septiembre 2003
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El negocio de turno: Farmacias
En Venezuela existen aproximadamente 5 mil 700 farmacias. La mayor concentración está en el área metropolitana de Caracas, unos 1.400 establecimientos entre cadenas y particulares, según datos aportados por el presidente de la Federación de Farmacias de Venezuela, Edgar Salas Jiménez. Se trata de cifras muy altas, teniendo en cuenta el volumen de la población nacional, calculado en 25 millones y medio de habitantes de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística. Aunque durante los primeros 5 meses del año las inversiones se frenaron, la rentabilidad del negocio y las posibilidades de financiamiento impulsan el interés de empresarios y el crecimiento alcanza las expectativas iniciales. Al igual que el sector de los alimentos, el de medicamentos representa lo que los economistas llaman "bienes inelásticos", es decir aquellos que la población no puede dejar de consumir, aunque reduzca su nivel de compra, lo que les ha permitido capotear la crisis. El rubro de la salud es uno de los que más incide en la actividad económica de nuestro país. De hecho, en agosto fue uno de los que más peso tuvo en el aumento del índice inflacionario. Según cifras del Banco Central de Venezuela, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el renglón de salud aumentó de 0,4 por ciento en julio a 0,7 por ciento en agosto de este año y el aumento de precios en los servicios de salud entre diciembre del 2002 y agosto del 2003 fue de 19,1 por ciento. De esta cifra, el rubro de medicinas y equipos médicos presentó un incremento de 0,2 por ciento en julio y 1,3 por ciento en agosto, mientras que los artículos de cuidado personal --que también se venden en las farmacias-- incrementaron sus precios en 1,6 por ciento en agosto. Negocio prometedor Las nuevas propuestas apuntan a tiendas o farmacias de conveniencia, lo que en Estados Unidos se conoce como "drog store", lugares amplios que funcionan bajo el concepto de autoservicio, donde el consumidor puede encontrar desde su medicina hasta helados. Aunque surgen como un servicio relacionado con la salud, estas tiendas fortalecen su propuesta con una amplia variedad de productos, además de los servicios médicos, ofreciendo atractivos descuentos al público. Lugares que se han convertido en puntos de encuentro, donde los clientes pasan tanto tiempo viendo y escogiendo productos como en un supermercado. Bajo este concepto han surgido Farmatodo, Farmahorro, Locatel, Farmacias Saas, Farma Plus y Provemed, por mencionar solo algunas de las grandes. Su éxito ha servido de ejemplo para la aparición de otras iniciativas en la región capital, central y en el interior del país como: Megamedic, FarmaOfertas, Farmacity, FarmaRed y Ofermed, entre otras. Algunos de estos proyectos se han quedado en el camino, en parte por los embates de la recesión económica que atentaron contra sus inicios y también porque la prueba en el mercado no les fue muy favorable, como son los casos de Medimax y las farmacias de la red de salud Rescarven. Los inversionistas venezolanos apuestan por este moderno concepto de salud, incluso durante este año. Cadenas como Farmatodo, cuyas tiendas son propias, invirtieron hasta 1.500 millones de bolívares para la instalación de una sola tienda. Farmacias Saas, que trabaja bajo el esquema de franquicias y cuyas tiendas son más pequeñas, capturó hasta julio nuevas inversiones por el orden de los 1.700 millones de bolívares y tiene en negociaciones otros 1.400 millones para completar su meta de 14 nuevas tiendas antes de finalizar el 2003. Provemed, franquicia que incluye equipos médicos, consiguió este año contratos por 2.736 millones de bolívares para cuatro aperturas, sin incluir costos de remodelación ni alquiler de terrenos. En líneas generales, un nuevo establecimiento puede requerir un desembolso inicial entre 60 millones y 1.500 millones de bolívares (aproximadamente de 35 mil a 835 mil dólares), dependiendo del tamaño y trabajo que requiera la adaptación del local. Las posibilidades son diversas. Algunas cadenas son propietarias de todas sus tiendas, otras han apostado a la franquicia o la “conversión” como vehículo de rápido crecimiento Se trata de tiendas cuya dimensión va desde 70 metros cuadrados (denominadas express), 700 metros cuadrados (las nuevas free standing de Farmatodo) hasta 1.900 metros cuadrados (las más nuevas de Locatel). Son espacios distribuidos en "góndolas" tipo supermercado, donde el cliente puede agarrar una cesta y autoabastecerse de medicamentos sin prescripción facultativa, cosméticos, productos naturistas, rollos fotográficos, lentes, alimentos, bebidas, entre otros. También se exhiben equipos médicos para la venta o alquiler. Disponen de cubículos para atención oftalmológica y la toma de tensión y algunos ofrecen servicio de laboratorio clínico. Y, por supuesto, también incluyen el mostrador para atención al cliente, récipe en mano. La pelea por la preferencia del consumidor hace que cada día innoven en servicios. Por ejemplo, Locatel y Promeved han incorporado la afiliación como mecanismo de descuento a través de una tarjeta de identificación. Otras han incorporado productos con marcas propias de misceláneos, y líneas exclusivas de cosméticos y cuidado personal a bajos precios, así como cajeros automáticos en red, autofarmacia, turnos permanentes las 24 horas y pedidos vía internet. Primero la salud Estos automercados de salud o tiendas de conveniencia, salieron a conquistar el mercado ofreciendo atractivos descuentos en medicinas, que comenzaron en 20 por ciento y ahora han alcanzado hasta 40 por ciento en algunos casos, trasladando a la clientela el porcentaje de descuento que les ofrecen los laboratorios y droguerías, gracias a sus altos volúmenes de compra o en algunos casos porque muchas de estas cadenas pertenecen a los mismos dueños de compañías mayoristas (droguerías, casos Saas, Farmahorro y Provemed). La innovación en el mercado hizo tambalear a las farmacias independientes que en muchos casos quebraron o sufrieron mermas significativas en sus ventas. Según Edgar Salas Jiménez, presidente de la Federación de Farmacias, en los últimos 18 meses han cerrado 1.200 farmacias en todo el país, de las cuales 95 por ciento eran independientes, "las sucursales de cadenas que han cerrado es porque no producen mínimo 3 millones de bolívares diarios,” comenta Salas Jiménez. Los pequeños farmacéuticos han denunciado la supuesta práctica desleal por parte de las cadenas y la preferencia de los laboratorios y droguerías (mayoristas) por las grandes tiendas debido a su alto volumen de compra lo que facilita la distribución y se traduce en beneficios de transporte y facturación para los mayoristas, y en mejores condiciones de pago y descuentos para las cadenas. Un informe elaborado por Procompetencia a finales del año pasado señala que, aunque ciertamente ha habido un desplazamiento del consumidor hacia las cadenas, esto no significa que sea competencia desleal porque su atractivo está en la oferta de servicios y precios. En algunos casos, los dueños de farmacias tradicionales se convierten en franquicias, aunque la mayoría no tiene la capacidad financiera para asumir tal cambio. Ante la crisis, los independientes no se quedarán a ver sus restos. Se han planteado inversiones en publicidad y mercadeo, la incorporación de nuevos servicios relacionados a salud y reforzar el conocimiento farmacéutico. También estudian la viabilidad de agruparse para adquirir grandes volúmenes de mercancía a las droguerías o laboratorios y competir en condiciones más justas. Ya antes hubo una iniciativa denominada red de farmacias UFI (Unión de Farmacias Independientes) que tampoco logró prosperar. Su objetivo era agruparse para comprar en bloque a las droguerías, con el fin de obtener mayores descuentos y ofrecer mejores precios al público. n Ingrid Orjuela
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