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Diciembre 2003
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Energía
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| Incertidumbre petrolera El conflicto en el Medio Oriente puede deparar para el próximo año una etapa de precios altos ante la posibilidad de una interrupción del suministro. Esta vez Venezuela no podrá responder como el suministrador seguro y confiable del pasado a la vez que la renta petrolera tampoco satisfará el apetito fiscal del Gobierno, estima el analista José Toro Ardí
En este panorama está inserto el petróleo, pilar principal del desarrollo económico nacional. A través de los cables de las agencias de noticias internacionales, los observadores del acontecer petrolero internacional --ya bastante preocupados con el conflicto del Medio Oriente-- han manifestado su preocupación en torno al comportamiento futuro de Venezuela, otrora suministrador seguro del Hemisferio Norte, especialmente de Estados Unidos. El analista energético y ex director de Pdvsa, José Toro Hardy, reflexiona sobre la muy compleja situación de Venezuela en el 2004, sobre todo, por los asomos del gobierno chavista de lo que será el Presupuesto de la Nación del año entrante. A su juicio, es desproporcionado diseñar un presupuesto de 49 billones de bolívares sin ingresos petroleros que respalden esta enorme suma. Agrega que el Gobierno exprimirá a Pdvsa sacándole impuestos a costa de los recursos que la empresa requiere para acometer las inversiones necesarias y revertir la contracción experimentada a partir de diciembre del 2002. Sin embargo, el contexto todavía no es muy claro, pues las informaciones oficiales en torno a lo que será el presupuesto definitivo son contradictorias. El hueco fiscal De hecho, distintos economistas han alertado sobre el déficit de 21 billones de bolívares o más que causaría este presupuesto del 2004. A juicio de Toro Hardy, el Gobierno puede caer en una maxidevaluación, en lo que es un adelanto la venta de bonos en dólares en el mercado interno anunciada por el Ejecutivo en noviembre. Tampoco se ve en el Gobierno una voluntad de revertir la enorme deuda interna de 20 billones de bolívares y menos de salirse de la espiral en que tiene a los bancos. Estas instituciones dedican 80 por ciento de sus operaciones a la negociación de bonos de la deuda pública y el restante 20 por ciento a la intermediación financiera, cuando esto último es la verdadera razón de ser de los bancos. El especialista asoma riesgos de una crisis bancaria si se profundiza esta situación. No obstante, considera como puntos a favor las altas reservas internacionales en el Banco Central de Venezuela y el pago sin interrupción y puntual de las obligaciones de la deuda pública externa de unos 22 millardos de dólares. El analista petrolero destaca que la tarea del gobierno de transición --luego del referéndum revocatorio a ser celebrado posiblemente en abril del 2004-- no será fácil a la luz de que se ignora cuáles son las dimensiones exactas del deterioro de las cuentas públicas, además de la necesidad de ingresos para poder nivelar la depauperación de los venezolanos, afectados por el desempleo y la crisis económica. Cuestión de precios Según Toro Hardy, el cálculo del precio promedio de exportación de crudos y productos en 18 dólares el barril fijado en el Presupuesto de la Nación del 2004 es prudente, sobre todo, si llegara a presentarse una baja en las cotizaciones internacionales del petróleo. Es de notar que el valor de 18 dólares también fue establecido en el presupuesto del 2003. Sin embargo, el panorama mundial es confuso y está lleno de incertidumbres. Al igual que otros observadores internacionales, el ex director de Pdvsa está preocupado frente a una profundización del conflicto en el Medio Oriente, sobre todo, por el recrudecimiento de los atentados terroristas de grupos fundamentalistas contra Arabia Saudí --principal productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)-- que junto a Turquía --miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)-- es aliada de Occidente. Vale destacar que los precios del crudo en el 2003 se mantuvieron altos por la situación en el Medio Oriente, agudizada por la guerra contra Irak, liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña en abril pasado. El ex directivo de Pdvsa considera necesario que las tropas occidentales se retiren lo más pronto posible de Irak y dejen los destinos del país en manos de un gobierno iraquí democrático, ejercido por tendencias moderadas --los suni-- del Islam. Y es que se debe evitar una situación delicada que lleve a la experiencia de una revolución islámica como la de Irán --vecino de Irak-- forzada por musulmanes shiitas, además de buscar una salida para los 30 millones de kurdos repartidos entre Irak, Turquía y Siria. "Todos estos factores pueden influir en un clima de inestabilidad en el Medio Oriente", advierte el especialista. Lo anterior también hace prever que los precios del crudo se mantengan altos para el 2004 y en niveles similares a los del presente año, en que la cesta petrolera venezolana promedió 25,42 dólares el barril hasta el 14 de noviembre pasado. Pero Venezuela no puede apostar su economía en situaciones impredecibles. La otra arista El precio de la canasta venezolana de exportación de crudos y productos es nominal, a juicio de Toro Hardy, porque no está respaldado por una producción de crudo suficiente ni por volúmenes de productos refinados de alta calidad --como la gasolina premium o la reformulada-- como consecuencia de la caída de la actividad petrolera propia de Pdvsa. Insiste en que no son ciertos los números del Ministerio de Energía y Minas (MEM), el cual asegura que la explotación diaria de crudo ya alcanzó los 3,3 millones de barriles. El despido de 18.000 trabajadores de Pdvsa arrasó a los profesionales de las áreas de exploración y producción, sustituidos por personal inexperto que ha dañado los yacimientos y --lo más alarmante-- los campos de petróleo liviano del oriente del país como Musipán y Tejero. Estos yacimientos --donde el crudo se halla a grandes profundidades-- requieren que se les reinyecte gas para que no pierdan presión interna, lo que también implica una fuerte inversión. Las noticias son que este trabajo no se hace o se hace de manera incorrecta, por lo que se corre el riesgo de que los pozos se "taponen" con asfalteno --de acuerdo con la jerga petrolera-- lo cual en la práctica significa un pozo inactivo o cerrado. Según el analista, cuando un yacimiento se cierra es prácticamente imposible reactivarlo. La muy baja actividad de exploración y producción han llevado la explotación propia de Pdvsa a 1,5 millones de barriles diarios. "La tan criticada apertura petrolera --por parte de quienes hoy ejercen el poder-- es la que ha salvado un poco la situación, pues su aporte a la producción total pasó de 600.000 a un millón de barriles por día entre el 2002 y el 2003", dijo. Sin embargo, precisó que estos volúmenes no son los que más reportan ingresos fiscales, porque en el caso de las asociaciones estratégicas de la Faja del Orinoco --Petrozuata, Sincor y Cerro Negro-- pagan 1 por ciento de regalía o impuesto de explotación durante los primeros 8 años del contrato. En cuanto a los convenios operativos, Pdvsa debe cancelar a las empresas operadoras que actúan como contratistas un emolumento por barril producido. Con la caída de la explotación de crudo, Venezuela difícilmente podría cubrir los volúmenes requeridos por la demanda mundial si se presentara un desabastecimiento como consecuencia de una interrupción del suministro desde el Medio Oriente, lo cual contrasta con la previa posición venezolana de suministrador confiable y seguro. Pero la situación no se queda aquí. Las refinerías tienen serios problemas, producto del mal manejo --el personal especializado también fue despedido-- en las unidades de conversión profunda que permiten el aprovechamiento al máximo del fondo del barril con la obtención de productos más livianos y con mejores precios en los mercados internacionales. Sin embargo, los pocos volúmenes de gasolina reformulada que han podido despacharse desde el complejo refinador Paraguaná, en el estado Falcón, fueron devueltos por no llenar los estándares de calidad. Hasta noviembre del 2002, Venezuela fue el principal proveedor de esta gasolina premium en la costa este de Estados Unidos. El número de tanqueros que normalmente se llenaban en los muelles de Paraguaná con gasolina reformulada se redujo de 13 a 1. Toro Hardy informa que se perdió la imagen de Pdvsa, considerada entre las primeras corporaciones petroleras del mundo. "Este año, Pdvsa ni siquiera fue mencionada en la lista de las 500 empresas más importantes del mundo publicadas por la revista Fortune", se lamenta. El especialista indica que el gobierno de transición posreferendo revocatorio deberá acometer una apertura petrolera más intensa que la ocurrida en el período 1994-1998 para subsanar la caída de la producción propia de Pdvsa de entre 600.000 y 700.000 barriles diarios en el 2003. Volviendo al Presupuesto de la Nación 2004 del gobierno actual, el ex director de Pdvsa prevé que el Ejecutivo impondrá a la corporación mayores cargas impositivas, pero eso no alcanzará para cubrir el hueco fiscal. Tampoco será de mucha ayuda que el Seniat apriete las tuercas para recaudar más impuestos, por la sencilla razón de que los contribuyentes no pueden cumplir porque su ingreso disminuyó o es inexistente como consecuencia de la contracción económica. Ana Díaz |
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