Enero 2004
Empresas
Parmalat nutre... las cuentas

Mientras los administradores del gigante italiano enfrentan acusaciones por supuestos desvíos de fondos, en Venezuela, los directivos de la empresa aseguran que el escándalo corporativo no afectará su funcionamiento y el gobierno nacional les ha prometido su respaldo

El grupo alimentario italiano Parmalat trata de sobrevivir tras la revelación de la existencia de un agujero negro multimillonario en su contabilidad, que ha llevado al arresto de su fundador y otros ejecutivos y a uno de los mayores escándalos en la historia corporativa mundial. El eslogan de la empresa, "Parmalat nutre la vida", parece haber cambiado a Parmalat nutre... las cuentas bancarias de sus administradores, según los fiscales del caso.

“La crisis de Parmalat empezó en América Latina hace 15 años debido a decisiones erróneas de los socios de la firma para cubrir gravísimas pérdidas en sus filiales”, según dijo Guido Salvini, el juez que lleva el caso de Parmalat, en una entrevista publicada en un diario ecuatoriano.

Por el caso se emprendieron acciones contra 9 personas, entre ellos Calisto Tanzi, ex presidente y fundador del grupo, y Giovanni Bonici, ex presidente de Parmalat Venezuela, quien renunció recientemente por este caso. Al parecer se urdió una trama de firmas "off shore" ficticias que crearon un hueco sin precedentes. También están en entredicho las labores de auditoría de las firmas Gran Thornton SpA (filial italiana de GT International), cuyos principales directores fueron apresados por ser quienes supervisaron las actividades de la filial Bonlat y habían supervisado los balances de la empresa hasta 1998. A partir de ese año Deloitte & Touche asumió la responsabilidad de la revisión.

Gerardo Santeliz, ejecutivo de Parmalat de Venezuela, dijo que esta filial está por fuera del fraude porque las investigaciones sobre Bonici no están vinculadas a su cargo en el país, sino a sus actividades como presidente de Bonlat, la filial de Parmalat en las Islas Caimán que fue protagonista del estallido del escándalo financiero.

Santeliz dijo que la directiva que administra Parmalat en Italia le ha solicitado a la unidad venezolana informaciones sobre los estados financieros. "Piden informaciones puntuales y aquí está absolutamente todo", afirmó.

Bajo interrogatorio, el fundador de Parmalat, Calisto Tanzi, de 65 años, admitió haber desviado unos 500 millones de euros de la empresa a fondos y empresas propiedad de su familia, y dijo que el vacío financiero en las cuentas de la empresa era de 8.000 millones de euros, según fuentes judiciales. Ese agujero negro en la contabilidad de Parmalat podría superar los 10.000 millones de euros (12.720 millones de dólares).

Mantenerse a flote

El nuevo administrador de la empresa es Enrico Bondi, a quien el gobierno italiano eligió para administrar a Parmalat Fiananziaria SpA luego de que estallara el escándalo. El problema inmediato de Parmalat consistía en liquidez a corto plazo, según aseguranon algunos expertos. Bondi dispone de 180 días según la ley italiana para pagar a sus proveedores e intentar conseguir el crédito suficiente para continuar sus operaciones lácteas --está buscando unos 100 millones de euros-- y desprenderse de las otras líneas de negocios de la empresa milanesa. El régimen de administración controlada protege a la empresa de sus acreedores por un tiempo limitado, mientras se recupera.

Al momento de redactar esta nota, todavía era muy pronto para anunciar medidas con respecto a la diversidad de empresas que integran el grupo como tal, pero ya se analizaban los estados financieros de cada una. Particular importancia tenía el revisar los informes financieros de las filiales en América del Sur. Por lo pronto, se sabía que Parmalat Brasil no había cumplido con pagos a proveedores lácteos en tres estados, quienes pedían a los reguladores brasileños que intervinieran para lograr la cancelación de las deudas.

Mientras, aquí en Venezuela, se aseguraba que no habría contratiempos con los proveedores ya que sus pagos estaban previstos. El incumplimiento tendría serios efectos para la economía ya que Parmalat es una de las grandes empresas agroalimentarias del país, con siete plantas de producción y 2.500 empleados. Se aseguró que tienen materia prima y presupuesto cubierto hasta marzo para funcionar.

"Todas las plantas están operando. Nosotros estamos pagando la leche de contado, no tenemos deudas con los productores y tenemos flujo de caja previsto para atender las necesidades," dijo Santeliz tras una reunión con el ministro de Agricultura y Tierras, Arnoldo Márquez.

Márquez dijo que si fueran necesarias acciones para compensar el problema de Parmalat, otras empresas del sector tienen buenos niveles de inventarios y cuentan con capacidad de almacenamiento y de compras en el mercado internacional. "No hay posibilidad de que podría verse un desabastecimiento del producto", aseguró. Se interpretó que había interés del Gobierno por meterse de lleno en el sector lechero del país.

Parmalat es la principal compradora de leche líquida en Venezuela, suple 450.000 litros diarios de leche pasteurizada y unas 22.000 toneladas anuales de leche en polvo. Los venezolanos consumen unos 6 millones de litros de leche diarios, incluidos los que se usan para la fabricación de quesos, los de leche líquida, homogeneizada, pasteurizada y el resto de los lácteos.

El Ministerio de Agricultura exigió a la empresa la presentación de los estados financieros para contar con un aval cierto que garantice que de verdad la operatividad del grupo en Venezuela no se verá afectada y que están resguardados los compromisos de la empresa con sus trabajadores.

Parmalat Finanziaria Spa, en la presentación de sus estados financieros al 30 de septiembre del 2003, incluye un financiamiento o acuerdo de participación otorgado por el propio grupo a Parmalat Venezuela a través de Eurofood Ilse Limited por 80 millones de dólares (Ver cuadro anexo). Esto es una especie de ayuda financiera que el grupo tiene previsto que sus propias empresas otorguen a sus filiales en otros países para atender problemas que puedan surgir para el pago de compromisos, monto que según analistas podría estar relacionado a la imposibilidad de la filial local para repatriar divisas a la casa matriz.

En el cuadro anexo resalta el hecho de que la mayor otorgante de este tipo de préstamos es Bonlat Financing Corporation, que otorgó varios financiamientos a filiales de Parmalat en Brasil.

Amplias redes

En 1995 Parmalat adquirió la empresa Indulac, que estaba en manos del Estado venezolano y, poco a poco, se convirtió en la principal compañía regional controlada por el grupo en la región junto con Brasil.

Parmalat Venezuela posee las siguientes marcas y productos: Parmalat (lácteos, yogures, leche), La Campiña, Frigurt, Riko Malt, Yoka, Indosa, El Chichero, Calidad Quenaca (diversos quesos y productos lácteos), Gaby (queso crema), OH-Landa (quesos), Leche Descremada Extra Calcio, Yogurt Firme descremado Extra Calcio, Leche Omega, Kids Up (choco y yogurt), Dietalat, Gelatina Gelí, Rika, Santal Light, Santal Active, Santal Plus, Ted’Or Light, Frica (jugos de frutas) Té Parmalat, Eny (leche), Crema Dessert, Leche condensada La Campiña, galletas Grisbi, galletas Parmalat, queso blanco Mi Vaquita, dulce de leche. Así como los locales de las Gelaterías Parmalat y el Deportivo Italchacao.

Tiene plantas de producción en Carabobo, Barinas, Bolívar, Zulia, Mérida y Lara, y centros de distribución no refrigerados y refrigerados en Caracas, Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Maracaibo, Barcelona, Barinas y Puerto Ordaz. En esto también trabajan con terceros entre los que se encuentran Prolaca y Corpolac, entre otros.

Procesa mensualmente 6 millones de litros de leche cruda que adquiere de granjas nacionales y 5,6 millones de litros de jugos, así como 3.000 toneladas de leche en polvo. Cubre aproximadamente 35% del mercado de leche en polvo, 65% en leche condensada, 30% en productos pasteurizados y 35% en ventas de yogurt.

Su facturación mensual promedia por ventas 35 millardos de bolívares y en el mes de diciembre pasado logró aumentarla a 45 millardos de bolívares, incluyendo todas sus líneas de productos. Su ex presidente, Giovanni Bonici, indicó que la filial venezolana es una empresa que da buenas ganancias desde hace varios años, una de las mejores del grupo y cerró 2003 con buen margen operativo, "sana y transparente", aseuesó. n

Elizabeth Dávila


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