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Enero 2004
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¿2004: Levanta la ventaLas previsiones de empresas y agencias de publicidad acerca de lo que va a ocurrir este año son optimistas, en particular prevén que las ventas serán mucho más positivas que en 2003, pero también están conscientes de que la situación del país, sobre todo desde el punto de vista económico, la definirá el desenlace que tenga la crisis política Los pronósticos sobre lo que vaya a ocurrir en la economía venezolana durante el 2004 están básicamente marcados por el desenlace que tenga la crisis política: bien sea porque el presidente Hugo Chávez logre mantenerse en el poder --eventualmente hasta el 2006-- o que se concrete alguna salida que lleve a la elección de un nuevo jefe de Estado. No obstante, existe solo un punto de consenso entre los técnicos del Gobierno y los economistas particulares, como es la posibilidad de que durante el próximo año se logre que el comportamiento de la economía tenga un resultado positivo, luego de dos años de contracción que en promedio muestran una caída entre 9 y 10 por ciento del Producto Interno Bruto. En los cálculos oficiales se indica que la producción mostrará un crecimiento de 6,5 por ciento del PIB debido a una recuperación del sector petrolero, que calculan por encima de 16 por ciento, luego de la brusca disminución que se dio por el paro de diciembre y enero, pero también porque existe el criterio de que la actividad no vinculada al sector de hidrocarburos mostrará un repunte de 2,6 por ciento. "Estas premisas son conservadoras al compararla con muchos de los pronósticos que viene haciendo la experticia internacional", indica el ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega. El funcionario centra su comentario en los más recientes escenarios del Fondo Monetario Internacional, según los cuales se menciona la posibilidad de un crecimiento de 7,4 por ciento del PIB o los que indican algunos analistas sobre la posibilidad de una cifra superior. Sin embargo, en el país no son pocos quienes consideran factible que se cumplan los pronósticos del FMI, pero ofrecen una explicación sobre las razones de ese elevado crecimiento. El investigador del Instituto de Estudios Superiores de Administración, Gustavo García, aclara que ese repunte no obedece a mejoras en la producción sino que simplemente debe interpretarse como un rebote estadístico, cuyo resultado se obtiene porque se compara la fuerte caída que se dio en el 2003 debido al paro petrolero y a la aplicación del control de cambios. "Con un crecimiento de 7,5 por ciento en el 2004 todavía estaríamos por debajo del nivel de producción que había en el 2001", señala García. En tal sentido, frente a estos augurios en la actividad económica las consecuencias no parecieran permitir que exista una mejora en el mercado laboral, lo que implicaría que la tasa de desempleo difícilmente bajará a menos de 13 por ciento de la población en edad laboral, que fue el registro promedio hace dos años, y más bien cabría ver que la actividad informal continuará dominando por encima de las fuentes formales de empleo. Dolor de dólar La vigencia del control de cambios es otro tema sobre el cual no existe certidumbre. En febrero del 2003, cuando se anunció la prohibición en la venta de divisas, se mencionó que la restricción se mantendría de 6 a 9 meses, pero todo indica que será imposible que la medida se suspenda mientras Chávez continúe en el Gobierno. Entre las autoridades del Banco Central de Venezuela y del Ejecutivo nacional existe el criterio que de levantarse la medida, sería imposible controlar la salida de capitales, como de hecho venía ocurriendo prácticamente desde que Chávez inició su gestión en 1999 y que en cuatro años de Gobierno reporta una fuga de divisas por el orden de los 33 millardos de dólares. Los cálculos oficiales prevén que en el 2004 se mantendrá el control de cambios, pero con una modificación en la paridad a un precio que podría estar entre 1.900 y 2.000 bolívares por dólar, lo que implicaría una devaluación entre 20 y 25 por ciento frente a la actual tasa de 1.600 bolívares. El ministro Nóbrega ha comentado que para el 2004 se continuará avanzando en la flexibilización del control de cambios, pero ha advertido que será imposible establecer una plena libertad en el mercado de divisas si previamente la Asamblea Nacional no aprueba una ley que penalice o imponga un impuesto a la salida de capitales. "Marchar hacia cualquier esquema de mercado dual o el eventual regreso a la libre convertibilidad debe hacerse solo bajo la condición de establecer un mecanismo legislativo que permita al Estado el control y la regulación efectiva de los flujos de capital", señala Nóbrega. Mientras no se apruebe el establecimiento de un mercado paralelo será inevitable que éste surja de manera informal y, por ello, más de un analista calcula que una devaluación de 20 por ciento en la tasa oficial también empujará la cotización del dólar en las operaciones informales a un valor por el orden de 3.000 dólares. En los números presentados por el economista Gustavo García se indica que la tasa de cambio en el mercado paralelo podría ubicarse en 3.125 bolívares por dólar y, de mantenerse el control de cambio sin ninguna vía de escape legal, entonces la tasa estaría rozando los 3.400 bolívares. Sin embargo, existen pronósticos como el realizado por la banca de inversión Merril Lynch, en el cual se indica que durante el primer cuatrimestre del 2004 no habrá modificación ni en el esquema cambiario ni en la paridad, sobre todo hasta que se defina la situación electoral y para evitar expectativas inflacionarias superiores a las que se plantea el Gobierno. En las estimaciones del BCV y el Ejecutivo nacional se plantea que la variación de precios al consumidor no superará 20 por ciento para diciembre y en promedio se ubicará en 26 por ciento. No obstante, en los análisis hechos por los expertos se mencionan porcentajes de 30 por ciento y hasta de 40 por ciento. Incluso existen advertencias sobre la posibilidad de la palabra hiperinflación, que en varios países de América Latina se refiere a incrementos anuales de precios de tres y hasta de cuatro dígitos. Impuestos en cola En materia legislativa son varios los proyectos que pudieran ingresar en la agenda de la Asamblea Nacional para el 2004, principalmente en materia tributaria, como los casos del Impuesto Sobre la Renta, IVA y si finalmente el Ministerio de Finanzas considera la conveniencia de mantener el impuesto al débito bancario más allá del 14 de marzo del 2004. Adicionalmente, se suma que pudiera aprobarse la propuesta de Ley de Hacienda Pública Estadal que plantea la creación de un nuevo impuesto a las ventas al detal, con una tasa entre 3 por ciento y 5 por ciento, el cual sería cobrado y administrado por las gobernaciones, pero la entrada en vigencia de ese tributo implicaría necesariamente que el Gobierno ceda en reducir la tasa del impuesto al valor agregado del actual nivel de 16 por ciento y que también se asuma el costo político de reducir los bienes y servicios que se mantienen exentos de pagar este tributo. En el caso del impuesto al débito, existe el planteamiento de mantenerlo con la alícuota de 0,50 por ciento hasta finales del 2004 o volver a aplicar la tasa de uno por ciento, como se cobró hasta el pasado 30 de junio del 2003, pero en lo que sí parece que existe total certidumbre en el Ministerio de Finanzas es en la necesidad de mantener este tributo debido a la crítica que afrontará el financiamiento del gasto público. Andrés Rojas
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