¿Auténtico americano?
El eslogan que durante años acompañó todas las campañas de publicidad de los pantalones símbolo de Estados Unidos ya no parece tan cierto. Las plantas manufactureras se están desplazando a países con mano de obra más barata
501, 505, 517, 550, Silver Tab, son las nomenclaturas de los modelos más populares que Levis Strauss & Co. ha comercializado en todo el mundo. La empresa californiana cuyos pantalones vaqueros son conocidos como un símbolo de Estados Unidos, cerró los primeros días del mes de enero las dos últimas plantas manufactureras que aún funcionaban en territorio estadounidense y, en pocas semanas, clausurará también tres plantas en Canadá.
El eslogan que acompañó a la marca durante años, "El auténtico americano", comparte su autenticidad con productores de mercados emergentes que confeccionan la ropa con los mismos estándares de calidad, pero a muy bajo costo.
La medida había sido anunciada durante el mes de septiembre del 2003. Sin embargo, más de 800 trabajadores de las dos plantas de San Antonio, que llevaban 26 años en funcionamiento, perdieron sus empleos a consecuencia de la medida.
Como efecto de la globalización, numerosas empresas en el mundo están redimensionando sus estructuras organizacionales y buscan países en los que la mano de obra sea muy económica para, principalmente, abaratar los costos de producción. La compañía, con sede en San Francisco, ha ido cediendo su producción a contratistas extranjeros para compensar el descenso en las ventas en el competitivo mercado de la ropa.
Hace solo dos décadas, Levis Strauss tenía 63 plantas manufactureras en Estados Unidos. Ahora están funcionando plantas en México, República Dominicana, Colombia, Brasil y en países asiáticos como China y Singapur. Esta decisión empresarial también ha sido asumida por Tommy Hilfilger, compañía que confecciona sus productos en Panamá.
El portavoz de Levis Strauss, según un informe de CNN Internacional, Jeff Beckman, dijo que la compañía de 150 años tomaba así "una demorada, pero inevitable, decisión de negocios". Agregó que "intentamos hacer todo lo posible para mantener la manufactura en Estados Unidos, pero debemos ser competitivos para sobrevivir como empresa", puntualizó.
Levis Strauss, de propiedad privada, ha soportado siete años consecutivos de ventas menguantes, tras lograr su récord de ingresos, 7.100 millones de dólares, en el año 1996.
Los efectos de esta medida en los mercados donde Levis Strauss se mudó son el incremento del empleo y para la corporación la disminución del costo de producción. Los obreros son calificados y los materiales para confeccionar cada pieza son auditados por la marca, lo que garantiza la calidad de la producción.
Venezuela en jeans
Al consultar a la empresa Tops and Bottoms Internacional, C.A., distribuidores de Levis Strauss en Venezuela, lo primero que afirmaron fue que "el mercado está con hambre", luego de un año atípico como fue el 2003.
José Luis Campos, gerente de planificación y compras, aseguró que el cierre de las plantas y su mudanza hacia otros países no afecta para nada al mercado local.
Las importaciones que realiza la empresa son negociadas con la planta ubicada en Medellín, Colombia, y se efectúan de acuerdo con la colección de cada temporada.
Durante el año 2003 se colocaron 120 mil piezas en el mercado local, lo que hizo que las ventas repuntaran en el último trimestre. Para este año, Campos asegura que esperan tener un incremento para llegar a 200 mil piezas anuales, colocadas entre los 530 distribuidores de la marca en el país.
Tops and Bottoms Internacional, C.A. invierte en medios tradicionales impresos y radio, a través de su agencia in house y con Star Publicidad. Como parte de sus estrategias de mercadeo también hacen énfasis en show rooms, volantes y eventos en puntos de venta. Las ciudades venezolanas donde más se venden los auténticos americanos son Caracas y en la isla de Margarita. El resto de oriente, que solía ser un buen mercado, cayó a raíz del paro, explicó Campos.
|