Febrero 2004
Portada
Un gigante en apuros

El caso Parmalat podría suponer en el mediano plazo cambios importantes para el sector lácteo venezolano, en función del destino que tenga esta empresa. Y mientras el estigma de la quiebra le pisa los talones a la dueña de la marca líder en el mercado de leche en polvo --el mayor del país--, sus competidores se muestran atentos para cubrir cualquier desabastecimiento en el mercado. Sin duda, a Parmalat se le movió el piso pero, aún así, asegura que sigue en pie y ve con buenos ojos el futuro. No obstante, la tensión en este negocio ha puesto en evidencia otros problemas menos nuevos, como la disminución de la producción nacional y la reducción del consumo de leche y sus derivados en Venezuela

A mediados de noviembre de 2003, el pánico había invadido las bolsas europeas al correr la noticia de que Parmalat --el gigante lácteo italiano-- estaba en apuros. Y no era para menos. Sus auditores Deloitte & Touche se negaban a aprobar los estados financieros del primer semestre del 2003, debido a las serias dudas que tenían sobre la transparencia y corrección de las cuentas presentadas por Parmalat Spa.

Desde esa fecha hasta hoy, han salido a la luz pública operaciones de carácter irregular realizadas con empresas registradas en el paraíso fiscal de Islas Caimán. El Bank of America jugó un papel importante en el estallido del escándalo en que está sumida la empresa italiana, que se destapó el pasado 19 de diciembre, cuando el banco estadounidense declaró falso un documento que acreditaba la existencia de 4.000 millones de euros en la filial Bonlat Financing Corporation, filial de Parmalat en las islas Caimán.

El grupo bancario estadounidense reconoció que tiene una exposición total de 274 millones de dólares por el caso Parmalat. A la fecha Parmalat Spa se encuentra en administración controlada por el estado italiano, en suspensión de pagos y envuelta en el centro de un clamoroso escándalo financiero, tras descubrirse un agujero de al menos 7.000 millones de euros.

La crisis del gigante italiano ha tenido serias repercusiones en la filial de Brasil, que tuvo que declararse en suspensión de pagos debido a la fuerte presión que ejercieron los casi 20 mil pequeños productores de leche que abastecen a la filial brasileña. Parmalat es el segundo comprador de leche en Brasil, después de la multinacional suiza Nestlé, y anualmente adquiere cerca de 1.100 millones de litros a las cooperativas nacionales.

Por otra parte, el presidente de Parmalat Venezuela, Giovanni Bonici, regresaba a Italia para ponerse a la orden de los tribunales, y a la fecha forma parte de los nueve altos ejecutivos que permanecen en prisión. La filial venezolana adquiere unos 500 mil litros de leche diarios (13 por ciento de la producción nacional) y abastece 35 por ciento del mercado de leche en polvo, 65 por ciento de leche condensada, 30 por ciento de leche pasteurizada y 35 por ciento de yogurt, queso y jugos.

Los estados financieros de Parmalat Venezuela al 31 de diciembre del 2002 --según la revista DINERO en su edición del mes de enero-- mostraban deudas con el Bank Of América por 150 millones dólares y otros 20 millones con el banco Provincial a través de una carta de crédito stand by con el mismo Bank of América. Igualmente revelan la adquisición a la casa matriz --Parmalt Spa-- del 64,28 por ciento de las acciones de Industrias Lácteas Venezolanas-Indulac, por la cantidad de 167,4 millones de dólares. Como parte de esta transacción, la filial venezolana cedió a su casa matriz cuentas por cobrar a Bonlat Financing Corporation (la filial de Islas Caimán que origina el escándalo) por igual cantidad. Esta operación generó el reconocimiento en los activos de la filial venezolana de una prima en adquisición de acciones por 77,1 millardos de bolívares.

Actualmente la filial venezolana funciona con normalidad en sus siete plantas de producción, pero su futuro está estrechamente ligado al de su casa matriz, debido principalmente al alto nivel de endeudamiento que presentan sus estados financieros, y a que la mayoría de estos préstamos estaban garantizados por su casa matriz u otras filiales.

Especialistas en la materia advierten que es muy difícil que el gigante italiano sobreviva a esta crisis. Las principales multinacionales del sector han iniciado estudios para la adquisición de sus principales negocios tanto en Europa como en el mundo.

En Venezuela, los representantes del Gobierno han manifestado su disposición a ayudar a la filial venezolana, según se desprende de declaraciones del ministro de Agricultura y Tierras, Arnoldo Márquez, quien planteó la posibilidad de asistir a Parmalat importando leche a través de organismos oficiales, con el fin de reponer los inventarios de la empresa y eludir las limitaciones que encontraría en el mercado internacional.

Optimismo local

Para Rafael Miranda, presidente de Parmalat Venezuela, el año 2004 empezó con mucho ajetreo. De hecho, debió asumir las funciones de Giovanni Bonici como máximo responsable del negocio en Venezuela. Miranda, quién habló con PRODUCTO desde Italia, manejó por muchos años la gestión de ventas de Parmalat y ha sorteado exitosamente situaciones difíciles (ver La Crisis de 1997).

--¿Cómo manejó Parmalat Venezuela comunicacionalmente y ante sus clientes, proveedores y el Gobierno el efecto de la crisis surgida en su casa matriz?

--Parmalat Venezuela ha emprendido un plan de comunicaciones dirigido a su público y previsto en varias etapas, las cuales se ejecutan paulatinamente. Las investigaciones en Parmalat Italia continúan, por lo que se trata de procesos en desarrollo. Es por ello que se está llevando a cabo un plan de comunicación a la opinión pública a través de los medios (comunicados de prensa, entrevistas con periodistas especializados, etcétera) en esta primera etapa. Las etapas posteriores irán surgiendo con el devenir de los acontecimientos.

--¿Cómo han reaccionado los proveedores de leche? ¿Cómo es la relación actual?

--Hemos mantenido reuniones con todos los sectores, entre ellos los proveedores de leche, quienes han mantenido su apoyo y solidaridad con la empresa.

--¿Su competencia ha querido sacar ventaja a esta crisis?

--No. En absoluto.

--Los expertos indican que es muy difícil que Parmalat Spa salga bien de esta crisis. ¿Cuál será a su juicio el futuro de la filial venezolana?

--Ese es un punto de vista. En todo caso, no sería correcto responder sobre la base de hipótesis. Somos optimistas sobre el futuro.

.
.

La crisis de 1997

En julio de 1995, Parmalat adquirió 41,4 por ciento del paquete accionario de Indulac. Pocos meses después la firma italiana adquirió otros lotes accionarios para llegar a controlar 97 por ciento del patrimonio de Indulac.

El primer año de operaciones de Parmalat en Venezuela superó las expectativas de todos los agentes involucrados e incluso, a pesar del control de precios existente para esa época, se incrementó en 25 por ciento la recepción de leche nacional. Una intensa campaña de mercadeo y publicidad, con un costo de casi 7 millones de dólares, permitió el establecimiento de la marca Parmalt, así como el incremento de la venta de leche de larga duración, de 500 mil litros mensuales a casi un millón quinientos mil litros. Sin embargo, la estrategia de posicionamiento descansaba sobre precios bajos, lo que desató una verdadera guerra entre productores que, como era lógico, generó un inmenso desgaste en todos los involucrados. En 1997, Parmalat anunciaba una severa reestructuración que involucró el cierre temporal de dos de sus siete plantas, un importante recorte de sus campañas publicitarias y serios enfrentamientos con ganaderos y con el gobierno de turno, el cual llegó a amenazar al gigante italiano de echar para atrás la privatización.Los resultados de esta reestructuración se evidenciaron en los años siguientes, en los cuales la empresa consolidó su participación de mercado en varios rubros.

Fuente: Reportaje sobre la primera crisis de Parmalat en Venezuela, publicado en la edición 165 de PRODUCTO.


.
.

Jugador de primera

  • -La participación de Parmalat en el mercado es de 38 por ciento en leche en polvo, 28,1 por ciento en leche pasteurizada, 70 por ciento en leche condensada y 40 por ciento en yogures.
  • -Posee 75 centros de distribución, entre propios y de terceros, que manejan toda la gama de productos refrigerados y no-refrigerados.
  • -Tiene una nómina de empleados de 2.283 trabajadores directos y recibe leche de casi 2000 ganaderos.
  • -La cuenta publicitaria de la compañía está a cargo de la agencia Lowe-Concept y los planes de mercado para este año se mantienen como estaban previstos, entre ellos, unos seis lanzamientos de nuevos productos, así como apoyo publicitario y promocional, cuyas cifras se reserva la compañía.
  • -Maneja unas 35 marcas, entre las que figuran las leches en polvo La Campiña, Karla, Dietalat, Parmalat, las pasteurizadas Parmalat, Dietalat, Indosa, Prolaca; las de larga duración Parmalat, Karla, Dietalat, Omega, Delact; las cremas de leche Parmalat y Oh-Landa; los yogurts Yoka, Frigurt, Parmalat, Dietalat, Kelroy, Kids Up, y las chichas El Chichero y El Carrito.

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Diseñado por Kevin Rodríguez; Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve