|
En este ejercicio periodístico, PRODUCTO muestra a través de un inédito estudio de mercado la percepción del venezolano en la etapa post referendo y sus tendencias de consumo e inversión a corto plazo. Además, analiza las estrategias de mercadeo que deberán asumir los empresarios para captar a un cliente preocupado por la caída de su poder adquisitivo, con poca capacidad de ahorro y con unas expectativas nada alentadoras sobre el futuro del país Vea Además: |
“Venezuela cambió para siempre, no tiene retorno", aseguró el presidente Hugo Chávez minutos después de ser ratificado en Miraflores. Poco después, su ministro de Planificación, Jorge Giordani, esbozaba la política económica para el resto del período, en la que el gasto público y las misiones seguirán siendo las puntas de lanza para el desarrollo del aparato productivo. Para los analistas económicos el triunfo del No sólo significa la prolongación de las políticas de Chávez no muy diferentes a las de administraciones anteriores montadas sobre el ciclo petrolero y el control de la producción del crudo para fortalecer su precio y así generar más recursos al Gobierno (ver DINERO 187). Para los analistas políticos, las expectativas de que la victoria del Sí enrumbaría al país hacia el consenso y la recuperación se desmoronaron y Venezuela continúa en manos de un régimen autoritario, con una institucionalidad cada día más deteriorada, que avanza con el fantasma del fraude pisándole los talones, lo que perpetúa la polarización y la conflictividad política. Un estudio encargado por PRODUCTO a la empresa Codyr Consultores sobre la percepción del venezolano sobre esta etapa post referendo y sus tendencias de consumo coincide con las apreciaciones de los expertos: 85 por ciento de los encuestados asegura que el resultado electoral lo afectó, y para mal. Al describir la Venezuela con Chávez, puntea la incertidumbre, con 29 por ciento, percepción que tiende a aumentar con la edad (más de 71 por ciento de los que optaron por esta alternativa tienen entre 35 a 54 años). En segundo lugar figura la decepción (25 por ciento), que se siente más entre los más jóvenes (33 por ciento de ese grupo tienen menos de 24 años). Luego está la polarización (22 por ciento), mientras que la reconciliación (12,5 por ciento), la paz (6 por ciento) y la confianza (4 por ciento) figuran en los últimos lugares de la lista. En mayo, según Datanálisis, los tres sentimientos más recurrentes eran desconfianza, tristeza y angustia. Al evaluar su situación económica, la mayoría de los venezolanos aseguraba estar peor que el año pasado (29 por ciento) y otro tanto igual de bien (24 por ciento), pero casi todos (74 por ciento) mantenían buenas expectativas sobre el futuro. Patrones de consumo Después del 15 de agosto, con un panorama en el que se prolonga la incertidumbre y la visión positiva sobre los próximos meses se desvanece, la mayoría de los consultados por Codyr Consultores asegura que De hecho, más de 45 por ciento estima que sus gastos se mantendrán, mientras que 35 por ciento dice que aumentarán. Son numerosos los que prevén recortes y, entre los rubros más sensibles se encuentran: entretenimiento (casi 38 por ciento), alimentos y bebidas (casi 21 por ciento) y artículos del hogar (poco más de 8 por ciento). Items como teléfonos e internet y salud figuran entre los que menos están dispuestos a sacrificar. Las cifras se pueden contrastar con los últimos indicadores que revelan el continuo deterioro del poder adquisitivo en Venezuela. Según el Banco Central, el salario mínimo se ajustó en agosto a 321.235 bolívares, pero aún así resulta insuficiente para adquirir la cesta alimentaria, cotizada en más de 505 mil bolívares. Por si fuera poco, la capacidad de compra ha sufrido una caída, según Datos, de 25 por ciento en los últimos 3 años. Más de 56 por ciento de la muestra de PRODUCTO no tiene esperanzas de que su poder adquisitivo aumente en los próximos meses. La mayoría (casi 68 por ciento) gasta todo lo que gana y, aunque prevé que sus hábitos de consumo van a cambiar, 68 por ciento insiste en que no está dispuesto a sacrificar la calidad por mejores precios. Casi 66 por ciento afirma no tener planes, al menos por ahora, de invertir en Venezuela. "La posibilidad de que haya ocurrido un fraude genera incertidumbre. En consecuencia, es factible que muchos guarden su dinero en espera de un mejor momento para invertir", explica Wladimir Zanoni, economista jefe del Cedice. "Hasta que la ciudadanía no perciba que está garantizada la seguridad jurídica y que existe coherencia política, habrá reticencia a hacer compras de inmuebles o vehículos, por ejemplo", agrega. De los pocos que se inclinaron por colocar su dinero para capitalizar alguna renta, 43 por ciento lo haría el próximo año, 42 por ciento en los próximos meses y sólo 6 por ciento se inclinó para después de 2006. Por último, poco más de 67 por ciento asegura que no sacrificará inversiones debido al referendo, mientras que 33 por ciento afirma que sí lo hará.
Panorama macro "No se asusten", dijo Chávez al anunciar la profundización de su proceso revolucionario. "Es una transformación de estructura política". Más claro, imposible. El Gobierno necesita a los empresarios, así que desde el día de su ratificación se empeñó en tenderle puentes, aunque, a priori, los condicionó con dos anuncios sobre el futuro de la propiedad privada: la expropiación de terrenos urbanos ociosos y la aplicación agresiva de la Ley de Tierras. Las organizaciones empresariales aceptaron sentarse en la mesa, pero exigieron "escenarios amigables" para seguir con sus negocios, seguridad jurídica y respeto a la propiedad privada. Sin embargo, el manifiesto de Fedecámaras fue rechazado por el Ejecutivo, que prefirió dialogar con la banca y sectores como Conidustria y la construcción. Para muchos, Chávez no está buscando acercamiento, sino una apariencia de normalidad y reconocimiento interno. Pero lo cierto es que voceros empresariales afirman que en el ámbito económico parece haber triunfado la tesis de bajar la guardia y dejar de lado el tema político para hacer negocios. La renuncia de Rafael Alfonzo de Cavidea demostraría esta hipótesis pues, incluso, fuentes internas del gremio dicen que aunque plausible, su actitud se había tornado muy política. Las reuniones de Venancham con el ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, y el diputado Rodrigo Cabezas, jefe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea, también son emblemáticas. Venancham presentó un documento con 16 peticiones, el Ejecutivo acogió sólo cuatro y, aun así, los representantes de la cámara aseguraron que fue un encuentro positivo. Al cierre de esta edición, Chávez pregonaba ante 1.300 empresarios reunidos en Zulia su disposición a dialogar "sin condiciones". Pero advirtió: "No voy, por dignidad, a dialogar con nadie que esté tirando piedras contra la Presidencia". Y mientras los comerciantes y gerentes se dedican a sus asuntos e intentan crear un ambiente armonioso para trabajar, la mayoría de los encuestados por Codyr Consultores (64 por ciento) asegura que el triunfo del No afectará negativamente la economía. De este grupo son los jóvenes entre 25 a 34 años (75 por ciento) los más preocupados, seguidos por adultos entre 45 y 54 años (68 por ciento). Para casi 51 por ciento de la muestra, los empresarios venezolanos disminuirán sus inversiones en el país, mientras que 32,5 por ciento piensa que se mantendrán igual. Entre los más pesimistas figuran los adultos entre 25 y 34 años (56,5 por ciento). En cuanto a la inversión extranjera, no se muestran menos preocupados: casi 50 por ciento percibe que disminuirá, poco más de 30 por ciento que se mantendrá igual y 20 por ciento que aumentará. El Gobierno, en cambio, ya habla de un mayor intercambio comercial con el exterior y, más allá de las negociaciones petroleras con empresas foráneas, prevé un repunte de ingresos en 2005 tras la incorporación de Venezuela al Mercosur. Analistas insisten en que el crecimiento económico el sector no petrolero creció 5,2 por ciento en el segundo trimestre del año no garantiza la calidad de vida del ciudadano de a pie. Pero con los altos precios del petróleo, la facilidad de colocar bonos de deuda en el mercado interno y la liquidez que genera el control de cambio, el Gobierno uno de los más poderosos del mundo, según el analista político Alberto Garrido tiene suficientes recursos para continuar alentando el gasto público, tirar dinero a la calle, hacer conexión con el pueblo a través de las misiones y recibir a grupos económicos que busquen contactos. En fin, la conflictividad política se mantiene, la revolución avanza, los sectores económicos comienzan a dialogar y, en el medio, el consumidor que no tiene expectativas de crecimiento personal y ve en primera fila el deterioro del país tendrá que seguir adaptándose a la crisis, aunque sienta un respirito con el rebote económico y una mayor liquidez en los últimos meses del año. Esto es lo que hay, que como reza la portada de PRODUCTO lo que toca, por ahora, es aprender a vivir en la Venezuela del No.
|
|
|
|
|
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Gerente de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve |