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Pro-Competencia falló a favor de los contratos de exclusividad para Polar y Telcel en el centro comercial Tolón, una práctica muy común en Estados Unidos, condenada en Europa y que podría comenzar a crecer en Venezuela Vea Además: |
¿Exclusividad? ¡Sí hay! La guerra por el punto de venta podrá librarse ahora no sólo en locales, ferias de comida y restaurantes sino en mercados de mayor tamaño, como centros comerciales, lo que para algunos pone en riesgo el libre juego de la oferta y la demanda en Venezuela y para otros se trata más bien de inversiones estratégicas que benefician a los mall en el país. El Centro Comercial Tolón comprometió todos sus espacios incluidos la terraza y el estacionamiento al expendio y promoción exclusiva de Telcel y algunas de las marcas de Polar (refrescos, cervezas, agua mineral y bebidas energéticas) a través de convenios que fueron avalados por ProCompetencia, que aseguró que "no constituyen prácticas restrictivas a la libre competencia". Las denuncias de algunos de sus inquilinos obligados a vender sólo las marcas que figuran en los acuerdos que las partes llaman "de colaboración promocional y publicitaria" hicieron que la Superintendencia abriera un expediente de oficio. Luego de seis meses de investigación, ProCompetencia terminó avalando el sistema de exclusividad pactado por Polar, Pepsicola de Venezuela y Telcel con el Fondo de Valores Inmobiliarios (propietario del Tolón), porque "constató que los contratos tienen el objetivo de incrementar el tráfico, permitiendo que los locales del centro comercial compitan efectivamente con los que están ubicados afuera". Así lo informó Polar en una gacetilla de prensa incluso antes de que lo hiciera ProCompetencia, que al cierre de esta nota no había publicado la resolución en su página web. En el medio se especula que algunos de los técnicos de la Superintendencia no estarían de acuerdo con el fallo, lo que ha retrasado la difusión de la versión oficial. Sin embargo, el caso parece cerrado, pero habría que ver si los denunciantes estarían dispuestos a apelar la decisión. Por el momento, nadie parece querer enfrentar la resolución. De hecho, los inquilinos del Tolón han aceptado los acuerdos, incluso algunas franquicias que mantenían alianzas estratégicas con Cocacola (como Yamato Sushi Bar o el restaurante Noa) y que pasaron algún tiempo sin vender refrescos en sus locales, han comenzado a migrar a Pepsi. Algunos expertos sostienen que a quien perjudica la exclusividad es a las franquicias, que ya no podrán celebrar sus contratos con las marcas, individualmente, como hacían antes. En los contratos sólo figura como excepción el local de McDonald´s ubicado en la feria de comida (que vende dulces y café). Pero en la práctica, otro establecimiento, el automercado El Patio, puede vender productos de la competencia en condiciones especiales, porque según sus gerentes alquiló el espacio en el centro comercial antes de que el Fondo firmara el convenio con Pepsi (ver el Patio rojo, pág 51). Pero tal vez lo que más sorprende de toda esta historia no es el fallo a favor de los esquemas de exclusividad una tendencia inaugurada por Cocacola en mercados internacionales (ver recuadro Cruenta batalla) y que se ha ido extendiendo poco a poco a puntos de venta de mayores dimensiones sino el silencio que rodea el caso. Ni expertos en mercadeo, ni los gerentes de las empresas competidoras del Grupo Polar o Telcel, han querido pronunciarse sobre el tema. No sabe, no contesta, parece ser la fórmula más común para responder a las preguntas de PRODUCTO. Pero ¿qué dicen las partes? Para Guillermo Bolinaga, director de asuntos legales de Empresas Polar, la decisión de la Superintendencia da pie para que otros centros comerciales en Venezuela se acojan al sistema de exclusividad: "Lo importante es que ProCompetencia nos dio certidumbre a los jugadores del mercado de que este tipo de cosas sí se pueden hacer, son legítimas y son válidas. De hecho, si hay algún propietario de un mall que esté interesado en repetir el esquema del Tolón, nosotros atenderemos esa oportunidad y haremos nuestra mejor oferta". Y sí hay. El Fondo de Valores Inmobiliarios recientemente tomó las riendas del Centro Comercial La Lagunita todavía en construcción y estudia llevar el mismo esquema de negocios. Contradictoriamente, la firma de contratos de exclusividad, el uso abusivo de espacios en los locales y los perjuicios producidos al consumidor por la colocación preferencial de productos en los anaqueles, son sólo algunas de las acusaciones que la multinacional Pepsi ha hecho contra Cocacola en los mercados internacionales donde se han adelantado procesos en su contra. Luis Enrique Guerrero, representante legal del Fondo de Valores Inmobiliarios, coincide con Bolinaga y alega que el esquema no se inventó en Venezuela y que "la intención de estos contratos va más allá de la simple exclusividad. La idea es lograr la mejor explotación de un área que puede ser arrendada, a cambio de una reciprocidad, porque lo que no podemos permitir es que el enorme costo para generar tráfico beneficie a empresas parasitarias que no lo asumieron". ¿Será que los propietarios de centros comerciales estarán obligados a acogerse a este tipo de contratación? Expertos en evaluación de proyectos inmobiliarios defienden la estrategia de negocios del Fondo, aunque sostienen que todavía es temprano para vaticinar si estos convenios van a generalizarse en el país.
PRODUCTO intentó contactar también a Santos Landolfo, vicepresidente de mercadeo de Telcel, la otra empresa involucrada en la decisión de ProCompetencia, pero el vocero al igual que en abril pasado cuando se informó sobre la apertura del oficio (ver PRODUCTO 245, Marcas en exclusiva, pág 94) no estuvo "disponible".
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Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Gerente de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve |