Cuando Nelson  Belfort asumió las riendas del negocio familiar –fundado por su padre, Nelson Belfort Yibirin, en 1991– cambió la salsa brava por el pop latino y aumentó el contenido informativo. Hoy CNB es el circuito de mayor crecimiento en los últimos años

ENTREVISTA

 

Con la radio en los genes

 

Vive "amarrado" a la tecnología. Lleva dos celulares y una i-pack, y tiene conectados la computadora, el teléfono y su agenda electrónica, con los que monitorea desde su oficina las actividades de su casa y viceversa. Como muchos empresarios jóvenes, Nelson Belfort, presidente del Circuito Nacional Belfort (CNB), dedica intensas horas a su trabajo, pero sin descuidar su parte afectiva: su familia, su esposa –Raquel– y sus hijos. Tiene tres: Allan, de nueve años, Daniel, de siete, y Sofía, de tres, con quienes comienza y termina su día. "Me gusta llegar a casa y conversar con mis hijos, es el momento de los cuentos", asegura con una sonrisa.

Su personalidad informal se refleja en su forma de hablar y en su postura relajada. Estilo que replica en las oficinas del circuito (ingresó en 1987 como ingeniero, luego fungió como consultor de mercadeo y, en 1999, comenzó a encargarse del negocio), donde se preocupa –según sus propios compañeros– por crear un ambiente horizontal. No cree en el esquema de imposición de cargos, pues ese modelo "sólo se puede aplicar en organizaciones pequeñas". En CNB trabajan 40 personas, pero la cifra de toda la "familia Belfort", incluyendo a quienes trabajan en las emisoras del interior de Venezuela, supera las 200.

 

CNB fue pionera de la interactividad en la radio. ¿Qué viene después de ese formato?, ¿cómo evolucionará este medio en corto plazo?

Seguirá incorporándose la tecnología. Y vendrá la radio digital, anunciada desde hace más de 10 años. Además, continuará con mayor fuerza la interactividad con el público a través del teléfono. CNB tiene un sistema de software que sortea las llamadas por estado, ciudades y por códigos, pues nuestra estrategia es la pluralidad en la participación de la audiencia. Mi deseo es tener todas las emisoras conectadas a una fibra, pero por ahora no puedo hacerlo por razones de costos. En este momento estoy enfocado en armar una red virtual.

 

¿Cómo se mantiene CNB?

Gracias a su gente. Aunque buena parte del personal es independiente, como Leopoldo Castillo, Carlos Acosta, William Echeverría, CNB funciona como capitalista, como inversionista de riesgo. Además, tenemos una relación de muchos años con el personal y CNB se ha convertido en un lugar de trabajo para desarrollarse profesionalmente. En ese sentido, Leopoldo es un gran creador de talento, dedica parte de su tiempo a la formación.

 

¿Dentro sus proyectos para 2005 contempla planes de expansión?

Sí. Estamos concretando asociaciones con emisoras de Maturín, Vargas, La Victoria y Margarita. Hoy tenemos 10 estaciones propias y unas 30 afiliadas (ver recuadro CNB y su audiencia). Además, en 2006, entregaremos certificaciones a nuestros clientes. A través de nuestro website, el anunciante podrá verificar si su pauta salió o no. Para este proyecto estamos invirtiendo 160 mil dólares en tecnología y adiestramiento del recurso humano. También estamos montando un sistema de audio y otro administrativo para apoyar a las emisoras del interior.

 

CNB se posicionó como un circuito que combina entretenimiento con información; fue pionero en introducir el formato salsa; luego en 2000, incorporó el pop y rock. ¿Habrá cambios en el modelo?

Seguiremos con la estrategia de negocio de una organización con cobertura nacional y liderazgo local. Nos preocupamos por ofrecer la mejor música según el mercado donde tenemos presencia: 80 por ciento de nuestras estaciones está en primer lugar de sintonía, y no llegamos a 100 por ciento por problemas técnicos ajenos a la organización. Como parte de esta estrategia, apoyamos las festividades de cada región. Lo hicimos en Barquisimeto, cuando Aló Ciudadano se trasladó para allá durante las fiestas en honor a la Divina Pastora. Es difícil decirle al cliente que tenemos un estilo de música para cada región, pero lo cierto es que segmentamos lo que se escucha por ciudades.

 

¿Cuál es su rival más fuerte?

Mi competencia no es la radio. De hecho, Unión Radio es un modelo de negocio a ser seguido. Sus representantes están claros en su segmentación. Por otra parte, las emisoras –por lo general– nos ayudamos mucho. En una oportunidad, el Circuito X necesitó un equipo por problemas técnicos y nosotros los apoyamos. Mis principales rivales son la televisión y la prensa, con más de 60 por ciento y 20 por ciento de la torta publicitaria. Me agradaría arrebatarle al menos cinco puntos.

 

¿Cuáles son las debilidades de la radio venezolana como medio comercial?

Que no ha sabido mercadearse como gremio. No ha sabido explotar su potencial: su audiencia. Todo el mundo escucha radio. Los primeros anunciantes en entender su alcance fueron Graffiti, Pepeganga y Bahía, y ellos rompieron el paradigma. También entiendo que es difícil hacer seguimiento a la inversión, pero esa situación debe cambiar. Y ya se están viendo señales importantes en ese sentido: en 2004, Cantv decidió no precomprar en los dos principales canales de televisión. Creo que la radio puede mejorar su cuota dentro de la torta publicitaria; de hecho, podría tener 10 por ciento o más. En Colombia, por ejemplo, donde hay historia radial, tiene 15 por ciento.

Siempre se habla de lo difícil que es medir la radio. ¿Cómo califica el sistema de medición?

En la actualidad hay dos empresas que hacen mediciones para radio: JVC Orientación y Rank & Recall. Nosotros trabajamos con las dos y conocemos sus fortalezas y debilidades. La primera tiene una base muestral amplia y mucha consistencia metodológica, pero le falta el detalle estadístico. La segunda, por su parte, tiene una base muestral muy pequeña y la segmentación la diseñan ellos mismos.

 

Con la espada de Damocles que representa la Ley de Contenidos, qué piensa hacer con espacios tan polémicos como Aló Ciudadano o el de Isa Dobles?

Tendremos que hacer ajustes. Aló Ciudadano era un magazine de variedades y lo que haremos ahora es crear nuevas secciones. El espacio que conduce Isa Dobles cambia su formato a micros de personajes y vivencias humanas. Estamos en fase de maqueta, el cambio se verá en unos dos meses.

 

¿Cómo se ajustarán los espacios a la cuota de producción independiente?

Habrá que esperar por el reglamento de los productores independientes, porque eso sí podría destruir a la radio.

 

¿Cuáles son los resultados del convenio con Globovisión? Cuando lo concretaron en 2002, CNB era una marca poco conocida. ¿Cuánto vale hoy la marca CNB?

El acuerdo ha sido extraordinario, pues hoy tenemos más poder para vender. El convenio fue una asociación natural, de hecho no hay nada escrito. Teníamos sintonía, pero nos faltaba recall. Como matemático, pero con experiencia en consultoría, observaba los resultados de medición y pensaba: una estación no puede tener alto rating y poco recall. Así que comencé a pensar cómo moverme en esas dos dimensiones: ganar en marca sin perder rating. Mucho antes del convenio con Globovisión, ya CNB trabajaba en el proceso de construcción de su marca con la agencia Publiteca.

 

Existen varios empresarios relacionados con el Gobierno que están comprando medios (caso Ruperti-Puma TV) ¿Ha recibido alguna oferta?

Todos los días dicen que estoy en venta o estoy comprando, pero son sólo rumores. Mi abuelo compró Radio Tropical y Ondas Porteñas cuando estaban quebradas. Lo mismo hizo papá con Radio Caroní, y la puso a valer; por cierto, lloré cuando la vendieron. En el momento de la negociación con Orlando Castro (en los años 90), la estación tenía 70 por ciento de share de audiencia, equivalente a 20 o 25 puntos de rating.

 

¿El camino del empresario en Venezuela está lleno de obstáculos o de oportunidades?

Venezuela es un territorio virgen con obstáculos. Inviertes mucho esfuerzo y tiempo en cosas no muy productivas.

 

¿Alguno de sus hijos continuará el legado?

Somos cuatro hermanos, aunque estoy al frente del circuito. Pero mi hijo mayor (Allan) tiene condiciones.

 

.
.

CNB y su audiencia

El Circuito Nacional Belfort tiene 10 emisoras propias –ocho en el dial FM y dos en AM– y 30 estaciones afiliadas. Las del interior del país representan 50 por ciento de sus ventas. Su facturación en 2004 cerró con un crecimiento de 50 por ciento con respecto a 2003. Y las expectativas para este año son superar 35 por ciento.

Según la empresa de medición JDC Orientación, CNB está en el primer lugar en Caracas, Maracaibo, Puerto Ordaz, Valencia, Mérida y Punto Fijo en el dial FM.

Y es la primera en Maracaibo y Puerto La Cruz en AM.

.
.

Yo soy

Nelson Belfort, presidente del circuito CNB, es ingeniero electrónico de la Universidad Simón Bolívar, con maestría en administración de empresas en el IESA. "Yo llevo mi agenda. Todos los lunes planifico mis actividades para toda la semana. No tengo secretaria desde hace año y medio, pero me propuse buscar una este año. Hago mis propias diligencias bancarias y aunque admito que no llevo bien el papeleo, soy eficiente".

Belfort, quien es vicepresidente de la Cámara Venezolana de Radiodifusión, director de Fedecámaras por medios de comunicación, y accionista de Dinama, empresa de mensajería de textos, asegura que disfruta "desarmando y reparando equipos".

Fue alpinista. "Hice excursiones al Auyantepui, La Gran Sabana y al Humboldt. También me gusta trotar, hacer yoga y jugar dominó y me agrada la fotografía".

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Gerente de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve