Con sello nacional e independiente

A partir de septiembre, los medios audiovisuales y sonoros están obligados a transmitir 10 horas de producción nacional; de ellas, 5,5 de espacios locales e independientes. En total, son más de 690 mil horas al año made in Venezuela, un reto –para muchos– poco probable de cumplir, pero que ya comienza a mover el mercado de las casas productoras no sólo de contenidos sino de comerciales

 

En los años 60 y 70 Renny Ottolina, el "Número 1", se convirtió en estrella de la televisión venezolana y pasó a la historia no sólo por su ingenio y carisma, sino por su trabajo como productor nacional independiente, una figura laboral prácticamente desterrada de la pantalla, hasta que fue rescatada por la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión que, con la justificación de "democratizar" a los medios y promover el talento local, obliga a los canales y emisoras del país a transmitir espacios de factura nacional realizados por terceros. El texto exige –en su artículo 14– que los prestadores de servicios de radio y televisión transmitan al menos 10 horas de producción nacional: siete en horario todo usuario (de 7 de la mañana a 7 de la noche) y tres en el supervisado (de 5 a siete de la mañana y de 7 a 11 de la noche). De ese total, cuatro horas (todo usuario) y hora y media (supervisado) deben ser para productores independientes (PNI). En total son 5,5 horas al día de producción nacional independiente, que se irán cubriendo de forma escalonada hasta diciembre de 2006.

A pesar de que la figura del productor nacional independiente no es ajena a la industria (se utiliza en radio y ha sobrevivido en televisión con espacios puntuales, sobre todo en canales regionales o especializados, como Meridiano TV y Globovisión), los medios trabajan a contrarreloj para adaptar su programación y estrategias de comercialización a fin de incorporar un modelo cuyas reglas no están claras. Al cierre de este informe, las comisiones de programación y asignación de PNI creadas por la ley –cuyas decisiones son vinculantes– no habían definido las normas técnicas para la distribución de espacios, que deberían concretarse en un reglamento aprobado por el Directorio de Responsabilidad Social. No obstante, desde el pasado 8 de septiembre cada uno de los 46 canales de TV abierta y cada una

de las más de 300 emisoras registradas en Conatel transmite, por ley, una hora de PNI en horario todo usuario y una en el supervisado.

 

Las oportunidades

Más allá de la coyuntura normativa, la ley ofrece oportunidades de negocio. Hasta ahora, más de 2.200 personas se han registrado en el Ministerio de Información como productores nacionales independientes, y se supone que pronto comenzarían a percibir una porción de la torta publicitaria de la televisión venezolana que, en 2004, facturó unos 550 millones de dólares (ver PRODUCTO 257, página 82). Otro sector que se beneficia es el de las productoras de comerciales que, con la obligación expresa de que 85 por ciento de publicidad trasmitida por los medios sea hecha en Venezuela, han incrementado sus negocios hasta en 30 por ciento. De hecho, grandes anunciantes como Unilever y Procter & Gamble ya producen sus comerciales en el país, piezas que incluso están siendo exportadas a la región. Además, son muchas las casas productoras que intentan expandir su negocio con la creación de contenidos para TV, un nicho que promete rentabilidad.

Por lo pronto, las disposiciones transitorias ya están vigentes (ver recuadro A cuenta gotas), insiste el viceministro de gestión comunicacional, William Castillo, pero los actores siguen expresando sus dudas: todavía se desconoce si los medios y productores podrán negociar directamente en el marco de la libre competencia.

El mecanismo que se impone en el debate es el propuesto por el Ministerio de Comunicación: un sistema que prevé la creación de un catálogo de programas piloto creados por los PNI para que los prestadores de radio y televisión los adquieran a través de una subasta. Los que no fueron elegidos serían sometidos a un sorteo. Este esquema es rechazado por diputados de oposición, representantes de medios e incluso de los mismos productores, quienes coinciden en que es discriminatorio y excluyente, y que favorecería a los medios con mayor músculo financiero para comprar espacios de mejor calidad. En contraparte, exigen que se respete su independencia para negociar las contrataciones.

Otra de las preocupaciones de los canales y emisoras es que no existe regulación para casos en que se necesite culminar la relación con un productor independiente, porque el programa genere pérdidas o afecte el rating del medio. En el ínterin, los anunciantes se muestran cautos y su confianza en estos espacios se percibirá en la preventa de este año.

 

Roberto Rasquin

 

 

A cuentagotas

El artículo 14 de la Ley Resorte obliga a los medios sonoros y audiovisuales a transmitir como mínimo 5 horas y media de producción nacional independiente, lo que significa que cada emisora y canal deberá transmitir 38,5 horas semanales, 1.155 al mes y más de 2.007 al año. En total, los 46 canales de señal abierta y las 305 plantas de radio (legales) del país deberán difundir casi 695 mil horas de PNI al año. Pero la exigencia –para muchos prácticamente imposible de cumplir– se irá desarrollando por etapas:

  • A partir del 8 de septiembre de 2005: 1 hora en horario todo usuario y 1 en supervisado.
  • A partir del 8 de diciembre de 2005: 2 horas en horario todo usuario.
  • A partir del 8 de junio de 2006: 3 horas en horario todo usuario y 1,5 en el supervisado.
  • A partir del 8 de diciembre de 2006: 4 horas en horario todo usuario y 1,5 en el supervisado.

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve