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Desde pequeño vive en el mundo de la TV. Su oficina tiene varios logos y "tigritos" de Venevisión, como parte del legado que le dejó su padre. Se llama Enrique Cuscó y sus negocios son el cable y la radio. Así de simple |
ENTREVISTA
Cuscó… ¡Y olé!
Cuscó Cela son los dos apellidos de Enrique. El primero es catalán, el segundo gallego. Pero Olé Communications, el nombre de su empresa en Miami, poco tiene que ver con la famosa expresión española propia de la fiesta brava. "Olé’ quiere decir Omnivisión Latinoamérica Entertainment", aclara. Y aun cuando el lector más joven quizá no tenga edad para saberlo, muchos recuerdan que Omnivisión fue uno de los primeros proyectos de TV por suscripción en Venezuela, que luego se convirtió el servicio multicanal pionero del país, cuando todavía no existía el cable. HBO Olé primer nombre de la división latinoamericana del canal de Time Warner surge a partir de esas siglas. En todo caso, esa es una de las historias que se descubren (y profundizan) al hablar con Cuscó, hombre de medios que prefiere pasar tiempo con familia y amigos y estar de bajo perfil antes que ir a los cocteles. Discreción que a la hora de la entrevista se diluye. Contesta las preguntas transparentemente, de manera cordial y con un dejo de excitación: habla rápido, mientras toma el celular y lo deja caer una y otra vez sobre la mesa. Si no, son sus dedos los que repiquetean inquietos en el mobiliario. Síntomas que seguramente imponen los tiempos de preventa. Es que Cuscó pertenece a la junta directiva de varias empresas que tienen que ver con la televisión por suscripción, tan activas en esta época: Olé Communications (que maneja los canales A&E Mundo y History Channel), HBO Latinoamérica y VC Medios. Sus ocupaciones lo mantienen viajando entre Miami, Nueva York, Los Ángeles, Buenos Aires o Sao Paulo, y posiblemente lo han hecho inmune al jet lag. "Pongo los audífonos en el canal de música clásica y automáticamente me quedo dormido", cuenta Cuscó ya habituado a aviones y cambios de horario. Al mismo tiempo se las arregla para no alejarse mucho de Caracas, donde preside el Grupo Unión Radio: un coloso de las ondas hertzianas que hoy cuenta con 47 emisoras en el país, en cuatro circuitos con marcados estilos: Onda, Éxitos, Mega y Unión Radio Noticias. Variedad que, en teoría, garantiza su presencia en al menos uno de los "presets" del radio de cualquier vehículo pero que, para el empresario, está lejos de ser la meta.
Se podría pensar que el Grupo Unión Radio ya está completo ¿El proyecto está listo? El día que pienses que estás listo es porque envejeciste. Estamos en pleno desarrollo y sabemos que tenemos áreas con deficiencias. Nos falta una emisora Onda en el centro del país. Nos falta una FM para completar el circuito Noticias en Bolívar, específicamente en Ciudad Guayana. También estamos analizando la expansión del circuito deportivo y convertir Unión Radio Deportes en el quinto circuito de Unión Radio que, a diferencia de los otros, no va a ser un servicio de información 24 horas sino una programación disponible para emisoras afiliadas.
¿En qué consiste el modelo de negocio de la radio y cuál es su rentabilidad? Unión Radio es la concesionaria de las emisoras originales con asociados en el interior. Igual que la TV, la radio tiene un costo fijo. Invertimos en nuestra cobertura nacional vía satélite para poder estar en las principales ciudades. En cuanto a la rentabilidad, cada circuito se maneja de manera independiente. Éxitos es probablemente el más rentable de Venezuela. Por otro lado, Unión Radio Noticias tiene costos más altos y los ingresos publicitarios aún no dan para cubrirlos. Se trata de información y eso requiere de redactores y un gran equipo reportero en la calle; se va invirtiendo hasta que el retorno llegue. Pero la inversión más importante que ha hecho Unión Radio es en talento. Tenemos profesionales de primera línea y ese es nuestro principal activo.
En ese sentido ¿no cree que la radio está cultivando más la marca de personalidades que la de la propia emisora? Nosotros no lo vemos así. Vemos que las marcas son los circuitos y creemos que nuestras anclas se integran a ellos. Pocas veces se ve que una figura salte de un circuito a otro y se lleve esa audiencia. La radio es crear hábito. El ancla se convierte en un compañero que va contando lo que ocurre, y en el medio hay un dial, un nombre y un estilo. Es un trabajo en equipo y, en nuestro caso, hay mucha lealtad de lado y lado.
¿Cómo entra en el negocio de la televisión? Mi padre manejó Venevisión desde los años 60 hasta 1981. Crecí en ese ambiente y eso es como un gusanito que se lleva por dentro. Cuando muere papá, primero se acerca Hernán Pérez Belisario, que manejaba RCTV, y me ofrece trabajo. Digo que no, pero al tiempo se presenta una oportunidad: Alberto Federico Ravell estaba vendiendo su parte en la productora Videomóvil, que tenía junto a Gilberto Correa. Ahí se hacen las primeras novelas independientes del momento, como María, María. Pero fue difícil el arranque y le pedí ayuda a Hernán, ya retirado de RCTV, y de esa asociación surge Marte TV, con la cual llegamos a producir 700 horas de televisión. Luego se asocia César Bolívar y construimos un estudio en Macaracuay que hoy utiliza La Tele. Ahí se acerca Rafael Simón Urbina, en aquel momento dueño de Omnivisión, para asociarnos y lanzar Multicanal de Omnivisión. En efecto, es el primer servicio de ese tipo en Venezuela. Al mismo tiempo Rafael producía el canal Omnivisión, que daba pérdidas, por lo que decidimos buscar mercados internacionales. Fui a una convención en Cannes, donde planteé la posibilidad de comprar derechos para vender Omnivisión fuera de Venezuela y la gente de Warner Brothers me dijo que estaba interesada en hacer algo con HBO. Así nace HBO Olé, que se lanza desde Caracas con las facilidades de Omnivisión.
Es decir que usted buscaba salir y ellos querían entrar… (Risas) Sí. Yo quería salir de Venezuela y ellos querían entrar en Latinoamérica. Entonces fui a Argentina, México, Colombia. Y empezamos a buscar las posibilidades de cable. El único mercado desarrollado era Argentina, los demás estaban arrancando. Con el tiempo esa compañía sigue creciendo y Hernán sale de la sociedad porque creía más en invertir en el canal de televisión. Luego entran Sony y Disney. Hoy HBO es de Time-Warner, de Sony, de Disney y de Olé, que se quedó con un pedacito de esta compañía, que hoy llega a 16 millones de hogares en América Latina.
En aquel momento ¿cuál fue el atractivo que le vio al negocio de la TV por suscripción? La veía como el futuro. Antes, prácticamente la gente veía lo que colocaban: el 2 y el 4. Ahora, el usuario es el que decide qué quiere ver y cuándo. Creo que eso va a seguir creciendo: viene la televisión digital, el video on demand y la TV de alta definición. Y nosotros ya estamos trabajando en esos proyectos.
Ha incursionado en TV abierta con proyectos como Puma, pero no le ha ido bien ¿Abandonó esa idea? Digamos que si se presenta alguna oportunidad, no la descarto, pero no es una de las áreas donde estoy concentrado. Ahora no busco expandirme sino dentro de los canales por suscripción y en la radio.
¿Y cuál es su gran ilusión como empresario? El mundo va cambiando p ermanentemente y espero tener muchas posibilidades para seguir evolucionando.
Para cerrar, ¿qué heredó de su padre? Creo que tuve la oportunidad de aprender mucho. Papá me enseñó cómo programaba en Venevisión y su estilo humano para gerenciar su equipo de trabajo. También me enseñó su rectitud y principios. Por suerte mucha gente dice que me parezco a él.
Ernesto Lotitto
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Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Gerente de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve |