|
|
Negocios sin puente
El colapso de la autopista Caracas-La Guaira, una de las más transitadas del país, parte en dos la fachada principal de la capital y deja prácticamente asilado al estado Vargas, sede de las principales aduanas de Venezuela. La fractura de una de las arterias comerciales del país impacta directamente en la economía, sobre todo en los sectores comercio y servicios, que ya hacen malabares para adaptarse a las nuevas redes de distribución que prometen perdurar más que unos cuantos meses de contingencia
A Willmer Atencio, chofer de un camión cava que transporta mercancía de La Guaira a Caracas, le cambió la vida. Dos a tres viajes diarios de unos 45 minutos era su rutina promedio. Hoy, tras la fractura del viaducto 1 enfermo terminal hace más de dos décadas y al que el Gobierno le inyectó sólo en los últimos meses más de 18 millardos de bolívares para su recuperación, tiene que esperar cuando menos seis horas en la entrada de la carretera vieja para iniciar su nuevo trayecto: 30 kilómetros, con 375 curvas, que suponen, en el mejor de los casos, otras cuatro horas de viaje, sólo durante la noche y dos, o con suerte, tres días a la semana. Ahora lo acompaña un personal de seguridad privada (se calcula que la demanda de estos servicios creció 70 por ciento), a pesar de que a lo largo de la carretera se ven comandos de la Guardia Nacional para garantizar el orden. Varios de sus compañeros están a punto de despedirlos (la Confederación de Trabajadores habla de 35 mil trabajadores en peligro de perder su empleo), pues con la reducción de los viajes, ya no se justifica tanto personal en las redes de distribución. Atencio es parte de un complejo engranaje que enlaza las unidades de negocio de las empresas de los principales sectores que mueven la economía venezolana (después del petróleo) comercio y servicios. Firmas que recibieron el año 2006 año buchón y otra vez electoral con buenos augurios: más dinero en la calle y mayor poder adquisitivo, que significaban un crecimiento de 5 a 7 por ciento en el PIB, según el Banco Central y, por ende, mayores ingresos en sus ejercicios contables. No obstante, hoy sin puente y con las vías alternas en peligro estos negocios tienen que ajustar sus estrategias para mantener su rentabilidad y evitar que el consumidor pague los costos no previstos: aumento de fletes (150 por ciento), almacenamiento (unos 25 dólares al día. Otros hablan de recargos de 50 por ciento en depósito y traslado), distribución, horas extras y, en muchos casos, nuevos servicios de seguridad. Algunos economistas esperan una contracción de 3 por ciento y una inflación que puede rondar de 16 a 18 por ciento, (el sector oficial admite que el PIB podría caer en 1 por ciento) pues al Gobierno el caos del viaducto lo tomó en medio de una estrategia en la que, a punta de importaciones, mantenía baja la inflación y alto el consumo. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística, las importaciones de 2005 cerraron en 8.189 millones de dólares (en valor), de los cuales 36 por ciento ingresó por las aduanas del Litoral.
Carga lenta, altos costosPor la autopista Caracas-La Guaira circulaban a diario unos 40 mil vehículos livianos y otros 1.200 de carga. Así que con las restricciones (hoy transitan por la carretera vieja unas 500 gandolas en horario nocturno y, según la Cámara de Transporte Pesado de Vargas, los viajes han disminuido 60 por ciento), son dos las frases que resumen las afecciones de la crisis del viaducto al comercio: altos costos y bajo flujo de mercancía, que generarán si no problemas de abastecimiento, al menos retrasos en la distribución y el encarecimiento en los anaqueles. Y aunque el presidente de Consecomercio, Noel Álvarez, asegura que los inventarios almacenados en el momento del colapso evitarían la escasez, alerta que 60 por ciento del consumo masivo nacional entra al país a través del puerto de La Guaira y del aeropuerto de Maiquetía. Los expertos ya hablan de aumentos de hasta 150 por ciento sólo por concepto de fletes y las consecuencias las sentirá el consumidor. Álvarez estima que el aumento no será exagerado: "Los empresarios están al tanto de que el incremento de precios debe ser prudente, si no el mercado los sacará". Según cálculos de la Asociación Nacional de Supermercados y Afines (ANSA), el PVP de los bienes podría elevarse de 1 a 2 por ciento. Para la presidenta de la Comisión de Aduanas de Consecomercio, Emilia Peraza, los costos de fletes tienen que elevarse, pues "se ha triplicado el tiempo de espera y se cobra por las llamadas horas muertas". Peraza asegura que la actividad en las aduanas de Vargas donde sólo por vía marítima entraban 12 mil contenedores se redujo 50 por ciento, aunque aclara que en enero siempre merma su movimiento. Entretanto, José De Souza, coordinador del comité de comercialización de ANSA, asegura que de 40 a 50 por ciento de los anaqueles de los supermercados es mercancía importada (que entra por La Guaira y el aeropuerto Simón Bolívar). Aun así, insiste en que el incremento en estos productos sólo será entre 1 y 2 por ciento, porque una gran parte está entrando ya por la aduana de Puerto Cabello. En Vargas los precios al consumidor podrían elevarse hasta 14 por ciento.
Hablan las empresasLos que más han sufrido los embates del cierre de la autopista son los importadores y exportadores. Y aunque muchas empresas no tienen operaciones en las aduanas de La Guaira, igualmente han tenido que adaptarse para abastecer la zona. En la contingencia, el paso por la carretera vieja era prioritario para alimentos perecederos, combustible y medicinas. El resto debe pagar días acumulados de depósito. Y aunque muchos en una primera respuesta aseguran que la crisis no les afecta demasiado, siempre terminan hablando sobre los ajustes en sus esquemas de negocios. Para el gerente general de posventa de Toyota, Joaquín Pereira, la fractura del viaducto no ocasiona grandes perjuicios en el abastecimiento de repuestos y autopartes. La empresa redujo sus contenedores de ocho a sólo dos. Según Pereira, antes del colapso, la carga tardaba ocho días en llegar a Caracas. Hoy son 10. La logística de la automotriz es alargar los días de recepción y realizar dos viajes en horario nocturno. El gerente insiste en que el incremento en el PVO "teóricamente no debería ser impactante", pues la compañia no sólo mantiene contratos con empresas de transporte y almacenamiento que ofrecen algunos días libres, sino que está preparada para asumir los costos adicionales. Otras automotrices como Ford Motors y Hyundai aseguran no sufrir con el colapso del viaducto, pues según avalan sus mercancías sólo llegan por Puerto Cabello.
Coca-Cola no traslada mercancías por los puertos del Litoral, pero ha tenido que ajustar sus horarios para distribuir productos en Vargas. En la primera semana del cierre, trasladaba un camión cada 36 horas, cuando el flujo normal era de tres camiones diarios. Rodrigo Anzola, director legal y de relaciones institucionales de Coca-Cola Femsa, indica que la empresa no ha podido medir aún el impacto de la fractura de la autopista sobre sus operaciones, pero reconoce que su centro de distribución en Catia tiene varios empleados que usaban esa ruta, por lo que se realizó un censo para determinar el número y ajustar las operaciones a la nueva realidad. Eso sí, "el hecho de que el transporte pesado tarde más, va a encarecer los costos de flete e impactará en la inflación", reconoce. Para Alfonzo Rivas & Cía los viajes interdiarios que efectuaba para abastecer a La Guaira se siguen haciendo con esa misma frecuencia, pero con limitaciones de horario. "Era más eficiente enviar la mercancía en una gandola, pero ahora tenemos que hacerlo en camiones más pequeños", asegura María Michelena, gerente de negocios de sabor y bienestar, quien añade que la empresa asumió el costo adicional de los fletes. Cerca de 80 por ciento de los insumos de la empresa llega por Puerto Cabello, pues su planta principal está ubicada en Turmero. Juan Carlos Ahmad, director de relaciones externas de Procter & Gamble de Venezuela, aclara que el traslado de su carga es por Puerto Cabello. Pero no todo sigue igual: Venezuela es centro de operaciones de la multinacional para América Latina, por lo que los viajes de sus empleados internacionales se han reducido a los indispensables. Willmer Atencio, chofer de un camión que transporta mercancía a Caracas, lleva más de cuatro horas en la entrada de la carretera vieja para poder iniciar su trayecto. Entre lo mucho que escucha, cafecito en mano para aguantar la noche, es que con el peso que soporta, esa vía tampoco aguanta mucho tiempo más.
|
|
|
|
|
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Asesor de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve |