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Aunque todavía no se ha puesto a rodar la "número cinco", el negocio que implica el Mundial de Alemania ya muestra la cara de la victoria. Unos 1.416 millones de dólares serán los ingresos brutos que generará la competencia deportiva más importante del año
Mucho se ha jugado con el balón desde que en Montevideo de 1930, en el mítico estadio Centenario, todavía sin terminar, se iniciara una de las máximas fiestas deportivas de la historia: el Mundial de Fútbol. Durante este año es Alemania la que alberga la competencia que mostrará su cara rentable con ingresos por más de 1.700 millones de euros (más de 1.416 millones de dólares) y ganancias de al menos 110 millones de euros (poco más de 91,6 millones de dólares). Esos casi 2 mil millones de moneda única europea deberán repartirse entre las arcas de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y las de la nación que organiza su decimoséptima edición, y ya comienzan a expresarse de manera especial en los sectores comercio, turismo y construcción del país teutón. "Alemania 2006 debe servir también para representar las ventajas del país como plaza económica", reza la cartilla de presentación de la empresa Marketing Invest in Germany GmbH, creada por el Gobierno Federal para captar inversionistas y ser el primer interlocutor de los capitales de otras naciones que quieran participar del entramado económico que se genera durante los días del Mundial. La última referencia en ese tipo de oficinas la dejó quienes planificaron Mundial Japón-Corea 2002, que logró un movimiento económico aproximado de 2.800 millones de dólares, por lo que goza del privilegio hasta que Alemania oficialice el monto definitivo de la competencia de ser el torneo que más recursos ha generado en la historia de los mundiales.
Destino apetecido Antes de que Brasil obtuviese su quinto título mundial, en el estadio de Yokohama, Japón, el 9 de julio de 2002, las fotos que promocionaban la cita de Alemania ya figuraban en plan estelar en agencias de viajes y aeropuertos. El aviso mostraba el huracán de personas que tocaría suelo del estado centroeuropeo, una audiencia que, hace cuatro años, alcanzó las 2,8 millones de personas. La central de turismo de la tercera economía del mundo y la mayor de los 12 países que comparten el Euro estimó que las reservas hoteleras entre el próximo 9 de junio y el 9 de julio (días en los que se jugará la copa) se situarán entre 4,8 y 5,5 millones de noches, mientras que el Dresdner Bank, encargado de velar por el desempeño de la economía teutona, prevé que los ingresos por este renglón aumentarán unos 25 millones de euros en 2006, 7 por ciento más sobre el año anterior, pues según los entendidos, el Mundial hará que Alemania se convierta en el quinto destino favorito del mundo, detrás de Estados Unidos, España, Francia e Italia. "El turismo es una de las áreas que más se beneficia de una copa mundial. Sirve de imán, pues atrae a la gente al lugar. Es, sin duda, una enorme oportunidad", explica Cristóbal Guerra, periodista venezolano que ha trabajado en cinco mundiales entre 1986 y 2002. Y las cifras lo confirman: los precios de los hoteles en Alemania se triplicaron incluso cuatro meses antes de que comience la Copa, según un estudio de Hotels.com, portal de reservas, propiedad del vendedor de viajes en internet Expedia. El incremento más significativo se produjo en los hoteles de dos estrellas de Hamburgo, que ya subieron sus precios sobre 209 por ciento y en los hoteles de tres estrellas de Francfort, cuyo incremento es de 134 por ciento para el periodo en que se celebra el Mundial. En Berlín, el alza es de 55 por ciento. Además, según el estudio, el número de reservas para junio de 2006 se ha triplicado en relación con el año anterior.
Fiesta comercial Por el lado comercial, la danza del dinero no sólo no aminora, sino que acelera el ritmo. En estos meses, el trabajo de buena parte de las 49 mil industrias que funcionan en el país europeo gira en torno al Mundial, lo que ya ha ocasionado una de las primeras buenas noticias sobre su impacto económico en la tierra en que nació el legendario Franz Beckenbauer. De acuerdo con voceros gubernamentales, el número de puestos de trabajo saltó hasta los casi 6,5 millones, con permanencia segurahasta el día que se juegue la final que definirá cuál será el campeón del mundo. La fiesta futbolera ha servido también para captar ingresos por exportaciones, uno de los apartados más fuertes de la actividad productiva en la antigua Germania y que la convierte en la segunda nación con más salida de mercancía en el mundo. Aunque no existen cifras oficiales, el último reporte habla de un superávit de 139 mil millones de euros en 2003, y lo más probable es que se incremente la ganancia en este rubro con la fiesta mundialista.
Escenarios privilegiados Por primera vez en la historia del campeonato mundial de fútbol, el país anfitrión tendrá 12 sedes, para lo cual el comité organizador de Alemania invirtió 1.400 millones de euros (más de 1.166 millones de dólares) en la construcción y reparación de los estadios. "Tendrán mucho sabor a fútbol", afirmó tajante Edgardo Broner, autor de cinco publicaciones relacionadas con la disciplina atlética que reúne a 22 jugadores entre los dos arcos de cada cancha. Entre tanto, más de uno de los miembros de la organización se debe haber frotado las manos con las cifras de hinchas que aspiran a convocar en las tribunas de esa docena de canchas. Desde el encuentro inicial, en el nuevo Allianz Arena de Munich, hasta el día del choque por el primer puesto, en el reconstruido Olímpico de Berlín que aumentó su aforo a 73 mil espectadores se espera la asistencia de más de 4 millones de aficionados. Y para trasladar a ese "millonario" batallón, el Ministerio Federal de Tráfico destinó 3.700 millones de euros (casi 3.100 millones de dólares) en la ampliación de autopistas, creación de 370 kilómetros de vías, la remodelación de 50 estaciones ferroviarias y la refacción de las carreteras alternas de cada ciudad sede. "Estamos cumpliendo las previsiones con toda puntualidad. A finales de mayo todos los proyectos habrán concluido", explicó el ministro de Tráfico, Wolfgang Tiefensee. Los trabajos de la infraestructura vial del país anfitrión duraron cinco años y fueron hechos de manera conjunta por los gobiernos federal y regional, y las empresas de transporte. "Incluso después del verano, la situación del tráfico mejorará sustancialmente en muchos lugares de Alemania, gracias a estas inversiones", agregó el funcionario. Los especialistas a escala global estiman que por cada euro invertido en la Copa Mundial se ganan casi cuatro. Los negocios con mejores previsiones son los de televisores y los artículos deportivos. Pero tal vez el sector de los medios de comunicación, sobre la televisión, será uno de los grandes beneficiados, pues verá incrementar sus ingresos por publicidad (ver Todos llevan el balón, pág. 126). Sin duda, el Mundial será una operación comercial que le dejará una buena cara a Alemania que, además, pretende cerrar con broche de oro y dejar el título en casa.
Gonzalo Rodríguez Crespo
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