|
|
MERCADOS
Trapos rojos, rojitos ¿De dónde sale tanta tela roja utilizada en franelas, banderas y gorras? ¿El Gobierno la obtiene de las textileras del país? Paradójicamente a lo que la lógica nacionalista pareciera indicar, la mayoría proviene de China No cabe duda que el control de divisas, los permisos fitosanitarios no entregados a tiempo por parte de las autoridades, los créditos insuficientes para el rendimiento de los campos y las importaciones masivas atentan contra el sector textil nacional. "Para las franelas y muchos otros productos textiles que se ven en las marchas y en las calles, se utiliza algodón, la materia prima más importante de nuestra industria. Sin embargo, no proviene de nuestras fábricas, sino de China. Acá no se dan las condiciones para el desarrollo de la producción nacional, incluso en relación con productos altamente demandados", afirma Aquiles Ortiz, presidente de la Asociación Textil de Venezuela.
Alicaída del sector Tal vez una de las mayores preocupaciones del sector textil venezolano es la Resolución 195, emitida por el Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio (Milco), que excluye a las telas de algunos rubros fundamentales de la producción nacional para la obtención de dólares oficiales de Cadivi, lo que genera un impacto negativo en los procesos de las textileras e hilanderías locales. La resolución también excluye a los químicos y colorantes del listado, lo que agrava todavía más la situación. "Hemos realizado varias solicitudes al viceministro Elio Colmenares, a fin de que se racionalice la Resolución 195 y se cree un fondo de compensación de precios para el algodón. Sin embargo, no se ha logrado acuerdo alguno", insiste Ortiz. De acuerdo con la Cámara de Industriales de Aragua, en el año 1998 había 28 empresas textiles que empleaban 12 mil trabajadores en el país, y en 2002 se contabilizaron apenas 6, con 950 empleados. De los 19.500 trabajadores sindicalizados de Aragua en 1988, hoy sólo hay 1.100 (la mayoría de la firma Flexilón). El problema textil data de hace ya mucho tiempo. Hace cuatro años, Sudamtex, Texdala y Texfin, tres de las principales textileras nacionales, cerraron sus puertas. Jeantex fue reduciendo su plantel de 250 empleados en 1998 a unos 30 fijos a la fecha. Las dificultades se evidencian asimismo con las reducciones de Telares Maracay, Oregon, Flexilón, Textilaza y Autotex, entre otras organizaciones representativas de la industria venezolana. "De 45 afiliados que teníamos en la Asociación en 1997, quedan únicamente 25. Gran parte no ha tenido más opción que cerrar o agruparse en un intento por fortalecerse", comenta Ortiz. Fuera de la CAN y del G3, y dentro del Mercosur, existen nuevos redireccionamientos estratégicos que adopta el actual Gobierno, ante los cuales las empresas tradicionales sólo están dispuestas a realizar inversiones operativas para en el mejor de los casos mantener sus niveles y líneas de producción, pero no mucho más. Hay quienes planifican abrir nuevas plantas en Colombia, como Jeantex de Telares Maracay, que ha invertido 50 millones de dólares en una fábrica de índigo en Rionegro, que estará operativa en un par de años. No obstante, las reglas del juego de la supervivencia no son fáciles. Marco Esteban Zarikian, directivo de esa empresa, es uno de los muchos representantes del sector que manifiesta su preocupación "debido al incremento de mercancías de bajos precios provenientes de China y de otros países asiáticos, que compiten con marcas locales ya establecidas". Ortiz trata de ser optimista al señalar que el "ministro aceptó la idea de crear una mesa técnica para discutir todos estos temas; por lo pronto, me queda tomarle la palabra".
Tela importada Al tiempo que desaparecen o se reestructuran las empresas tradicionales del país, han surgido unas 100 mil cooperativas, algunas de ellas del sector textil. Son nuevas figuras de autogestión, cogestión, empresas comunitarias y otras formas asociativas presentadas por el oficialismo como "altamente beneficiosas para los intereses del país". Mientras tanto, Eduardo Gómez Sigala, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), insiste en que "los controles de cambio y de precio actúan en contra de las empresas nacionales tradicionales. El retraso sostenido de divisas dificulta la compra de materias primas necesarias para la industria nacional, y las obligaciones fiscales generan retrasos y endeudamientos innecesarios propios de cargas laborales excesivas". En los últimos años cerró 40 por ciento de las empresas del país. Muchas por malas condiciones, pero gran parte por estar con la soga al cuello con tantas nuevas leyes. Las importaciones se han triplicado y el resultado es paralización en innumerables sectores de nuestra economía. Según el presidente de la asociación textil, "antiguamente la tela banca era la más utilizada, pero desde hace algunos años la roja se impone. En los organismos públicos hay gran cantidad de gente que debe usar franelas de ese color en los actos oficiales y marchas populares". A través de las nuevas cooperativas del Estado y de la importación, agrega, "el Gobierno abastece ese mercado. Sólo en algunas ocasiones, y por pedido, se recurre a empresas nacionales como Flexilón, GTM, Superpunto, Ovejita o Lintex". Para la fabricación de franelas se necesita tela de punto, y para banderas, camisas, pantalones y gorras, tejido plano. La importación es tanto para las telas como para los productos terminados. En este último caso, se recurre a tintes también del exterior para finalizar los procesos. "No debemos olvidar que los uniformes de los militares también provienen del exterior. Han llegado cantidades interesantes de telas de diseño camuflado y verde (porque dicen que no se produce acá, lo que no es así) y de uniformes ya confeccionados", agrega Ortiz. El propio presidente Chávez anunció ante los medios que "los militares cuentan con los nuevos ‘patriotas’, refiriéndose a los uniformes diseñados en Venezuela y elaborados con tela importada de China". FC.
|
|
|
|
|
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Gerente de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 993.56.33 mcastillo@gep.com.ve |