TENDENCIAS

 

Trasgrede y ponte en forma

¿Quién no haría un strip-tease si con eso garantiza varios kilos menos? El baile del tubo, la capoeira y la gyrokinesis pasan a ser las nuevas tendencias de gimnasios en Caracas, que –sin abandonar lotradicional–incorporan opciones que juegan con la trasgresión.

Un negocio con buenos dividendos



Romina tomó la silla y se montó en ella al insinuante ritmo del saxo. Poca ropa le quedaba por quitarse. Transpiraba sensualidad por cada poro. Sus músculos se mantenían tensos. Sus ojos brillaban. Quedaban 15 minutos para terminar su rutina, luego se daría una ducha rápida y volvería la próxima semana. "!No!, no soy stripper", dice ruborizada. "Soy abogada de una firma internacional y tomo estas clases para desinhibirme y perder unos kilos", se apresura en aclarar.

Esta joven es una más de tantas en Caracas que demandan ejercicios más atrevidos para reforzar su rutina de ponerse en forma. Y es así como muchos gimnasios y centros de bienestar están rediseñando sus ofertas para captar un mercado con nuevas exigencia. Todo para lucir bien, y si es al servicio de la sensualidad, mejor.

Strippers al acecho

Bien es sabido que el ejercicio es una de las principales actividades de los caraqueños en su tiempo libre. Es por eso que los establecimientos no pueden quedarse atrás en sus propuestas.

Hace pocos años, los centros de ejercicios hicieron vivir el boom de la danza árabe, el yoga y la meditación, que se sumaron a los ejercicios tradicionales, a la bailoterapia y al sauna, tan de moda en su momento. Hoy se agregan nuevas propuestas que atienden a jóvenes –y no tan jóvenes– ávidos por hacer algo diferente con sus cuerpos.

"Las clases de strip-tease de mi centro están dirigidas a mujeres de entre 18 y 55 años, con inquietud por desinhibirse y de aceptarse tal cual son. Tengo un grupo de 12 personas, entre ellas médicos, abogados y gerentes de bancos. Todas tienen interés en moldear sus cuerpos y divertirse no sólo aquí en sus clases, sino en casa con sus maridos. Les enseñamos a ir desprendiéndose de su ropa al tiempo que aprenden a valorar sus cuerpos y jugar con la propia imagen. No están obligadas a desvestirse, pero muchas lo hacen porque se dejan llevar, en un ambiente sano y permisivo", comenta Susana Lietro, dueña de Oshooasis, ubicado en Chuao.

Oshooasis tiene 13 años en el mercado, fue uno de los pioneros en danza árabe y ahora lo es, con sus clases de strip-tease en silla, de 1 hora y media de duración (40 mil bolívares cada clase). El profesor a cargo es el coreógrafo y bailarín Julio Campos.

"Mi centro tuvo éxito comercial cuando traía maestros de yoga de la India. En ese entonces, tenía listas de interesados en fisioterapias con esos gurús, en su mayoría empleados de Pdvsa que no están en el país. Con el control de divisas, no pude seguir invitando a esos maestros. Por esas razones muchos centros han tenido que idear alternativas para sus alumnos", señala Lietro. Al cierre de 2006, con un promedio de 90 alumnos, Oshoasis arrojó 20 millones mensuales de bolívares en ventas.

En Estados Unidos y Europa, los ejercicios de los strippers se han ido popularizando desde hace ya tiempo. En cada sesión, se pueden perder hasta 300 calorías, sobre todo con el baile del tubo. Y son excelentes para tonificar brazos, piernas y abdomen. La técnica se utiliza también como terapia de pareja y para mujeres que bogan por la liberación sexual y corporal.

En Venezuela, algunas strippers están dedicadas a enseñar la técnica, pero con la intención es generar nuevas bailarinas para los establecimientos nocturnos. "Es importante tener en cuenta que el streeptease ya no es privativo de las profesionales de la noche de dudosa reputación. Amas de casa recurren a mis clases y así le ponen sal y pimienta a sus vidas", aclara Lietro.

Otra de las propuestas de su centro es la meditación activa osho. "Sirve para descargar energía por catarsis, mejorar la respiración y adelgazar. Es una mezcla de silencios y danza que está teniendo mucha aceptación". Y agrega: "También ofrecemos un masaje integral de dos horas, que el especialista realiza con manos y pies, integrando estiramientos de yoga. Cuesta 130 mil cada sesión y es uno de los más demandados".

Acrobacia y más

La capoeira es más compleja por sus exigencias físicas, pero no por ello deja de ganarse un espacio en Caracas; todo lo contrario. Las clases de esta técnica están concentradas en el centro de la ciudad, pero comienzan a extenderse a otras zonas.

Por lo pronto, Yogashala de Los Palos Grandes incluye este arte marcial brasileño. Ana Luisa Batista, una de sus dueñas, explica que "es una nueva demanda en la zona y llama la atención en hombres jóvenes con cierta base de entrenamiento. Como centro, abrimos hace 4 años con clases de yoga y nos hemos ido diversificando con pilates, karate para niños y últimamente con gyrokinesis, una vertiente del pilates. Esto es toda una novedad, que complementamos con gyrotronics, una máquina que refuerza ese tipo de ejercicio", explica.

Yogashala tiene una base de datos de 4 mil personas, quienes en algún momento asistieron a sus clases, y un promedio de 80 alumnos semanales.

Para Batista, las nuevas tendencias para hacer ejercicio surgen "porque cada vez hay más conciencia en los caraqueños del rol que juega la mente. No sólo viene gente en búsqueda de forjar cuerpos atléticos, sino que se ha creado un target que se conecta más con el plano del sentir".

Otra técnica novedosa es la acrobacia en tela. Teatro Río Caribe, en San Bernardino, fue pionero en popularizarla. "Los ejercicios en el aire, en los que el alumno se encuentra sujeto a una tela que pende del techo, son una alternativa muy creativa para reforzar los músculos", comenta Talía Falcón, directora del Teatro.

"Comenzamos hace unos cuatro años con talleres, y la gente llama constantemente. Los mayores interesados son actores y bailarines, pero esta técnica –de origen circense– se está extendiendo entre gente común. Tenemos los cupos llenos y pensamos abrir más talleres", señala.

Cualquier persona puede inscribirse, con un mínimo de resistencia en brazos, pues la mayor dificultad es soportar el propio peso del cuerpo. "Percibo en Caracas la necesidad de ejercicios que segreguen adrenalina. Eso no significa necesariamente que sean rentables en sí mismos, por lo menos en este momento (las clases sólo cuestan 100 mil mensuales), pero los grupos van creciendo y podría llegar a convertirse en una fuente de ingresos interesante", opina Falconi.

El instructor Silder Briceño considera que se está despertando una nueva ola de intereses deportivos que alcanza a grupos semi improvisados en las calles: "En la UCV hay un grupo que se reúne semanalmente para bailar capoeira; en Parque Central hay una escuela de arte circense; existe también un grupo que entrena en zancos por las aceras y en la Plaza Brion hay un instructor de breakdance".

Fabiana Culshaw

Para conservadores

En medio del surgimiento de nuevas demandas para ponerse en forma, los tratamientos tradicionales siguen siendo el corazón del negocio de gimnasios y spas. Recientemente, el Valle Arriba Athletic Club (VAAC) inauguró su Amanon Spa, una concesión cinco estrellas, para tratamientos, masajes, reflexología y reducción de peso.

María Isabel Martín, gerente de mercadeo, explica que "desde hace cuatro años nos hemos marcado como objetivo transformarnos de gimnasio a club familiar en sentido más integral. En ese marco, acabamos de invertir 300 millones de bolívares en la infraestructura del nuevo spa y 300 millones de dólares en equiparlo".

El VACC tiene 1.700 socios y ofrece en venta otras 2.600 acciones a 40 millones de bolívares cada una. Su target es corporativo. P&G tiene 57 acciones, además de otras empresas como Schlumberger, BP, Statoil, Motorola, Diageo, Microsoft, Cemex y Kraft. "Los ejecutivos son altamente exigentes y, si bien lo que más valoran es nuestro gimnasio, tratamos de incluir novedades, como alguna exhibición de capoeira y nuevos masajes".



Entre masajes

El Centro Salud Figura mantiene su perfil de negocio tradicional. Su representante, Ana María Ferreiro, explica: "Nuestra clientela son mujeres de más de 35 años, cuya demanda se centra en masajes de reducción y antiestrés".

Vivian Huguet, representante legal de Horus, ubicado en el centro comercial Santa Fe, comparte una opinión similar. "Es cierto que existen nuevas tendencias en los tratamientos y ejercicios, pero la base de nuestro negocio sigue siendo los masajes anticelulíticos y antiestrés". Este centro de salud tiene un promedio de 20 pacientes a la semana e ingresos de 16 millones mensuales.

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