Pague ahora, consuma después

 

El prepago de servicios es una tendencia en crecimiento en muchos sectores del país. Con este modelo de negocios, las empresas captan montos por adelantado y los consumidores administran sus gastos



Con el auge de las empresas que dirigen servicios a los sectores populares, se activan también otras formas de estrategia comercial que marcan tendencia en Venezuela. Entre ellas destaca el prepago, al que se han sumado clientes del más variado poder adquisitivo.

Más y más prepago

Las empresas están volcando su atención al segmento de clases populares como nicho interesante de negocio. Las clases C, D y E, que tradicionalmente veían desde lejos las imponentes estructuras de mármol de los bancos, ahora se pasean por sus pasillos y hasta se dan el lujo de recibir en sus modestas casas a muchos asesores, que sacrificando el lustre de sus zapatos, están dispuestos a establecer relaciones en los barrios para captar nuevos clientes.

No pocos dicen que "los tiempos han cambiado", y lo cierto es que los sectores populares tienen dinero en sus bolsillos y están dispuestos a gastarlo, elevan el consumo, emprenden pequeños negocios y buscan nuevas formas para acceder a servicios, antes totalmente inaccesibles para ellos.

Las investigaciones de PRODUCTO muestran que el sistema de prepago es percibido como una forma viable de adquirir bienes y servicios, al tiempo que ayuda a administrar los gastos. En los servicios de telefonía (la celular funciona con más de 90 por ciento de venta prepago en el país), transporte subterráneo, internet en el hogar, servicios médicos y odontológicos, centros de videojuegos, televisión por suscripción, spas y hasta en algunos estacionamientos aplican el "abono temprano", se basan en él o van en vías de implementarlo. Se llega a un punto tal en que los bancos ofrecen "tarjetas de crédito prepagadas", denominación paradójica si se analiza que el concepto de crédito es contrario al pago por adelantado.

Por adelantado

Los usuarios valoran que no se sorprenderán con grandes cuentas a ser pagadas a fin de mes, desbordadas por consumos descontrolados de días previos. El prepago les da tranquilidad y los aleja de "las complicaciones de las tarjetas de crédito", a quienes las tienen.

No estar en la obligación de demostrar un historial financiero impecable para acceder a una tarjeta de crédito y la certeza del gasto hacen del prepago un sistema atractivo, sobre todo para aquellas personas con ingresos laborales variables.

"Se ha generado un creciente interés en atender los nichos de mercado populares, los que, gracias a la tecnología y a nuevos enfoques comerciales, se han podido penetrar y lograr buenos márgenes de rentabilidad, a diferencia de lo que se creyó durante mucho tiempo", destaca el economista Miguel Ángel Pinto.

En el caso del prepago, el volumen hace al negocio. "Esto significa, por ejemplo, que si se suman los pequeños desembolsos de millones de personas que compran las tarjetas de teléfono celular de sólo 15 mil bolívares cada una, se llega a una fuerza comercial de tal magnitud, que hace mover fuertemente la competencia entre las empresas de telecomunicaciones", reflexiona el profesor universitario Pedro Echeverría.

Actualmente las ventajas del prepago son percibidas también por muchos clientes de mayor poder adquisitivo, quienes, además, recargan sus tarjetas con alta frecuencia, lo que potencia la rentabilidad de este negocio.

Ingreso seguro

Para las empresas, "pague ahora lo que se disfruta después" significa disponibilidad de dinero por adelantado y hacer uso de él antes de generar el costo de suministrar el servicio, lo que favorece sus finanzas y flujo de caja, además de facilitarle conocer con relativa facilidad el comportamiento del cliente.

Además, el sistema de prepago genera dinero secundario circulante en la vida económica nacional. Según los especialistas consultados, esta práctica debería analizarse con mayor profundidad en el país, para ampliar los conceptos clásicos de dinero establecidos en la teoría monetaria, con el objeto de cuantificar su impacto en los agregados macroeconómicos.

"El prepago para las empresas representa una excelente manera de descartar la incertidumbre del cobro pospago del servicio, ahorrarse costos transaccionales y el despliegue de recursos para sistemas de cobranza y mora, verificación de antecedentes de clientes, entre otros procesos", explica Echeverría.

La burocracia que se evita –por mora o cuentas incobrables– le cae como "anillo al dedo" a aquellas empresas menos especializadas en el área de crédito, sistemas de cobranza y verificación de clientes.

Consumidores atentos

Si bien el pago anticipado genera una reducción del costo del servicio cancelado, no funciona de esa manera en todos los rubros. El caso más resaltante es la telefonía celular, cuyo valor del minuto prepago puede llegar a ser bastante más alto que el de pospago, según el plan.

No son pocos los consumidores que advierten las desventajas del prepago y algunos llegan a presentar denuncias formales. De hecho, no falta quien considere que algunos sectores funcionan como verdaderos oligopolios.

A pesar de las contras, no resulta práctico cambiarse de operadora de servicio (implica la tarea de actualizar datos con la red de contactos al no conservarse el mismo número telefónico), por lo que muchos usuarios prefieren asumir el elevado costo del prepago como un mal menor.

El presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), Roberto León Parilli, opina: "Han aumentado las quejas de los usuarios de los servicios prepago de las operadoras celulares. Los consumidores pospago no alcanzan el 10 por cierto y, sin embargo, son mejor tratados y más favorecidos con las tarifas, lo cual se trasluce en una injusticia".

León Parilli opina que, dado que el sistema prepago es una realidad que viene creciendo en muchos sectores, se debería actualizar la normativa legal en la materia, a fin de lograr una mayor protección al consumidor. "El prepago, sobre todo el que aplica a la tecnología, avanza a pasos agigantados y la ley no tiene la misma posibilidad", advierte.

Alicia La Rota

SERVICIOS ALIADOS

El prepago no es un boom, sino una tendencia sostenida que va tomando cada vez más cuerpo, tal como ha sucedido en otros países del mundo y Latinoamérica, donde las empresas interconectan sus servicios y se asocian para aunar esfuerzos y fortalecerse en este sistema.

En Venezuela, un ejemplo es la alianza entre Movistar y Directv para la televisión por suscripción prepago. La televisora se ahorra la colocación de oficinas comerciales en lugares apartados y de relativa poca densidad poblacional (además de economizar sus gastos de cobranza y traslado), y la ventaja para Movistar radica en ampliar su mercado.



LEGISLACIÓN NECESARIA

-  El concepto de prepago es anticiparle al oferente o vendedor un dinero para poder disfrutar posteriormente del bien o servicio.

-En esa categoría se engloban distintas variaciones del sistema: apartado de productos, compras programadas, suscripciones, paquetes de sesiones, entre otros.

-En materia jurídica no existe una normativa específica para el área prepago. Las leyes que aplican son aquellas pertinentes a las regulaciones y transacciones económicas, principalmente derivadas del Código de Comercio.



TINOQUITO

En 1989 el precio del níquel con el que se acuñaban las monedas resultó más caro que el valor del metal y éstas desaparecieron del mercado. En ese entonces, el Banco Central hizo una emisión especial de billetes de corta denominación (un bolívar, dos y cinco) que se dieron a conocer como "tinoquitos" (por el apellido del otrora presidente del BCV, Pedro Tinoco). Esto le generó un grave problema a la compañía telefónica Cantv, por la red de teléfonos monederos que tenía en todo el país. Comienza así la emisión de unas tarjetas telefónicas prepagadas y con ellas los orígenes del prepago en telefonía en Venezuela.

Otro antecedente de los orígenes del prepago es el Metro de Caracas, que popularizó el Multiviaje (ver cuadro Un viaje de boletos, pág. 40). Antes de eso, el prepago más conocido fue el sistema de suscripción de diarios y revistas.



UN VIAJE DE BOLETOS

El sistema de boletos del Metro constituye uno de los antecedentes más antiguos del prepago masivo en el país. En sus primeros años, éste representó 8 por ciento de las ventas totales. Hoy, la cifra asciende a 80 por ciento.

Fue en enero de 1983 cuando se inauguró el primer tramo del Metro de Caracas. Sólo tres meses después, la Gerencia de Recaudación de la compañía introdujo el Multiviaje, boleto especial que le otorgaba al pasajero el derecho, en forma adelantada, a 20 viajes para ser consumidos según sus necesidades.

El pasaje se convirtió en una atractiva alternativa cuando el flujo de usuarios ascendió a 300 mil diarios. Su precio variaba según el número de estaciones: 40 bolívares por 6 estaciones; 50 bolívares por 10 estaciones, y 60 bolívares el de 14, de acuerdo con la revista Infometro de 1983.

En 1987, con la implementación del servicio del Metrobús (consecuencia de la inauguración de la línea 2), se creó el Multiabono Integrado.

A principios de la década de los 90, el Multiviaje sufrió un cambio radical: comenzó a ser conocido como Multiabono, nombre que conserva hasta hoy. Además, se redujo a 10 el número de pasajes incluidos.

En la actualidad, la preferencia de los usuarios del Metro por el boleto prepagado es alta, por ser una forma que ahorra dinero y tiempo en las taquillas de venta.



Ventas de ticket de Metro  

Ida y Vuelta  36,4%
Multiabono 34,5%
Boleto Estudiantil  8,3%
Multiabono Integrado  1,6 %

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