Zona libre de impuestos

 

A pesar de las restricciones, en Margarita la comercialización de licores también ha registrado un importante crecimiento. La diferencia de precio en todas las categorías es de casi 40 por ciento con respecto a tierra firme



El Seniat establece claramente la cantidad de licor que cada persona mayor de edad puede llevar mensualmente, y hasta 6 veces al año, desde la Isla de Margarita: hasta 9 litros de whisky, hasta 18 litros de vino, hasta 9 litros de cerveza y hasta 5 litros de otras bebidas alcohólicas. Y es que por su condición de Puerto Libre, en la Perla del Caribe no se paga el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni tampoco el artículo 18 de la Ley de Alcohol y Especies Alcohólicas, lo cual disminuye el precio entre 37 y 40 por ciento con relación a su costo en tierra firme.

El turista venezolano que va a Margarita sigue siendo el comprador por excelencia. En cambio el extranjero ingresa a la isla generalmente por vuelos charter, se aloja en un hotel todo-incluido, y está en la onda de conocer: si adquiere licor, se inclina por los productos nacionales, sobre todo rones de bajo precio. No es un viajero de alto poder adquisitivo.

"El consumidor venezolano hace un upgrade en Margarita, tanto en el consumo dentro de la isla como en las compras que se lleva a tierra firme. Por ejemplo, una persona que acostumbra a tomar whisky 8 años, cuando viene a la isla consume 12 años, el que habitualmente compra 12 años pasa a adquirir 18 años, e incluso los consumidores de ron pueden pasar aquí a un whisky de bajo añejamiento", explica Wilder Maldonado, gerente divisional de Pernod Ricard Venezuela.

En destilados, Diageo y Pernod Ricard tienen las marcas líderes. El mayor importador de vinos de la isla es Tamayo & Cía., con el espumante chileno Valdivieso y los caldos jóvenes Viña San Pedro como productos bandera, así como la Vodka Absolut, aunque Distribuidora Nube Azul (Prolicor) también está haciendo buenas adquisiciones en el cono sur. Alnova tiene un papel destacado en la comercialización de fermentados de la uva, y muchas casas de menor tamaño están importando directamente caldos europeos.

En Sigo, uno de los dos grandes hipermercados de la Isla de Margarita, se venden los productos de las casas licoreras tradicionalmente reconocidas (Diageo representa 72,4 por ciento de sus ventas de licores) y además importa directamente. Sigo trae de manera directa su marca bandera, el exitoso vino chileno Ventisquero. "Nuestros vinos están registrando un crecimiento superior a 400 por ciento", asegura José León, gerente del Bodegón Sigo La Proveeduría.

Rattan dejó de traer productos del extranjero desde hace aproximadamente 5 años, y ahora sólo comercializa las marcas de las casas licoreras que operan en el país: 80 por ciento de sus ventas son de whisky, y 60 por ciento de esa cifra está representado por productos superdeluxe, de 12 años hacia arriba.

¿Ficción o realidad?

Margarita representa entre 30 y 40 por ciento de las ventas de todas las marcas de licor en Venezuela. "En whisky podríamos estar hablando de 35 por ciento, en vinos de 30 por ciento, en espumantes y champaña de 40 por ciento, en vodka de 35 por ciento y en ron de 36 por ciento, mientras que si hablamos de licores dulces y cerveza sería de 20 por ciento", afirma Carlos Álvarez, gerente de mercadeo de Tamayo & Cía.

Y agrega: "El que viaja a la isla quiere comprar bebidas premium. Por eso en la isla se encuentran vinos europeos que no se ven en tierra firme, donde se ven otras variedades sobre todo en caldos chilenos y argentinos. Sin embargo, las cifras totales del mercado confirman que el crecimiento en fermentados de la uva importados y espumantes (17 y 24 por ciento, respectivamente), está impulsado por los provenientes del cono sur".

Por su parte Richard Hernández, gerente de compras de Rattan, asegura que en Margarita hay muchas exigencias. "La franja roja que cruza diagonalmente la etiqueta de todos los licores que se venden en los puertos libres de Venezuela –rotulación que sólo existe en nuestro país– es un inconveniente, sobre todo para los vinos y los productos dulces de baja rotación. Implica que el fabricante tiene que desmontar toda su cadena de producción sólo para etiquetar un pedido especial de unas cuantas cajas. Es por esa razón que aquí no se encuentran cervezas Corona o Budweisser".

"El no otorgamiento de divisas preferenciales por parte de Cadivi también es un freno para el sector –apunta Hernández–, pues nuestros precios podrían ser mucho más bajos: si el comprador hace la conversión en bolívares al cambio oficial, el producto resulta carísimo, pero si calcula el costo al dólar libre, está a los mismos precios que se manejan en el Caribe".

Sin embargo, para todas las categorías, Margarita sigue siendo la vitrina para todo el país. "Hay un gran enfoque de los proveedores internacionales y se está invirtiendo mucho en empaques promocionales", concluye Álvarez.



El boom de Paraguaná

Aun cuando ambos territorios son igualmente Puerto Libre, las particularidades geográficas de cada uno determinan una reglamentación diferente: Margarita, por ser isla, sólo es accesible por vía aérea o marítima; Paraguaná, por ser península, es abordable por vía terrestre, ofreciendo incluso la facilidad de que el comprador pueda ingresar al Puerto Libre varias veces un mismo día, sin mayores gastos de transporte o alojamiento. Paraguaná representa un polo muy atractivo: de los grandes hipermercados, importadores y distribuidores que están en la isla de Margarita, Sigo ya está establecido en Paraguaná, mientras que Rattan, Prolicor y otros jugadores destacados tienen planes de abrir pronto sucursales en la región.



En los predios de Baco

Para todos los importadores el crecimiento está en los caldos, pues es un territorio que no está agotado por las grandes casas licoreras y, además, es la categoría que mayor cupo ofrece para el visitante. Sin embargo, el patrón del consumidor de vino es la degustación: buscar siempre nuevas experiencias sensoriales. ¿El resultado? Compra cada vez marcas diferentes.

Los márgenes atractivos sólo se consiguen en los fermentados de la uva europeos, pues en los chilenos y los argentinos la única diferencia con respecto a tierra firme es el IVA.

No obstante, el típico consumidor de licores que viene a Margarita prefiere comprar destilados –o bebidas que no se encuentren en tierra firme– y aprovechar los precios de Puerto Libre.

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 750.50.11 mcastillo@gep.com.ve