Hacia el socialismo

 

La reforma apunta a combatir el consumismo y fortalecer al Estado



Dejarle un espacio a la propiedad privada es la principal diferencia que distingue al proceso socialista que se está desarrollando en Venezuela de los modelos que se instauraron en Cuba y la antigua Unión Soviética; o los que se intentaron establecer en Nicaragua –en los años de la revolución sandinista– o en Chile durante el gobierno de Salvador Allende. Si hubo un tema en el cual fue persistente el presidente Hugo Chávez, quizá como en ningún otro discurso durante sus ocho años y medio de Gobierno, fue el de reiterar la defensa de la propiedad privada en las palabras que dijo ante la Asamblea Nacional el pasado 15 de agosto cuando presentó su propuesta de reforma a la Constitución.

"Donde se intentó construir el socialismo –o se construyó–, se cometieron errores, y en casi todos hay un factor común, la pretensión de eliminar de un tajo propiedades productivas, pequeñas, medianas", dijo Chávez, rechazando la tesis de algunos de sus seguidores, quienes insisten en suprimir totalmente la propiedad privada. "Lo que nosotros tenemos que hacer es convencer a esos pequeños y medianos productores que vengan con nosotros a hacer una alianza productiva para levantar la economía del país", comentó el mandatario.

Sin embargo, desde el Centro Internacional Miranda (CIM), que se ha convertido en el lugar académico para el pensamiento del socialismo del siglo XXI, se hace la aclaratoria de que la aprobación de la reforma constitucional no supone que de manera inmediata se instaura un nuevo modelo económico, sino que se está en un proceso de transición hacia un nuevo esquema en el cual no está clara la persistencia de la propiedad privada.

"Hay una fase, en la que estamos, donde convive el capitalismo de Estado y el socialismo de mercado, y en la que se le van quitando trozos al capitalismo", comenta el político español Juan Carlos Monedero, quien está residenciado en el país y es uno de los investigadores del CIM.

La propuesta de reforma constitucional que presentó Chávez incluye 33 artículos en los cuales ya se habla de Estado o economía socialista. Adicionalmente, la Asamblea Nacional agregó otros 25 e hizo unos cambios a la propuesta del Presidente. Quizá una de las más emblemáticas fue que se decidió dejar –tal como aparece en la actualidad– los llamados atributos de la propiedad privada de goce, disfrute y disposición, en buena medida por toda la polémica que se dio hasta que la presidenta del parlamento, Cilia Flores, puso punto final.

"Para que no haya manipulación, el gobierno revolucionario llegó al poder a reconocer y no para quitarle los derechos a nadie. Vamos a ratificar que el uso, goce y disposición son atributos inherentes a la propiedad, y eso está reconocido universalmente", dijo Flores durante las sesiones que tuvieron para escuchar los planteamientos sobre la reforma constitucional.

Estrella de cinco

En ese proceso de transición al socialismo, la reforma constitucional parte de cinco tipos de propiedad, de las dos conocidas: pública –según la reforma– es la que pertenece al Estado, y privada, que pertenece a personas o empresas. Las tres modalidades que se incorporan tienen en común la inclusión de comunidades u organizaciones civiles. Está el caso de lo que se llama propiedad social, que es directa si el Estado la asigna, o indirecta si es manejada por algún ente estatal.

Según el presidente Chávez, Petróleos de Venezuela es una propiedad social indirecta, ya que es de toda la población, pero está bajo la competencia y las directrices del Ministerio de Energía y Petróleo.

"Pdvsa es y será siempre propiedad social, pero a través del Estado", asegura el presidente de la República. "Pdvsa no es del Estado capitalista, sino del que estamos construyendo, que es socialista, y esa es una diferencia muy grande", asegura.

Adicionalmente está la propiedad colectiva, la cual pertenece a grupos sociales o personas, pudiendo ser pública o privada, y finalmente está la propiedad mixta, que surge de cualquier combinación de las anteriores.

"El reconocimiento y garantía de las diferentes formas de propiedad queda a discreción del jefe de Estado", afirma Ronald Balza, economista e investigador de la UCV y la UCAB. "El Estado mantiene como propiedad pública la que corresponde a sus entes, ejerce a nombre de la comunidad la llamada propiedad social indirecta y asigna la propiedad social directa, llamada comunal o ciudadana, según sea concedida a comunidades, comunas o ciudades, y somete a la llamada propiedad mixta, que incluye combinaciones de todas las formas definidas de propiedad", señala.

Dentro del mismo chavismo no se descarta que se llegue a un momento en el cual la propiedad privada, e incluso lo que se conoce como capitalismo de Estado, desaparezca, pero se trata de un proceso que de concretarse, tardará años y dependerá de si realmente logra mantener niveles de crecimiento económico y genera nuevos empleos, y si la población continúa mayoritariamente apoyando el proceso revolucionario.

"Es legítimo si la voluntad popular del pueblo es que caminemos hacia un estado de plena propiedad social sin participación privada", comenta Haiman El Troudi, otro de los pensadores del CIM. "En este período de transición coexistirán varios mecanismos de capitalismo de Estado, socialismo de mercado, expresiones de organización socialdemócrata y formas distintas de propiedades de producción, distribución y de consumo", agrega.

Consumismo out

Una de las premisas que ha lanzado el presidente Chávez sobre el socialismo del siglo XXI es cuestionar el consumismo, y sobre todo en sus discursos posteriores a la presentación a la reforma constitucional, ha insistido en que la población debe sólo satisfacer sus necesidades básicas y admite la adquisición de bienes y servicios para la satisfacción, pero sin lujos.

"Hay que despojarse del individualismo y de las ansias de riqueza personal. Hay que despojarse del egoísmo. Hay que ser útil, sencillamente", insiste Chávez.

El Presidente ha cuestionado el elevado consumo de whisky, el repunte en las ventas de las camionetas rústicas Hummer, la adquisición de vehículos de lujo y lanchas, los viajes a Miami, las cuñas comerciales e incluso las operaciones de cirugía estética, que han tenido un repunte en los últimos años.

"Ahora algunos han tomado, 'que mi hija cumple quince años y, hay que regalarle los senos postizos'. ¡Qué cosa tan horrible! Esa es la última degeneración", enfatizó el mandatario.

El asunto del consumismo es discutido en el Centro Internacional Miranda y se reconoce que la población venezolana es una de las que más demanda bienes "artificiales". La idea sería que a través de la educación la gente asuma valores socialistas y satisfaga sus "necesidades reales".

"Una base central del diseño capitalista es la sociedad de consumo", afirma El Troudi. "Se parte de la idea que haya mucha producción, que se consuma y que haya mayores niveles de ingreso para una pequeña porción de personas propietarias de medios de producción que se quedan con la riqueza", enfatiza el investigador del CIM.

Andrés Rojas



CAMBIOS DE ÚLTIMA HORA

En la discusión parlamentaria hubo temas vinculados a la permanencia de la propiedad privada, y al final se optó por dejarlos tal como aparece en la Constitución o hacer –por lo menos hasta ahora– pequeñas modificaciones.

-  Autonomía del Banco Central de Venezuela. La reforma dice claramente que el BCV "es una persona de derecho público sin autonomía".

n  Las reservas internacionales y el control de la inflación. Con la reforma, el Presidente ahora en sus atribuciones tendrá la administración de las reservas internacionales, y el establecimiento y regulación de la política monetaria, que antes eran sólo competencia del Banco Central.

-  Atributos de la propiedad. En la propuesta del presidente Hugo Chávez se establecía que la propiedad privada se reconoce sobre los bienes de uso y consumo, y medios de producción, quitándole las cualidades de goce, disfrute y disposición. La Asamblea Nacional decidió mantener los referidos atributos.

-  Propiedad intelectual. En la propuesta del presidente Hugo Chávez no se tocaba el artículo 98 de los derechos culturales y educativos, en los cuales se incluye la protección legal a los derechos de autor y el reconocimiento del Estado a la propiedad intelectual, patentes, marcas y lemas. En las discusiones surgió el comentario de que la Asamblea Nacional eliminaría esas disposiciones, pero al final la comisión mixta mantuvo sin alteración lo referido a los derechos de autor, y se trasladó al artículo 156 lo referido a la propiedad intelectual, señalando que es competencia del Poder Público Nacional la legislación en esta materia. Se le quitó el rango constitucional a marcas y patentes.



¿CÓMO MIRA EL GOBIERNO LA RESPONSABILIDAD SOCIAL?

Uno de los temas que para algunas compañías privadas nacionales y foráneas pareciera ser una manera de mejorar las relaciones con el Gobierno son los programas que se ejecutan dentro de sus planes de responsabilidad social empresarial (RSE). Sin embargo, muchos representantes empresariales salen con las tablas caídas cuando les ha tocado acercarse a las autoridades gubernamentales. Hasta ahora, el presidente Hugo Chávez –en lo que se refiere estrictamente a los programas de RSE– sólo ha tenido palabras de cortesía para el proyecto Alcatraz de Ron Santa Teresa, y en un programa de televisión elogió el programa de cemento solidario que lleva adelante Cemex Venezuela. En un acto de Venamcham sobre el tema, Juan Carlos Monedero fue bastante crítico contra las empresas estadounidenses que están en el país, porque a su criterio sus planes son insuficientes o no llegan a profundizar en temas de derechos humanos como vienen haciendo sobre todo las compañías europeas.

Monedero recordó que las prácticas de RSE debían incluir un cuestionamiento a toda práctica de corrupción en la cual se vea envuelto alguna empresa en sus relaciones con el Gobierno. "No me calo que digan que corrupto es el funcionario público que cobra y no se diga que lo es también el empresario que paga", agregó.

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