CUBA
El peso cubano ha sido la moneda tradicional de la isla, pero el Banco Central de Cuba implementó el Peso Convertible desde 1994. Ahora es conocido como "chavito" entre los habitantes, en referencia al presidente Hugo Chávez. Aunque alguna vez estuvo a la par del dólar, hoy un peso convertible equivale a 1,08 dólares, o lo que es lo mismo, 24 pesos cubanos. Actualmente, los dos tipos de peso circulan de manera paralela, pero al pagar con moneda estadounidense como es el caso de los turistas, el Fisco cobra 10 por ciento de impuesto a todas las transacciones que impliquen conversión de dólares a pesos convertibles, lo que constituye un gravamen aplicado a la divisa norteamericana.
MÉXICO
El 1º de enero de 1993 se crea el Nuevo Peso Mexicano (equivalente a 1.000 pesos) frente a una inflación de 7,8 por ciento. La intención de quitar tres ceros y establecer la equivalencia ya nombrada, fue aumentar la comprensión de grandes cantidades y facilitar las transacciones. Entre 1994 y 1995 hubo un repunte inflacionario que provocó una crisis denominada Efecto Tequila, que repercutió en la economía de varios países latinoamericanos. En 1996 se volvió a la denominación de Peso, y en los años siguientes la inflación fue decayendo hacia finales del año 2000, para ubicarse entonces en un solo dígito y lograr un tipo de cambio de 10,94 pesos por dólar estadounidense, permuta que se mantiene hasta hoy.
ARGENTINA
En 1985, cuando la inflación llegó a 672,2 por ciento, la política monetaria argentina fue reformada. Se sustituyó el Peso Argentino por el Austral, que equivalía a 1.000 pesos o lo que es igual, tres ceros menos a la moneda, se congelaron los salarios y precios, y se regularon las tasas de interés. Estas medidas lograron derrumbar la inflación, pero tan sólo por un año y medio, cuando resurgió con mayor fuerza. Para 1989 el Austral se depreció 5.000 por ciento frente al dólar, hasta que en 1992, en el marco de la Ley de Convertibilidad, se aplicó otro cambio de moneda, el Nuevo Peso, que equivalía a 10.000 australes. La paridad 1 a 1 con el dólar se mantuvo hasta el año 2002, cuando el Nuevo Peso sufrió una devaluación causada por la derogación de la Ley de Convertibilidad que también simplificó el nombre de la moneda a Peso. Hoy en día tres pesos equivalen a un dólar norteamericano. En junio de 2002 el dólar llegó a costar 4,01 pesos, siendo éste el máximo histórico en el tipo de cambio.
BRASIL
A finales de la década de los 80 y principios de los 90, Brasil vivió numerosos cambios monetarios. En 1985 despedía el año con una inflación de 244,3 por ciento, por lo que el gobierno adoptó una serie de medidas para 1986 llamada Plan Cruzado, que buscaba la supresión de tres ceros a la moneda vigente para ese momento (Cruceiros) y denominarla Cruzado, congelaba temporalmente los precios y salarios, y fijaba el tipo de cambio. La inflación descendió, pero al cabo de 10 meses repuntó con mayor fuerza. Por esta razón se privatizaron algunas empresas, se reformaron leyes laborales y se cambió una vez más el signo monetario por el Nuevo Cruzado. En 1990 nuevamente se llamó Cruceiro a la moneda, con paridad de 1 a 1 frente al Nuevo Cruzado, pero la inflación situada en 1.670,8 por ciento provocó otro cambio que llevó a la moneda a llamarse Cruceiro Real. La inflación de 1993 fue de 2.635 por ciento. Tras la crisis de 1999, el Banco Central de Brasil decide establecer un cambio flotante para la moneda en lugar de un cambio fijo. Tres años después el real se debilitó y llegó a cotizarse en 0,25 dólares por unidad.
PERÚ
El Inti fue la moneda de curso legal en Perú desde 1985 cuando reemplazó al Sol de Oro, hasta 1991, año en el que empezó a circular el Nuevo Sol, debido a las grandes devaluaciones que sufrió el Inti durante sus casi 6 años de circulación. El sueldo mínimo en Perú para 1990 era de 200 millones de Intis. Con la entrada en vigencia del Nuevo Sol equivalente a 1 millón de Intis, el Banco Central de Reserva de Perú estableció un cambio flotante del dólar, el cual hoy en día se ubica cerca de los 3,1 Nuevos Soles por dólar y trae consigo una tendencia a bajar ante la divisa americana.