Ciento por ciento activados

 

A pesar de que los expertosaseguran que es muy pronto para determinar el alcance del movimiento estudiantil, coinciden en que consiguieron despertar a la sociedad venezolana del letargo, producto de casi una década de conflictos políticos



Están tan cerca de la adolescencia como de la adultez. Desde hace unos meses acaparan titulares en los medios de comunicación nacionales e internacionales. Y sus estrategias creativas de protesta nada le envidian a las que ejecutan las agencias de publicidad cuando de asesorar a las grandes corporaciones se trata. Los estudiantes ganaron el papel protagónico en la defensa de la democracia venezolana, tarea que se agudizó con la convocatoria al referendo aprobatorio para modificar la Constitución Nacional e instaurar el socialismo del siglo XXI.

Un chispazo bastó para encender la mecha de un movimiento que poco a poco va perdiendo espontaneidad para ganar consolidación, según lo explica el sociólogo Antonio Cova. "Las cosas espontáneas duran lo mismo que la emoción. Y una vez muera la espontaneidad del movimiento estudiantil, cosa que va a pasar más temprano que tarde, se va a institucionalizar. Esto va a generar mayor planificación para conducir sus actividades y tomar decisiones", comenta.

Además de ser un elemento propio del proceso de maduración, abandonar la espontaneidad para apegarse a la planificación se presenta como una necesidad. "No pueden seguir actuando por impulsos, debido a que están haciendo frente a un gran monstruo que tiene gran poder y maneja una maquinaria del terror", dice.

Para Cova, también profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, la generación que despertó con el cierre de Radio Caracas Televisión, el pasado mes de mayo, tiene una gran significación para el país. "Hay un agotamiento y divisionismo en la dirigencia que hasta ahora había estado luchando por la democracia. El hecho de que aparezcan en este momento, sin estar comprometidos con ningún partido político, le da un inmenso valor a sus acciones, sobre todo porque están conectados directamente con las luchas, lo cual ha generado un profundo orgullo y emoción en la sociedad civil", dice Cova.

Uno de los principales valores de la generación de 2007, en su opinión, es que sus miembros muestran un alto grado de compromiso con el sistema de universidades. "No es cierto que estén desubicados dentro de sus casas de estudio, no es cierto que andan realengos como quisiera creer el chavismo, sino que son universitarios en todo el sentido de la palabra, es decir, están conectados a un régimen estudiantil, tienen profesores detrás, a quienes consultan y piden opiniones", afirma.

Para la periodista Gloria Cuenca, el movimiento estudiantil tiene una significación en la psique colectiva del venezolano, pues remite de forma casi inmediata a otras generaciones de jóvenes estudiantes que tuvieron un papel fundamental para la implantación y rescate de la democracia en Venezuela. "Observamos que la historia de la lucha estudiantil inicia en la época de la independencia, cuando los jóvenes de la Sociedad Patriótica impulsaron la firma del acta y mostraron su actitud vanguardista. Y en el siglo XX tenemos tres momentos: la generación del 28, que se alzó en contra de la dictadura del presidente Juan Vicente Gómez. Cuando muere, en 1936, la Federación de Estudiantes de Venezuela asume una parte importante en la recuperación de la democracia y de la transición de la dictadura a la democracia, etapa liderada por Jóvito Villalba, entre otros. Y en 1957, cuando se inició la huelga universitaria y con ella las luchas que dan al traste con la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez", explica la profesora (ver página 46).

Otro factor político

En la opinión de Cova, los estudiantes están acompañados por otros actores que han asumido un papel político en la coyuntura que vive el país desde hace unos meses. "Hugo Chávez aparece precisamente para llenar un vacío político: cuando Acción Democrática y el Partido Socialcristiano Copei comienzan su agotamiento y se derrumban. Los partidos no producían opciones de liderazgo, entonces brotaron otros actores, como los medios de comunicación social y la Iglesia. Podría parecer que el movimiento estudiantil es el único actor, porque es el más notorio, pero no lo es", agrega.

Por su parte, la periodista Gloria Cuenca considera que sería un error de la sociedad civil dejar que toda la responsabilidad descanse en el movimiento estudiantil: "La tarea de rescate de la democracia debe ser un proceso hombro a hombro con los gremios, las universidades y todos los factores que confluyen en el mismo fin. La gente no puede dedicarse a echarse fresco o ‘enchinchorrarse’, porque ellos siguen siendo un sector de la población que requiere del apoyo de otros" dice.

Analizar las posibilidades a futuro del movimiento estudiantil puede ser un paso adelantado, en la opinión de Cova. Esto, debido a que puede haber elementos impredecibles que afecten el camino. Sin embargo, comenta cuáles no se presentan como posibles limitaciones. ¿Cansancio? No lo parece, porque "lo que les sobra es energía: la misma que invierten en sus actividades académicas y que hoy trasladan al activismo político". Lo que sí puede convertirse en una debilidad –auque también puede entenderse como una virtud– es la imposibilidad de crear una dirigencia sólida, debido a que a medida que los estudiantes se gradúan, dejan de pertenecer a la población universitaria.

Sean cuales sean los alcances que pudiera tener el movimiento estudiantil a futuro, su actuación no ha sido en vano: consiguió despertar sectores de la sociedad venezolana del letargo generado por casi 10 años de conflictos políticos. Según Cuenca, se trata de un vigor que ha entusiasmado a la gente. "Un movimiento que da esperanzas por su juventud y amor a la libertad y a la democracia, que llena de energía a quienes ya estamos en otra edad. Se constituye, de nuevo, como un actor vanguardista", asegura.

Para Cova, hay una sensación de refrescamiento en la sociedad provocada por la exposición en la palestra política de nuevas caras. "La gente se siente muy confortada de que no sean las voces de antes. El gobierno nacional quisiera creer que el movimiento despertó sólo en Caracas, pero la verdad es que en el interior la resistencia es muy fuerte. Esto ha provocado emoción y orgullo por parte de la sociedad civil", finaliza Cova.

Ileana García Mora



MADUREZ Y FORMACIÓN

Para la periodista y profesora de la UCV Gloria Cuenca, hay dos elementos resaltantes del movimiento estudiantil: "La formación y solidez de sus dirigentes –es maravilloso escuchar de bocas jóvenes y tan cercanas a la adolescencia reacciones maduras y planteamientos serios, con una claridad conceptual y conciencia democrática–, y por otro lado el constante llamado y absoluta prédica por la paz y armonía, a pesar de que muchos de ellos han sido humillados y golpeados. Son seres de luz muy especiales", asegura.



¿SE ACABÓ LA FIESTA?

El sociólogo y profesor de la UCAB Antonio Cova asegura con firmeza que para muchos de ellos la etapa de "rumbas y playas" ya pasó. "Cuando un estudiante sale a la calle y ve la represión de un régimen, no vuelve. En otras épocas cuando se hablaba de dirigencia estudiantil se hacía referencia a la Universidad Central de Venezuela o a la Universidad de Los Andes, en Mérida. Hoy en día vemos a los jóvenes de la Universidad Metropolitana, Santa María y Monteávila, entre muchas otras. Es decir, que se ha ampliado el espectro y eso ha dado una sensación de unidad e identificación que hasta ahora no se conocía. ¿Es bueno o malo? No lo sabemos, porque para ver los resultados de la historia tienen que pasar por lo menos 50 años".

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 750.50.11 mcastillo@gep.com.ve