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EMPRESAS
PDVSA duplica su nómina
El gobierno nacional dejó atrás el discurso en el que calificaba de excesiva una nómina de Pdvsa de 40 mil trabajadores. Espera superar los 120 mil en 2010, según el presidente Chávez Petróleos de Venezuela, según un estudio hecho en el año 2000 por la propia empresa, contaba con alrededor de 50.000 trabajadores propios y contratados. Según ha anunciado el mismo presidente de la República, Hugo Chávez, para el año 2010 el holding estatal debe estar empleando a unas 122.000 personas. En el olvido quedaron las acusaciones sobre la abultada nómina de la industria petrolera y los costos que para ella representa la carga laboral. Era ese el discurso que se emprendió durante los años 2002 y 2003, en el marco del paro cívico nacional, contra los trabajadores y gerentes de la industria petrolera venezolana que fueron despedidos. En Venezuela, el sector de la construcción ha sido la principal fuente de empleos por excelencia. Sin embargo, la industria petrolera parece ponerse en el ruedo de la competencia al pretender casi duplicar su nómina durante la primera década del siglo XXI. Hechos ciertos La integración de Pdvsa como una empresa verticalmente integrada, que tuvo lugar en 1998 de la mano de su presidente Luis Giusti, ciertamente generó un incremento de la nómina en la que se duplicaban y hasta triplicaban cargos. Esta reestructuración puso su atención en la continuidad operacional, para garantizar los niveles de producción de crudos y productos, y también los niveles de exportación. En ese sentido, una fase de la megafusión de Corpoven, Maraven y Lagoven en una sola Pdvsa había quedado inconclusa. No fue un problema desconocido para quienes intentaron conducir el timón de la empresa en los primeros años del período Chavéz. De hecho, un estudio realizado en octubre del año 2000 por la propia industria no sólo reflejaba cuán grande era la nómina, sino cómo esa cantidad de empleados afectaba los costos operativos de la corporación energética. Según ese informe, para aquella fecha Pdvsa tenía 53.760 trabajadores propios y contratados, agrupados en una nómina en la que se solapaban sueldos y se generaban distorsiones respecto a los beneficios salariales de los cuales gozaban esos empleados. La gestión del año 2001 registró una fuerza laboral de 40.945 trabajadores propios y 28.329 contratados, según consta en el informe anual avalado por la firma auditora KPMG Alcaraz Cabrera Vázquez. Por este abultamiento de la nómina, el área laboral fue la principal inquietud del general Guaicaipuro Lameda cuando ocupaba la presidencia de la petrolera estatal. Y aunque bajo su gerencia se había establecido un plan de reducción progresiva de la nómina, la situación política del país impidió que este programa se implementara a lo largo de varios años y, más bien, tuvo lugar de manera intempestiva. Las acciones de protesta que realizaron los trabajadores de la empresa en el marco del para cívico nacional dio lugar a la más gigantesca y masiva poda laboral en la empresa. Al 31 de diciembre de 2002, según versiones oficiales, Pdvsa contaba con 37.942 empleados propios. Tres meses más tarde y ya culminado el paro nacional, la plantilla de personal directo de la empresa se había disminuido a 21.747 trabajadores, lo que representó una reducción de más de 40 por ciento. Estos despidos masivos se ampararon en los artículos 102 y 103 de la Ley Orgánica del Trabajo, que se refieren al ausentismo laboral y el incumplimiento de funciones. Pero la decisión de emprender este "método" de reducción de mano de obra, principalmente profesional, técnica y supervisoria, fue estrictamente política, aunque el Ejecutivo se intentó escudar infructuosamente en un supuesto estudio de la consultora McKinsey sobre la nómina de la empresa. El informe de la consultora era sobre los negocios en el exterior. Lo que sí fue cierto es que numerables adjetivos se utilizaron para calificar el recurso humano de la empresa. "Costos burocráticos excesivos", era una de las máximas del ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. Hechos notoriosEl impacto positivo que esa reducción de nómina pudo tener en los costos operativos de Pdvsa ni siquiera dio tiempo de apreciarlo. El contrato colectivo que rigió la relación laboral entre la compañía y los trabajadores de la nómina menor (personal obrero propio y contratado) para los años 2004-2006 amparó a 44.000 trabajadores. Después de esto, el incremento de la nómina de Pdvsa ha ido a pasos agigantados. Y no hay ningún indicador que estime que este ritmo de crecimiento se pueda desacelerar. Para octubre de 2007 la empresa contaba con 74.918 trabajadores, incluyendo propios y contratados. La cifra representa apenas un incremento de 8,1 por ciento respecto a 2001, año del que se tienen los datos más confiables. El indicador laboral se disparará bruscamente el año que comienza, cuando, según el presidente Chávez, la empresa contará con un total de 101.590 empleados, es decir, 32.316 (46,6 por ciento) adicionales frente a la plantilla de 2001. En 2009 esta especie de línea demográfica seguirá la tendencia alcista, pues se prevé que la nómina alcance 113.831 trabajadores, o lo que es igual a 64,3 por ciento más de mano de obra con la que se contaba en 2001, y poco más de la mitad (51,9 por ciento) de lo que tiene en la actualidad. La primera década del siglo XXI no pasará en vano para la nómina de Pdvsa. En 2010 se alcanzará, según las previsiones presidenciales, el máximo de 122.000 trabajadores. Es decir, un incremento de 62,8 por ciento respecto a la plantilla de este año y casi el doble respecto al año 2001. Numerosas razones explican esta alza exponencial del número de empleados de la corporación energética. La nacionalización de taladros y la absorción de trabajadores de los extintos convenios operativos y asociaciones estratégicas de la Faja es la primordial justificación del aumento de la nómina. Sin embargo, esa cantidad de trabajadores es apenas una mínima porción de la torta que refleja el crecimiento de la nómina de Pdvsa, pues se calcula que la empresa petrolera ha absorbido alrededor de 4.500 empleados de las empresas mixtas y otras mil personas producto de la nacionalización de los taladros. Otro elemento que parece pesar a la hora de contabilizar es la ampliación del radio de acción del holding estatal en los negocios no medulares que ha iniciado a través de las llamadas filiales no-petroleras. Vale recordar que Pdvsa ha incorporado 7 nuevas empresas a la compleja telaraña organizacional de la corporación, que tienen actividades tan disímiles como la realización de sísmica, fabricación de bombillos y electrodomésticos para el hogar, siembra de caña de azúcar, manejo de la distribución del gas doméstico, construcción de barcos y astilleros, entre otros. A escala internacional, la nómina actual y futura de Pdvsa sólo es comparable con la plantilla de la estatal Petróleos Mexicanos, que hasta septiembre del año pasado tenía 141.886 trabajadores. Otras corporaciones energéticas, con mayor número de operaciones, difieren sustancialmente de Pdvsa respecto a su recurso humano. La página oficial de la estatal brasileña Petrobras revela una nómina de 68.273 personas, incluyendo el personal de Brasil y el exterior; British Petroleum (BP) dice registrar alrededor de 96.000 empleados en 100 países, y la estadounidense ChevronTexaco cuenta con más de 62.000 trabajadores. Se insiste mucho en la necesidad de que Pdvsa apalanque el sector productivo nacional para diversificar la economía y solventar los males socioeconómicos que aquejan al país. Pero su modelo se orienta más a la ineficiencia burocrática con sentido político que a la productividad con perspectiva empresarial.
Jeanne Liendo
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Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO. Asesor de Nuevos Medios: Alcides León Comercialización (212) 750.50.11 mcastillo@gep.com.ve |