MERCADEO

 

Poco trigo para tanta pasta

Nuevas marcas de pasta se verán en los próximos meses como resultado de la sustitución de importaciones de materias primas. Mientras tanto los panaderos no pueden mantener la producción



Aunque el Gobierno niega rotundamente que haya algún tipo de desabastecimiento en el área de  alimentos, los consumidores están al acecho de productos que aparecen y se esfuman de los diferentes puntos de venta.

El trigo, ciento por ciento importado, padece problemas debido al incremento de su precio internacional, a las limitaciones que tienen las compañías para el acceso a las divisas por el control de cambio, y a la regulación que por casi cuatro años ha mermado el rendimiento de las industrias.

El cereal, base para la elaboración de panes, pastas, galletas y otros, desde 2004 ha registrado alzas constantes en el costo CIF (puesto en puerto venezolano) al pasar de 233 a más de 810 dólares la tonelada para finales de 2007. Esta variación repercute en la elaboración de alimentos, reduce los márgenes de rentabilidad y entraba la reposición de la materia prima.

Según cifras de la Asociación de Molinos del Trigo (Asotrigo), Venezuela importa 1 millón 500 mil toneladas de trigo al año: 55 por ciento va para el sector panadero, 30 por ciento para los pastificios y 20 por ciento para galletas y harina familiar.

Esto se traduce en que en el país se producen anualmente 350 mil toneladas de pastas, 110 mil de harina para galletas y 650 mil para panes, y 110 mil para harina familiar.

La materia prima representa 60 por ciento del costo del pan, 70 por ciento para las pastas, y 80 y 40 por ciento respectivamente para las galletas, dependiendo si son planas o rellenas.

Juan Possenti, presidente de Asotrigo, explicó que se manejan 4 variedades de cereal: alta proteína (800 mil ton/año) para panes; mezcla (180 mil ton/año) para panaderías y harina familiar; suave (145 mil ton/año) para galletas y durum (480 mil ton/año) para pastas.El gremio insiste en la liberación de los precios de venta al público, más ahora cuando las condiciones obligan a sustituir importaciones y utilizar mezclas de cereales nacionales (arroz y maíz) para la elaboración de productos como pastas y panes.

Nuevos nombres, mismas caras

Aunque la pasta está regulada en 2,75 bolívares por kilo, la estructura de costos sugerida por los pastificios sobrepasa los 4 bolívares, lo que representa un incremento de 300 por ciento.

Por el contrario, el gobierno nacional acordó manejar un porcentaje de 58 por ciento de productos regulados (40 por ciento para Mercal y 18 por ciento para el resto del mercado) y 42 por ciento fuera de control a fin de compensar la rentabilidad de las empresas. Asimismo, y de acuerdo con las nuevas resoluciones ministeriales, 70 por ciento de la pasta que elabore una fábrica en el país debe ser a partir de mezcla.

La pasta regulada se producirá con 30 por ciento de mezcla de arroz y maíz, y se verá en el mercado en los próximos meses, pues ya cuatro pastificios iniciaron las pruebas y culminan los ajustes. No obstante, falta esperar que llegue el trigo importado y se sincere la producción de cereales nacionales, informó Richard Dalke, director ejecutivo de la Asociación Venezolana de Fabricantes de Pastas Alimenticias (Avepastas).

Las empresas han creado nuevas marcas para las pastas de mezclas a fin de no afectar la imagen de sus líneas consolidadas, a la par que el liderazgo local se mantiene en manos de Cargill, Monaca, Alimentos Polar, Allegri y Capri.

Dijo Dalke que este febrero arranca una campaña para informar sobre las nuevas pastas hechas con cereales nacionales y educar a los consumidores sobre la calidad nutricional y organoléptica.

Los pastificios esperan apoyo para adquirir equipos y adaptación tecnológica, sobre todo porque es un sector de empresas pequeñas y artesanales.

Un buen efecto visual

En relación con la disminución de productos en los anaqueles, Dalke destacó que para minimizar la sensación de escasez a finales de 2007 los pastificios sacaron al mercado sólo presentaciones de 500 gramos para dar la impresión de mayor abastecimiento, pues debido a las deficiencias en el suministro del trigo tuvieron que racionar la producción y bajarla entre 40 y 50 por ciento para llegar con inventarios a diciembre y cerrar el año con 300 toneladas de pastas fabricadas.

Si bien en Venezuela, 86 por ciento de los compradores adquieren empaques de un kilogramo, las versiones reducidas causaron buen efecto en el consumidor, ya que siempre consiguieron productos nacionales, especialidades e importados, estos últimos con precios que sobrepasan los 4,5 bolívares por kilo, es decir, 60 por ciento más que el paquete regulado.

Al pan… pan

El gremio panadero presentó dificultades de suministro de harina de trigo en 25 por ciento de los comercios del sector, reducciones de casi 50 por ciento en los despachos y significativos retrasos en las entregas.

Aunque en enero de 2008 comenzó a normalizarse la entrega de harina por parte de los molinos a las panaderías, los comerciantes insisten en la liberación del precio del producto porque siguen trabajando a pérdida, a pesar del ajuste de 16 por ciento a finales de 2007.

Tomás Ramos, presidente de la Federación Venezolana de Industriales de la Panificación y Afines (Fevipan), manifestó que el pan salado debe subir de precio al detal, ya que los precios actuales no cubren los costos de producción. Tres cuartas partes del pan que se consume en Venezuela es pan francés y canilla, a precios regulados en 2,99 bolívares por kilo, el restante 25 por ciento son panes de especialidades y están liberados, como ocurre con el gallego, campesino, sobado, rellenos, etcétera.

El saco de harina está en 120 bolívares, y rinde para mil panes de 50 gramos, o sea, se gana 150 bolívares, menos el costo del saco, por lo que el margen termina siendo de 30 bolívares. A éstos hay que restarles los aditivos, insumos y mano de obra. Por lo tanto, no hay rentabilidad en el negocio, insistió.

"El sector panadero agrupa a 6 mil 120 panaderías y genera 100 mil empleos directos. La panadería es una pirámide integrada por el consumidor, los trabajadores y el panadero", puntualizó Ramos.

Letizia Buttarello



La pasta en la mesa venezolana

- Segundo consumidor de pasta en el mundo luego de Italia (12 a 13 kg per cápita) y séptimo productor (2,8 por ciento).

88 por ciento de la producción se elabora con sémola trigo durum ciento por ciento.

-  80 por ciento del consumo se realiza como plato principal.

-  86 por ciento del consumo se efectúa en paquetes de 1 kg y 60 por ciento prefiere la pasta larga.

-  Se consume 97 por ciento de pasta seca de sémola, 2 por ciento al huevo y 1 por ciento de otras especialidades (rellena y fresca).

-         Existen a escala nacional 17 pastificios, que producen 350 mil toneladas al año (85 por ciento de su capacidad instalada) de pasta alimenticia bajo 34 marcas.



Evolución del precio del trigo durum

CIF puerto venezolano (en US$/TM)

Período 2004 a octubre de 2007

AÑO  

CIF US$/Tm

Promedio 2004           

233

Promedio 2005           

238

Promedio 2006           

226

Enero 2007     

279

Marzo 2007    

288

Mayo 2007     

296

Junio 2007      

340

Julio 2007       

440

Agosto 2ª Q 2007      

510

Septiembre 2ª Q 2007

690

Octubre 1ª Q 2007     

740

Octubre 2ª Q 2007     

810

Fuente: Avepastas

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