Se busca habitación doble



La demanda genera 80 por ciento de ocupación. Y a pesar de que la oferta se amplía con nuevos proyectos, se estima un déficit de 20 mil habitaciones diarias que podría mantenerse por los próximos cuatro años



Para muchos conseguir una habitación de hotel se ha convertido en un dolor de cabeza. La razón: desde hace unos cuatro años el crecimiento en la demanda ha generado altos índices de ocupación en el país. La Federación Nacional de Hoteles en Venezuela afirma que existen 2.541 establecimientos que ofrecen 74.976 dormitorios y unas 172.433 camas. Se estima que en el primer trimestre de 2008 la ocupación superó 80 por ciento en todas las categorías. El acelerado repunte de esta demanda revela el importante déficit de dormitorios. Aunque no hay cifras exactas, los expertos consultados tienen sus cálculos. De acuerdo con los números de la Federación Nacional Hoteles, en el país hacen falta al menos 20 mil habitaciones por día. Por su parte, Federico Fernández, presidente del Grupo Fernández, que maneja las marcas Aladdín y The Hotel, estima que particularmente en Barquisimeto faltan unas 300 habitaciones, en Maracaibo otras 500, y en Puerto La Cruz 300 más.

Y aunque muchas empresas privadas adelantan nuevas edificaciones o ejecutan ampliaciones a las que ya existen –de hecho, el Ministerio de Turismo aprobó unas 150 propuestas–, la oferta no se ampliará sino hasta dentro de unos cuatro años, cuando estos proyectos culminen y ofrezcan nuevas habitaciones y camas en el mercado.

Paralización y reactivación

No es la primera vez que el sector vive tan altos índices. Para los años 1996 y 1998, de cada 10 habitaciones ofrecidas, quedaban disponibles dos por día, en promedio. La infraestructura permanecía abarrotada de viajeros, sobre todo empresariales. Esto generó altas expectativas de crecimiento del mercado e impulsó el desarrollo de propuestas, especialmente en la categoría 5 estrellas. Se concretaron de forma progresiva entre 2000 y 2001, cuando la ocupación era de 40 por ciento.

En 2002 el panorama cambió de manera radical. La problemática del país hizo que algunas empresas nacionales dejaran de operar y que varias transnacionales abandonaran el país, hecho que generó un descenso en la demanda de habitaciones. Cayó, casi en picada, a 15 por ciento. La oferta superó los requerimientos de los visitantes, y mientras en Caracas los hoteles intentaban mantenerse a flote, en el interior muchos cerraron, entre ellos 12 establecimientos en el estado Nueva Esparta y otros tantos en Mérida.

 El estancamiento no duraría mucho tiempo. El vicepresidente ejecutivo de la Federación Nacional de Hoteles, José Alberto Núñez, explica que la reactivación económica del país también favoreció al sector. Así, la ocupación hotelera mejoró, ubicándose en 2003 en 45 por ciento; al año siguiente quedó en 54 por ciento; en 2005 alcanzó 71 por ciento, y en 2006 llegó a 78 por ciento. Y aunque en 2007 registró un leve descenso de 2 puntos, en el primer trimestre de 2008 volvió a tocar la cima de 80 por ciento.

Esta situación no sólo movilizó la actividad hotelera, sino que propició que las empresas públicas y privadas retomaran los traslados de sus empleados a otras regiones del país para hacer seguimiento a negocios, lo cual reabrió las puertas al perfil de visitante corporativo. "Se trata de la persona de negocios que viaja por razones labores, y que no sólo es el ejecutivo, sino el técnico y obrero. No son huéspedes ocasionales, sino que prácticamente viven montados en un avión y que han asumido los hoteles como residencias", señala Núñez, añadiendo que en promedio mantienen estadías de tres noches.

De acuerdo con Fenahoven –que agrupa 748 hoteles en Venezuela–, 60 por ciento de la ocupación corresponde a clientes corporativos. Y, según las estadísticas de la Asociación Venezolana de Hoteles Cinco Estrellas –que tiene 30 afiliados–, el índice en la categoría de 5 estrellas oscila entre 70 y 80 por ciento, de los cuales 35 por ciento son clientes internacionales.

Parte del aumento de la demanda, para Núñez, se debe al gran movimiento de huéspedes relacionados con la industria petrolera y siderúrgica que ocupan plazas en el oriente del país, como Sucre, Anzoátegui y Bolívar.

Asimismo, los tratados internacionales firmados entre el gobierno nacional y otros países han generado un importante flujo de viajeros al país. "El segmento de negocios se ha visto reimpulsado por proyectos y alianzas comerciales propiciados por el Ejecutivo", indica el presidente de Avecintel, Rafael Gascón. Agrega que el incremento en las necesidades de los viajeros repercute en las tarifas hoteleras, que se ajustan cerca de 30 por ciento al año.

Otro factor que explica este incremento es que el gobierno nacional ha tomado la operación de varias infraestructuras. "El Ejecutivo Nacional absorbió al menos 15 por ciento de las habitaciones del mercado, entre ellas las del Caracas Hilton, que tenía gran actividad comercial y económica", indica Fernández.

La demanda se concentra en diferentes tipos de categorías. "La oferta aumenta en el estilo de hotel que no es de lujo ni cinco estrellas, pero que brinda confort y practicidad para estadías cortas; puede tener apoyo de internet y no tanto en la gastronomía, explica Núñez. Son de elevada rotación y los ocupan viajeros que están en tránsito. Tal es el caso de los hoteles Lido y Eurobuilding Express.

El Grupo Eurobuilding –además de contar con los 676 dormitorios de sus establecimientos cinco estrellas de Caracas y Paraguaná– construye el cuarto hotel Express en Barinas. Contará con 200 habitaciones, que se sumarán a las 285 que Eurobuilding tiene en ese formato en Maiquetía, El Tigre y Maracay. Por otra parte, la Constructora Sambil está levantando las bases de Lido Hotel en Barquisimeto (con 145 habitaciones) y Paraguaná (con 145 habitaciones), que se sumarán al hotel Centro Lido de Caracas (102 habitaciones), y a los Lido Hotel Boutique de San Cristóbal, Margarita y Valencia. Todos, excepto el de Caracas, como parte de los centros comerciales Sambil.

Otra categoría en ascenso es el apartosuite, una nueva tendencia que consiste en habitaciones completamente equipadas, y que las corporaciones alquilan o compran para garantizar hospedajes por largos períodos a sus empleados. Tal es el caso de las habitaciones en Recreo La Castellana. Se encuentra el segmento hotel boutique, que supone alta exclusividad en instalaciones y servicios, gusto refinado en la decoración y la comida, así como atención personalizada. Un ejemplo de esto son los cuatro Aladdín y dos The Hotel que el Grupo Fernández construye en diferentes zonas del país.

El "boom"

Muchas empresas privadas vieron la oportunidad de mercado en la escasez de habitaciones, y se arriesgaron a construir nueva infraestructura o a ampliar las que ya existen, en parte estimulados por incentivos fiscales y facilidades de financiamiento.

Hace unos meses el Ministerio del Turismo emitió una resolución mediante la cual exhortaba a la banca a ampliar las carteras crediticias obligatorias para el sector turismo. Así, Fenahoven indica que el ente gubernamental ha aprobado unos 150 proyectos, que podrían incorporar un significativo número de habitaciones y camas al mercado en un lapso de cuatro años, aproximadamente. Esta situación lleva a los expertos a calificar el momento actual como un "boom hotelero".

Sin embargo, Fernández no ignora los obstáculos. A medida que las tasas de interés en estos créditos aumentan, la construcción de proyectos a largo plazo pierde atractivo. "En 2006 y 2007, cuando se emitió la primera resolución, el financiamiento presentaba tasas de 10 por ciento. Ahora están hasta en 30 por ciento, esto hace que las construcciones sean menos rentables para los inversionistas, debido a que se alejan de los límites de retorno de inversión, calculados en un máximo de 20 por ciento. Quienes no tengan experiencia en el negocio, no pertenezcan a una cadena o no tengan buenos flujos de caja con sus tarifas, les será muy difícil aguantar los pagos a los bancos", explica.

La situación permite proyectar que de las 150 propuestas, sólo algunas de ellas serán culminadas. Y mientras que estas construcciones se concretan, la demanda no se verá satisfecha al menos en los próximos cuatro años, cuando comiencen a dar frutos los hoteles que se están edificando hoy en día.

IGM



TENDENCIA EN AUGE

La modalidad de construir hoteles dentro de los centros comerciales se está explotando a gran escala en el país. Según el presidente de la Asociación Venezolana de Hoteles Cinco Estrellas, Rafael Gascón, esto se debe a que los centros comerciales le transfieren uno de sus más destacados atributos. "Ofrecen seguridad a sus visitantes, esto implica que las personas que salgan de ese hotel también la tendrán", asegura. Agrega que el primer hotel unido a un centro comercial fue Paseo Las Mercedes, entre 1972 y 1974, construido por el Grupo Velutini. La tendencia fue seguida por la Constructora Cohén, con el hotel y centro comercial Lido, en El Rosal. Y actualmente hay varios proyectos que siguen esta línea, como el caso del centro comercial Recreo La Castellana y otros hoteles Lido (Barquisimeto y Paraguaná), construidos dentro de las instalaciones de los centros Sambil de esas localidades.



OFERTA HOTELERA

Categoría       Establecimientos       Habitaciones Camas

5 estrellas         32                               7.206               15.500

4 estrellas         30                               5.545               14.238

3 estrellas         120                             8.702               19.586

2 estrellas         119                             5.631               12.586

1 estrella          164                             5.563               11.900

Fuente: Federación Nacional de Hoteles.

PRODUCTO ONLINE es producido y mantenido por la
Unidad de Nuevos Medios del Grupo Editorial PRODUCTO y la redacción de la revista PRODUCTO.
Asesor de Nuevos Medios: Alcides León
Comercialización (212) 750.50.11 mcastillo@gep.com.ve