PRODUCTO escribe su historia
Revista Producto
PRODUCTO escribe su historia
Cinco lustros de esfuerzo editorial son narrados, como excepción en primera persona, por Raúl Lotitto. Como él mismo ha dicho, es "la famosa historia jamás contada"
Me han pedido que escriba la historia de PRODUCTO, y confieso que no puedo. O no debo. Porque en verdad, esta revista maravillosa que nos tocó inventar hace 25 años, viene escribiendo su propia historia desde poco después de su nacimiento: el día en que se liberó de sus padres fundadores y sus tutores en circulación, para salir sola a la calle y ganarse la vida como le diera la gana. Y no le ha ido mal, sinceramente.
Aquello ocurrió cuando PRODUCTO dejó el cascarón que le creásemos para protegerla, y decidió, a sólo 11 meses de haber nacido y en su décima edición, concluir su etapa de distribución promocional gratuita (las primeras tres ediciones salieron encartadas en Número, revista semanal que fue líder en economía y negocios, y luego otros seis meses en El Diario de Caracas), y emprender la aventura de venderse en quioscos. Lo hizo sin anuncios ni ostentaciones (no llevaba en la portada ningún titular) y con su mejor cara, porque lució en la tapa la imagen de un huevo cúbico -ver foto página 38-, metáfora singular de que un producto imposible, se había hecho realidad.
En verdad, ni Dora Martínez -hoy nuestra VP ejecutiva y desde que tengo memoria mi compañera de vida- ni quien esto escribe y suscribirá, habíamos tenido ninguna sombra de duda sobre el éxito del proyecto, al que veíamos no sólo factible sino necesario, en aquella Venezuela de 1983, que el 18 de febrero generó la primera crisis económica de la democracia, cuando el gobierno de Luis Herrera Campins llevó el valor del bolívar de 4,30 a 7,50. Se llamó viernes negro, y todos pensaron que el país se acababa. Todos, menos nosotros.
Entonces yo trabajaba en Radio Caracas Televisión. Empezaron los despidos (hubo más de 300), y cuando me tocó el turno, recogí mi cheque y me fui con una idea fija: arrancar el proyecto (ver El germen) que había imaginado y escrito desde la comodidad de mi puesto ejecutivo: una revista mensual, con mucho acento en mercadeo, que entrase al universo de negocios por la ventana de la publicidad. Esa fue la idea original, única y diferenciadora.
Es que en el mundo hay revistas "de publicidad" (Advertising Age, Ad Week, Anuncios, Campaing, Meio & Mensagem y demás etcéteras), y también "de negocios" (Fortune, Exame, Capital, Business Week, Money y tantas otras). Pero ninguna reúne ambos conceptos. Esa fue la clave de PRODUCTO, que con periodismo puro y duro -del mejor, no lo duden- cumplió con creces su promesa básica, y se convirtió a poco de aparecer, no sólo en líder, como aseguraba esa nota, sino en lo que es hoy y ojalá sea por siempre: una herramienta de trabajo para profesionales, empresarios, gerentes, ejecutivos y todos quienes aspiren a serlo.
"Frankenstein se escapó del laboratorio y está rompiéndolo todo", fue la metáfora que imaginó Dora, una tarde de 1984, mientras tomábamos café en un balcón de nuestras oficinas: los altos de la quinta Zuneldy, que aún existe en Santa Marta, aunque ahora un muro no deja ver el jardín. El monstruo obviamente era PRODUCTO, que no había cumplido un año y crecía sin parar. Antes de Santa Marta, funcionamos en La Urbina, en el edificio El Triángulo, sede de Número, donde había empezado todo. Allí estuvimos hasta que duró el acuerdo de distribución que nos unía.
Cuando dejamos Zuneldy, en 1985, fuimos a Eucarys, otra quinta, pero en Bello Monte, exactamente detrás de la clínica Caurimare. Un sitio de buen recuerdo, más allá de la pesadilla imborrable de ciertos fines de semana, cuando los cierres obligaban a desvelarse. Entonces yo escribía toda la noche y Dora diseñaba febrilmente en su mesa de dibujo. Ambos con las ventanas abiertas, a falta de aire acondicionado y era imposible no oír al unísono -como mezclados por un Dj- los ayes de dolor de los enfermos de la clínica y la música de las estruendosas rumbas del Club Táchira, que bajaba de la colina de enfrente. Se inició en esa casa el verdadero despegue. La editorial tomó forma. Se estructuraron la redacción, la administración, el departamento de ventas. Allí llegó un día Gilberto Correa con su programa Close Up. No le conocíamos personalmente y nos asombró su interés. "Voy a hacer planos cortos", advirtió, antes de filmar en aquel ambiente tan austero. Lo cierto es que su espacio tenía una audiencia fenomenal y salir allí fue un momento bisagra. El día de la emisión, de pie en el estudio, Gilberto arrancó: "Me confieso un asiduo lector de la revista PRODUCTO", y tras 30 segundos de elogios, dio paso al videotape. Al día siguiente, toda Caracas hablaba de nosotros.
A Zuneldy llegó también, una tarde de junio de 1985, el hoy VP de mercadeo, Edgard Marteletti, para sellar un vínculo de trabajo que con los años se transformó en amistad, y que lo ha ligado de manera inalienable al presente y al futuro de la organización comunicacional de propósitos múltiples, enfocada en el target de negocios, que es hoy el Grupo Editorial Producto. El GEP produce revistas mensuales (PRODUCTO, DINERO, PC WORLD), publicaciones anuales como PETROGUíA, TóPICOS Petroguía, el Mapa Energético de Venezuela, el Directorio de Agencias y Servicios Publicitarios, la Guía Oficial de Franquicias, así como periodismo digital con los boletines EXPRESS semanales para las tres revistas mensuales, y el newsletter El Mundo de la Energía, de frecuencia diaria, para el ámbito petrolero y energético.
Está en pleno desarrollo una empresa que organiza exposiciones y eventos (las exitosas ExpoCrédito y Zona Empleo) y también la investigadora Quantum Research, que comenzó generando estudios de mercado -cuantitativos y cualitativos- para darle proyección a temas especiales de las revistas, y produce ahora también para terceros.
El universo se complementa con la división Digital&Audiovisual, que trabaja en el programa radial PRODUCTO FM, y en la modernización de la web, amén de proyectos para televisión. El futuro, para nosotros, es claramente interactivo: nuestros medios, todas nuestras herramientas, son siempre complementarios, y jamás excluyentes. Investigar, anticiparse, ser oportunos, analíticos, independientes, útiles. La gran fortaleza profesional del GEP no es sólo generar información y opinión, sino dar conocimiento.
Pero todo esto no vino solo, claro. La historia lineal enseña que cuando Eucarys se quedó chiquita, en 1987, buscamos oficinas en serio, y nos mudamos al edificio Aco, en Las Mercedes. Allí pasamos los siguientes 18 años, desarrollamos tecnología para la producción gráfica, montando primero fotocomposición y fotolito propios (modo de liberarnos de un proveedor incómodo al que llamábamos "de artes trágicas"), y luego todo el andamiaje digital que mató las máquinas de escribir y encadenó la escritura periodística con la imagen, el diseño y la digitalización, para salir directo a planchas.
Pero además de tecnología, Aco fue para PRODUCTO el inicio del GEP, concebido en principio como una empresa capaz de abarcar diferentes segmentos del mercado. Así, en junio de 1988, nació la revista DINERO (ver Lingote de oro), que ha cumplido 20 años y es líder indiscutida en el área de finanzas y negocios, con doble visión y simultánea cobertura: macro y micro. En 1992 apareció ESCAPE, dedicada al turismo interno y receptivo; en 1993 PODER, en el segmento que hoy se llama fashion, y que entonces era sociales, y PRODUCTO Light en el área de vida sana.
En 1997 el GEP ingresó en el sector tecnológico, adquiriendo de la firma norteamericana International Data Group la licencia de PC WORLD, a la vez que entraba en un proceso de redefinición estratégica de mercados. Es que la realidad nos hizo advertir que, teniendo un nicho tan claro en cuerpo y mente como el área de los negocios, nada ganábamos queriendo ser una empresa editora de alcance general. Retomamos en consecuencia el objetivo central: cesaron ESCAPE, PODER y LIGHT, adquirimos PETROGUíA, la reformulamos desde su eslogan, y creamos subproductos como el Mapa Energético y la reciente TóPICOS PETROGUíA, sumando el poderoso y necesario mercado del mundo de la energía -básico en un país petrolero-, a las clásicas coberturas de gerencia y negocios, mercadeo, economía y finanzas, publicidad y tecnología. A la vez comenzó el desarrollo digital, la información electrónica y los otros ítems citados más arriba, para llegar a donde hoy estamos -con nueva sede incluida, en el centro comercial El Recreo, donde llegamos en octubre de 2005- y que estamos seguros implica una nueva etapa de crecimiento. Entre nosotros decimos que cumplir 25 años es "apenas el principio".
Tan principio como lo fue aquel día de marzo de 1983, cuando tomamos la decisión de hacer esta revista y empezamos a pensarla, a borronear diseños, imaginar el estilo y contactar gente (ver Socios que no fueron). En ese andar, un domingo invité a nuestro amigo Juan Fresán -un diseñador estupendo, un publicista mágico- a tomar un café en La Flor de Castilla, en Altamira, para contarle el proyecto. En un momento me preguntó: "¿Cómo se va a llamar la revista?". Y sin esperar respuesta disparó: "Ponle PRODUCTO... porque sin producto no hay nada, ni publicidad, ni promoción, ni venta, ni mercadeo, ni siquiera consumidores". Así nació el nombre.
Pero no fue su único aporte a esta larga historia: también concibió el tan mentado estilo de las portadas -que debían ser y fueron "un grito en el quiosco"-, y las diseñó casi todas hasta la edición 51 (diciembre de 1987), cuando recurrió a su tono más ácido para llamarse a retiro: "No las voy a hacer más, no tengo ganas". Sin embargo, les había imbuido su espíritu, que se conserva hasta hoy; prueba de que hizo su trabajo como un maestro. Por aquellos tiempos iniciales no existía la globalización tal como es hoy, pero las multinacionales publicitarias y los grandes clientes habían hecho lo suyo, y pensamos que PRODUCTO debía estar a su altura, aun con herramientas escasas.
El fax acababa de implantarse, internet era un sueño, las agencias de noticias casi no trataban el tema de negocios. Por eso hice un viaje a Nueva York, Chicago y Londres, reuniendo materiales para la sección internacional que había imaginado en las primeras ediciones. En materia local no había estadísticas abiertas al público, muchas empresas resentían dar información y sobre todo opinión (en Procter, Colgate o IBM los ejecutivos tenían prohibido hablar con la prensa), y jugando el perfecto juego de espejos, el periodismo local se resistía a la información comercial, que consideraba palangre. Todo favorecería a PRODUCTO, si se hacían las cosas bien.
Y creemos que se hicieron, habida cuenta de la satisfacción de ser pioneros periodísticos y comerciales, innovando continuamente, generando valor y dando conocimiento para la formación profesional con todas nuestras revistas, pues ya hay más de una generación de gerentes y ejecutivos que ha "estudiado" con ellas. Nos enorgullece, además, haber dado al segmento de medios especializados -del cual somos líder indiscutidos- el real carácter que tiene en Venezuela, de la mano de equipos conformados con pasión y razón (ver Gente GEP), donde aprender y enseñar es tarea de cada quien todos los días, como el primer día.
Gente GEP
En 25 años no es poca la gente que ha aportado al desarrollo, primero de PRODUCTO y luego de lo que es hoy el GEP. Y no se trata sólo de los que están o estuvieron en plantilla. En un caleidoscopio asoman los que pasaron, y como en un pantallazo del moderno facebook están los contemporáneos. Los periodistas Fanor Diaz, Felix Canale, Alejandro Kirk, Antonio Boadas, Tatiana Ramos, Aurora Blyde, Alfredo Mantilla, Ramón Pasquier, Elizabeth Baralt, Leandro Cantó (director-fundador de DINERO), Otto Casale (director de la revista PODER), Enrique Rondón, Haydee Reyes, Luis Indriago, Fernando Rodríguez, Fabiana Culshaw, Verónica Rodríguez, María Elena Lavaud, Alicia La Rotta, Ileana García, David Rodríguez, Alejandro Ramírez, Hugo Prieto, Isaac Nahon, Soraya Ospina, Carjuan Cruz, Militza Zupan; Salvatore Lomónaco (Líder de DINERO desde hace 14 años), Belinda Calderón, Alejandro Romero, Juan Carlos Zapata, Sharay Angulo, Andrés Rojas Jiménez, Elizabeth Dávila, Carolina Guerrero, Pedro Ledezma, Mariana Plaja, Rosario Gayol, Adolfo Manaure, Argélida Gómez, Ernesto Lotitto, Roger Santodomingo; fotógrafos como Gustavo Dao, Eduardo Gamondez, José Busquets, Jorge García Crasto, Gustavo Acevedo, Gonzalo Martínez, Eduardo Riveros, José Luis Coco Lorenzo, Luis Gómez, Manuel Linares; los dibujantes Hugo Ramallo, Alberto Monteagudo y Roberto Weil; el artista plástico Santiago Pol, los ingenieros devenidos en comunicadores Alcides León (jefe de redacción de PC World) y Mauro Hoyer (ex director de PETROGUIA); Luis Pose, Arcenis Turmero, Richard Escobar, Ana Cecilia Castaño, Andrés Troconis, Juan Antonio Golía y el Estudio de Ricardo Antequera Parilli, el creativo Juan Fresán, el audiovisualista Jorge Mezei, los publicistas Roberto Eliaschev y Enrique Picasso; el experto en buen sabor, Alberto Soria; los impresores Eduardo García (Formateca), Antonio García (Fanarte) y la gente de Intenso y Litho Mundo, Antonio Olivieri (primer PRODUCTO en radio por Kys FM), el economista Francisco Faraco, el suplidor de papel Ivan Lanz, Jeisy Romero, Maritha Castillo, Ignacio Lotitto, Patricia Piccinini, Blanca Martín, Liliana García, Jorge Ramírez, Marlene Osorio, Noris Serrano, Ender y Steven Peñaloza, Armando Olivares; José Luis Venegas, Aymara Mateo, Ingrid Morillo y sus predecesores en la Unidad de Producción Gráfica, Gabriela Mata y José Luis García; María Fernanda De Jesús, Trina Rojas; la VP de Administración Ligia de Alcalá; el VP de Planificación Mario Gil; el VP de Mercadeo y Ventas Edgard Marteletti y asesoras de negocios como las emblemáticas Tibisay Lizardo y Elizabeth Reusser; Virginia Madrigal, Sonia Moncada, Susana Manrique, Ana Karina Rubio, Marior Sifontes, Leigh Chapler. Una lista incompleta, seguro. Pero que distingue al ya clásico talento GEP.
Lingote de Oro
Cuando lanzamos DINERO el 15 de junio de 1988, con la manifiesta intención de orientar al público sobre las variables económicas y el manejo del dinero, aquello fue un alboroto. Porque lejos de bautizar la revista a la usanza habitual, empapándola de champaña o whisky (vaya tonta manera de botar licor), decidimos tratarla como a un producto de consumo masivo: "Como si fuera una mayonesa o un refresco", dijo Quique Picasso, que atendía la cuenta publicitaria. Hizo una campaña excelente y un logo bellísimo con la "i" mayúscula en relieve como un lingote (carácter que más tarde se extendió a todas las letras del nombre).
Armamos una fiesta en el salón Naiquatá del Tamanaco, donde una multitud bebía y conversaba, oyendo música suave y escuchando a los presentadores, Gilberto Correa y Nelson Bocaranda, hasta que ambos gritaron al unísono: "¿Dónde está el dinero?". Entonces se apagaron las luces, arrancó un potente motor y un haz de rayos láser enfocó hacia una falsa pared de papel, que de pronto se rasgó, al paso de un camión de caudales. Bajaron los guardias armados, abrieron la caja de seguridad y sacaron las clásicas bolsas de valores, repletas de revistas. Señoritas de smoking las distribuyeron al público y así entró DINERO al mercado, donde hoy está fuerte y sola: acabó con todos los competidores. Y como aquel día PRODUCTO tuvo una hermana, nació también el GEP hacia su destino de familia numerosa. Claro, que el lanzamiento del GEP fue meses después, en el Palladium (hoy Salón Gales), con una fiesta de órdago que animó Juan Manuel Laguardia y que tuvo de todo hasta el amanecer. Todavía hay quien la recuerda.
El Germen
La revista Número nació en 1980, y con ella una sección de mercadeo y publicidad que yo escribía y donde firmaba "Pautas", una columna de opinión. Llenaba un vacío, porque ninguna publicación cubría ese renglón de economía y negocios, mientras que en Estados Unidos, parte de Europa, Brasil y Argentina, el marketing era tema recurrente en prensa y otros medios.
Por eso la creamos. Fue la primera vez que el tema se trató profesionalmente en Venezuela y allí germinó además la semilla de PRODUCTO. Allí, y en una revista gremial que, por la misma época, realizamos en equipo con Dora Martínez. Se llamaba FevapVisión, y fue durante un año órgano oficial de la Federación Venezolana de Agencias Publicitarias.
Pero la sección de Número fue, obvio, lo más importante: abrió el mundo publicitario, interactuó con él, se nutrió de sus fortalezas, divulgó sus opiniones, participó en sus polémicas, lo integró, por fin, al periodismo de negocios. Número mantuvo esa sección hasta el final. Yo la escribí hasta finales de 1986, más de 3 años después de haber creado PRODUCTO, cuya misión cumplida fue elevar todo aquello a una potencia mayor.
Publicidad & Marcas
Hay dos secciones de PRODUCTO que nacieron en la primera edición y se mantienen hoy, con su lógica evolución. Juntas sintetizan la razón de ser de esta revista -Negocios a través de ventana publicitaria- y son exclusivas en el periodismo venezolano. Una es Vitrina: el premio a la creatividad de agencias y anunciantes, que antes era elegido por la Redacción y luego incorporó un Jurado, siempre diferente, que selecciona el aviso o campaña del mes. La otra comenzó con el listado de marcas solicitadas para su registro ante el Estado; y se desarrolló luego hacia Propiedad Intelectual: marcas, patentes y derecho de autor. PRODUCTO es el único medio del país que trata este tema, fundamental en el mundo de los negocios. Lo hizo -valga el reconocimiento-gracias a la visión del abogado Slawomir Kocieki, quien al conocer el proyecto de la revista aconsejó: "publiquen las marcas, es un tema clave para todas las empresas".
Socios que no fueron
Cuando vino la idea de PRODUCTO, consulté el proyecto con publicistas líderes. Los más me alentaron, algunos dudaron ("¿para qué, si ya existe Publicidad & Mercadeo?"), y tres coincidieron en que debía conversar con Monserrat Giol, la propietaria -lo fue hasta su fallecimiento, en 1999- de aquella revista, que poco antes había perdido a su fundador, Juan Giol, el esposo de Monse, como la llamaba todo el mundo. Los que así me aconsejaron fueron James Noel Jimmy Teale, titular de Corpa; José Miguel González Llorente, presidente de Leo Burnett, y José Pepe Font Castro, número uno de Internacional Marketing Comunication (IMC).
La visité con proyecto y condiciones: darle a Publicidad & Mercadeo contenido periodístico, opinión, carácter profesional. O sea, hacer de ella lo que luego fue PRODUCTO, a cambio de 25 por ciento de las acciones a la firma, poniéndole precio a otro 24 por ciento como tope. Ella siempre tendría la mayoría, nosotros nunca más de 49 por ciento. Monse lo pensó y dijo que no, durante una cena en su casa: "Prefiero -se excusó- conservar la revista igual por respeto a la memoria de Juan". Entendimos. Y mantuvimos siempre con ella un trato cordial y amistoso. Años después, nos dijo una noche en un coctel, con aquella sonrisa pícara que solía exhibir: "Yo sí me equivoqué con ustedes, ¿eh?".
Otro partner fallido en los comienzos fue Número. Le propusimos a Editora G9 asociarnos 50-50 para sacar PRODUCTO, que sería para ellos -dijimos- "el complemento perfecto". Pero Luis Beltrán Petrosini, director de la revista, aseguró que con la devaluación y la crisis económica no era posible "invertir ni un centavo". Sin embargo, acordamos una alianza estratégica: hacíamos PRODUCTO a nuestro costo y riesgo, y Número, que era semanal, la encartaba el primer lunes del mes como obsequio a sus lectores. Funcionó. Y en sólo 3 meses nuestra revista era "el complemento perfecto". Pero Número, en lugar de renovar el convenio, hizo una oferta sui géneris de compra que no aceptamos, porque ya nuestro norte era sufrir siendo editores, no empleados. Y nos fuimos a distribuir con El Diario de Caracas.
El papel y los avisos
Por recomendación de un visionario de las artes gráficas llamado Javier Aizpurua, esta revista fue la primera del país en imprimir con papel glasé venezolano: el Mate Print 90 gramos que elaboraba la entonces exitosa Venepal y que sólo se usaba para folletos y ciertos libros, hasta que PRODUCTO le dio entrada a las grandes ligas. Luego vistió también otras revistas. Y ese papel, pero en 150 gramos, comenzamos a imprimir -fuimos también los primeros en Venezuela- los avisos en dobles y triples reversos de portada, con troqueles, apertura central de tapa y hasta apertura hacia arriba. Fruto de un ingenio creativo que nuestros anunciantes han disfrutado todos estos años.
GEP Publicidad
Eliaschev Publicidad es nuestra agencia desde hace 18 años. Fuimos su segundo cliente, pues todo comenzó cuando Roberto Eliaschev, que había renunciado a Leo Burnett para montar su propia empresa, llegó hasta nuestras oficinas y nos dio "la primicia" con la directa intención de obtener una nota. Su única cuenta era Laboratorios Schering-Plough. Claro que publicamos el artículo, con título productiano: "La agencia del Che Elías". Porque por si alguno no lo sabe, Roberto Eliaschev es argentino. y ejerce. Por eso, quizá, nos pusimos rápido de acuerdo para que asumieran la cuenta del GEP desde la creación del logo, en lo que ha sido -y esperamos siga siendo- una relación rica, con muchas campañas exitosas que ayudaron a potenciar y desarrollar nuestras marcas y a la empresa toda. Pero el crecimiento obligó a una apertura: hoy Eliaschev maneja el GEP (corporativo) y las revistas PRODUCTO y PC WORLD. La marca DINERO está a cargo de La Cancha; PETROGUíA y sus extensiones, y la feria ExpoCrédito son de Quique Picasso (que en 1988 había manejado con acierto el lanzamiento de DINERO), y la reciente Zona Empleo fue de 141 Coimbra. Todos estrellas, a Dios gracias.
El desconfiado
Un día de 1987 el ya fallecido Antonio Pertiñez, un publicista de raza, que entendía el negocio como pocos y era, además, un hombre cabal, me llamó para invitarme a almorzar. Lo hacíamos a menudo, pero esa vez había un motivo extra: "Un cliente mío te quiere conocer", dijo. Nos vimos en el Members. El señor en cuestión era el vicepresidente de una tarjeta de crédito y se entusiasmó interrogándome sobre PRODUCTO desde la idea con lujo de detalles. Orgulloso de nuestro emprendimiento, le eché el cuento completo con franqueza. Pero en el pousse café, con una sonrisa cómplice, el personaje se permitió desconfiar: "Raúl, dime la verdad, ahora que somos amigos... ¿quiénes son tus socios?". Miré a Antonio y vi su rictus de sorpresa. Comprendí enseguida: en la cabeza del perfecto incrédulo no cabía que un emprendedor triunfase sin padrinos. No respondí. Pero aprendí la lección. Tiempo después, en otro almuerzo, un nuevo curioso hizo la misma pregunta. Me incliné intrigante y susurré: "Tengo socios, pero no te puedo dar los nombres". Creo que ese aguilucho quedó más contento que el señor Tarjeta. Y yo también.
4 en el 4
En su cuarto aniversario, agosto de 1987, PRODUCTO publicó una edición de 512 páginas que subdividió en 4 volúmenes (uno por año de vida) parodiando a la vez la costumbre de los 4 cuerpos -y así los llamó- que entonces tenían los grandes periódicos. La portada principal mostró un modelo "haciendo el 4" (ver foto). Fue record en ventas de ejemplares, en ventas publicitarias (casi 270 avisos) y pionera en imaginación, porque con los 4 cuerpos tuvo 4 contraportadas y 8 retiraciones que ofrecer. Para coronar, Venevisión decidió celebrar el aniversario aprovechando el número: invitó a todos nuestros clientes, a las agencias y al staff de la revista, a compartir un coctel en el piso ejecutivo. La convocatoria -repetida en forma de gigantesco anuncio en la entrada, decía: "PRODUCTO festeja los 4 en el 4". Se lucieron. Nos lucimos.
Anunciantes pioneros
Como toda empresa en su tipo, el GEP tiene dos públicos para los cuales trabaja: lectores y anunciantes. Ambos con idéntica importancia. Y en el caso de PRODUCTO, particularmente, se genera una "corriente trifásica" nada sencilla de manejar porque lector-agencia-anunciante son, a la vez, sujeto y objeto: fuentes de información, clientes publicitarios y lectores al mismo tiempo. Es cuando más se debe trabajar por la imparcialidad, el respeto profesional, la distancia objetiva. Dicho esto vaya un reconocimiento a quienes, desde el inicio, creyeron en la idea de esta revista y la apoyaron fervientemente. Y en particular a los que iniciaron el camino y pautaron hasta la edición 10, cuando realmente estábamos empezando.
Ellos son: ABC McCann Publicidad; AJL Publicidad; Aliven; Aluminios Recuperados; Grupo Inmobiliario González Blanco; AMS Consultores Audiovisuales; Apple; Ars; Ars Moreno Valbuena; AW Compton; Bancarios EAP; Banco de Lara; Banco Latino; Banco Mercantil; Banco Provincial; Banco Unión; Berol Prismacolor; Bristol Myers; Burroughs; La Electricidad de Caracas; Cadafe; Camel; Central EAP; Cerveza Nacional; Cigarrillos Líder; Cigarrillos Belmont; Citibank; Cointreau; Concorde Hoteles; Consorcio PublicitarioInternacional; Corimón; Corpa; Grupo Químico; Corpodata; Cremerca; Data General; DHL; Dinastía; El Diario de Caracas; Metro de Caracas; El Nacional; Emeve Publicidad; Envases Internacional, S.A.; Epson; Ericsson; Especialidades Alimenticias Espalsa; Fiat; Fiesta; Fischer, Fineman y Asociados; Ford Motor; Foote, Cone & Belding, S.A.; Franklin Whaite & Asociados; Frica; Gerber; Ghersy/Quintero & Ted Bates; Grupo Consolidado; IBM; Impoca (Grupo Oscar Salomón); International Marketing Communications; JMC Creatividad Orientada; JWT; Jeep de Venezuela; La Vivienda EAP; Latinoamericana de Seguros; Línea Aérea de Costa Rica; Leo Burnett; Madison Publicidad; Mark Plan Publicidad; Montoya Kociecki Patentes y Marcas; Nescafé; Notitarde; 67 Publicidad; Oster; Pampero; Philips; Pérez Mena & Everts; Procter & Gamble; Publicidad Siboney; Publicistas Venezolanos Asociados (PVA); Publipostes; Seguros Nuevo Mundo; Sertec Publicidad; Sherwin Williams; Sí Publicidad; Tabacalera Nacional; Tiuna Films; Vallas; Vapro Publicidad; Vencerámica; Vepaco; Viasa; Whisky Swing; Seros; Yukery.
También un muy especial anunciante pionero fue el Bloque Dearmas, empresa propietaria de Distribuidora Continental, que desde hace más de una década distribuye todas nuestras publicaciones con un servicio muy eficaz, cumplido y profesional.
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