11 de Octubre, 2.002
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El viernes pasado, el alcalde de Baruta, Henrique Capriles, se presentó en la esquina de la avenida principal de las Mercedes con la calle Orinoco, con la intención de hacer retirar una chupeta que, además de los nombres de las calles, tiene una visible publicidad de la cerveza Regional. A juicio del funcionario, ese letrero fue instalado ilegalmente por su propietario, la empresa GH 2000. Tal elemento "se roba la luz, no paga impuestos y no cuenta con el permiso de la alcaldía", señaló Capriles. Sin embargo, anoche, seis días después, la chupeta seguía allí. Según José Antonio Olivo, representante legal de GH 2000, porque el poste cuenta con "un mandamiento de amparo constitucional dictado por un tribunal contencioso administrativo y que ordena la reinstalación de las vallas inconstitucionalmente removidas por la alcaldía". Dijo también Olivo que la chupeta sí paga impuestos. El alcalde dijo que tomaría contacto con el anunciante. El martes, cuatro días después del hecho, el presidente de Cervecera Regional, José Rafael Odón, dijo que no sabía nada al respecto y aseguró: "Todas nuestras vallas son legales". ¿Un solo problema? No: según Capriles, en Baruta existen unas 600 chupetas ilegales, pertenecientes a varias empresas que se han convertido "casi en una mafia".
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