A fondo

Desbalances en el balance social

Supuesto a ser un riguroso documento público, de monitoreo periódico de la gestión en RSE de una empresa, el balance social ha venido a resultar -en estas tierras- más bien una herramienta de publicidad o propaganda, aseguran expertos. Escasea, y, cuando se le encuentra, suele cumplir de manera peregrina con las expectativas

Si bien Venezuela es uno de los países de Latinoamérica donde más temprano se comenzó a hacer algún tipo de labor en RSE, y no obstante ser una tierra de visionarios en esta área -como Eugenio Mendoza, por ejemplo-, el siglo XXI y su rigor técnico han tomado por sorpresa al empresariado local. Se hace RSE, cómo no, pero un mapeo realizado entre expertos -gente que sigue día a día el tema- revela que apenas son doce las empresas que emiten o han emitido en el país un balance social. El balance social es -palabras más, o menos- una técnica que permite a la empresa reunir información cuantitativa y cualitativa para seguir de manera objetiva el desarrollo de sus actividades en el campo de su gestión de responsabilidad social empresarial, midiendo áreas como lo social, lo económico y lo ambiental. Suele publicarse como un tomo o libro, que algunos prefieren llamar "memoria de sustentabilidad". El estándar de medición más empleado en el planeta en estos momentos es el Global Reporting Initiative (GRI), aunque existen otras normas que también se aplican, como la AA1000 o la SA 8000, y en el mundo existen varias verificadoras de prestigio como Bureau Veritas o la muy conocida AccountAbility. El balance social -entendido en rigor- debe involucrar a los distintos grupos de interés, tomar en consideración sus opiniones, y lo más natural sería esperar su publicación con cierta periodicidad, bien cada año o bien de manera bianual. Un indicio del estado de infancia de este tema en Venezuela, la poca profusión y la falta de profundidad parecieran ser las marcas distintivas criollas en cuanto a lo que a balance social se refiere.

Branding balanceado

Según la socióloga Charo Méndez, especialista y consultora en el área de RSE desde hace más de una década, con la excepción de Cigarrera Bigott, que le parece la única empresa que sigue en rigor todos los canales pertinentes -acaso espoleada por British American Tobacco, su casa matriz-, los balances sociales emitidos en Venezuela "suelen ser informes o memorias elaborados por las mismas empresas; ahí no se ve necesariamente que estás utilizando metodologías preestablecidas", como el GRI, verbigracia.

"No hay rigor técnico, no hay necesariamente ningún proceso de certificación o auditoría. Lo que hay -generalmente- es una información preparada por la gerencia de comunicaciones de la empresa, sobre lo que la misma está considerando que puede ser su balance", analiza.

"Hay empresas que lo hacen dos y tres años, y ni siquiera lo hacen parecido al año anterior", aporta la consultora. "Muy pocos en Venezuela colocan la opinión del stakeholder (grupo de interés) directamente", añade. "Yo lo que siento es que, hasta ahora, se ha percibido más como un instrumento de promoción, de comunicación institucional", redondea. Méndez acota que -en la región- "Brasil es el país que va más adelante, por el aporte del Instituto Ethos, en materia de elaboración y promoción del balance social".

De su parte, Mireya Vargas, directora de Foco Sustentable, sostiene que "para medir resultados tienes que hacer unas tareas previas muy importantes, para hacerlo profesionalmente. Hacer un reporte de balance supone un proceso de profesionalización del área social dentro de la empresa, no puede seguir siendo un listado de temas que tú atiendes como va viniendo, sino más bien tiene que ser objeto de una planificación estratégica, tiene que estar a los más altos niveles de compromiso, cruzar toda la corporación o la empresa, es decir, hay una cantidad de exigencias en términos de preparación y de ejecución que requiere el balance", enfatiza.

Selecto grupo de doce

En total, son doce las empresas que emiten o han emitido un balance social en Venezuela. Estas son: Banco de Venezuela Grupo Santander, Banesco Banco Universal, BBVA Banco Provincial, Cantv, CVG Edelca, Cativen Groupe Casino, Novartis, Petrozuata (hoy Petroanzoátegui), Coca-Cola Femsa de Venezuela, Econoinvest, Cigarrera Bigott, y la estatal petrolera Pdvsa. Las especialistas consultadas para ensamblar esta lista fueron la propia Charo Méndez y Perla Puterman, ex presidenta del Comité de Responsabilidad Social de Fedecámaras. PRODUCTO conversó con algunas de estas empresas -una breve muestra-, para conocer cuánto invierten, con qué criterio lo hacen, qué estándares utilizan para el balance social y cómo incorporan esta herramienta al modelo de gestión de sus respectivos negocios.

A la vanguardia

Comencemos, entonces, por la empresa que los especialistas ponderan mejor situada en este terreno: Cigarrera Bigott. Esta empresa, anclada en un nicho no exento de polémica por las implicaciones para la salud de sus productos, declara haber invertido en sus programas de RSE, durante el año 2007, una cifra aproximada de 4 millones 400 mil bolívares fuertes.

Consultada acerca de con qué criterio deciden cuánto, cómo y en qué invertir, Karina Zavarce, gerente de responsabilidad social corporativa de la empresa, declara que "por una parte contamos con una política de inversión social, a partir de la cual se establecen los lineamientos sobre los cuales la empresa estará contribuyendo, basados en las siguientes creencias fundamentales contempladas dentro de los principios de negocio de Bigott: creemos en agregar valor a las comunidades en las que operamos (principio del beneficio mutuo); creemos en la vinculación constructiva con nuestros grupos de interés (principio del beneficio mutuo); creemos que nuestro negocio debe mantener altos estándares de conducta e integridad (principio de buena conducta corporativa); creemos que la industria del tabaco debe promover altos estándares de responsabilidad social corporativa (principio de buena conducta corporativa); creemos en el respeto a los derechos humanos fundamentales, reconocidos, y, por último, una categoría que ellos denominan "universalmente" (principio de buena conducta corporativa). A partir de lo anterior -expone la ejecutiva- la empresa focaliza en las siguientes áreas de inversión: agricultura sustentable, empoderamiento y fortalecimiento cívico.

A decir de la gerente, para Bigott el balance social es de importancia vital, y su herramienta fundamental para evaluar los resultados de su gestión entre sus grupos de interés, en diversos temas como relaciones laborales, medio ambiente y seguridad ocupacional, humo de tabaco en el ambiente, iniciativas en RSC, contrabando, regulaciones, prevención de fumar en menores de edad y mercadeo responsable. "Se puede decir que este es el proceso a partir del cual la compañía diseña y planifica nuevas acciones relacionadas con los tópicos tratados, con el objeto de afinar sus programas de RSE y darles sostenibilidad en el tiempo", enfatiza Zavarce.

Por último, la gerente comenta que "además de utilizar la norma AA1000 para el diseño de los diálogos que la empresa sostiene con sus grupos de interés, con la finalidad de conocer las expectativas e inquietudes que éstos tienen en relación con el desempeño del negocio, también nos guiamos por los lineamientos del Global Reporting Initiative". Todo el proceso es auditado por Bureau Veritas, compañía certificada por Accountability en la norma AA1000.

Desde la banca

Banco de Venezuela reporta una inversión de Bs.F 44.798.516, al cierre de 2007, lo cual -declara la entidad- constituye 6,4 por ciento del beneficio neto durante ese mismo ejercicio. Según la Vicepresidencia de Comunicaciones Corporativas, las decisiones de financiamiento son tomadas por el Comité de Estrategia e Inversión Social del banco, el cual, en función del análisis que realizan los gerentes de programas de la Fundación Banco de Venezuela, optimiza los recursos a ser otorgados a fin de garantizar la sostenibilidad de los programas y proyectos. La prioridad de Banco de Venezuela es el apoyo a iniciativas que estén enmarcadas en el ámbito educativo y "sobre todo que tengan proyección en el tiempo y una visión de autosustentabilidad".

En cuanto a la manera como la entidad acopla el balance social al modelo de gestión de la empresa, el documento remitido por la Vicepresidencia de Comunicaciones Corporativas establece que la empresa considera el instrumento como una herramienta de gestión y seguimiento, que permite que la institución proyecte, verifique y evalúe su contribución sobre distintos aspectos que conforman la sostenibilidad corporativa, "y, lo más importante, refleje la transparencia de su actividad como ciudadano corporativo socialmente responsable". Este banco emplea el Global Reporting Initiative y las Metas del Milenio para levantar lo que ellos prefieren denominar -alternativamente- una Memoria de Sostenibilidad.

Banesco, por su lado, invirtió en 2007 un monto de Bs.F 23,57 millones, el equivalente a 3 por ciento de las utilidades de la empresa en ese período. Maribel Osorio, gerente de la División de Comunicaciones Externas y Asuntos Sociales de Banesco Banco Universal, precisa que la inversión acumulada para el lapso 1998-2007 es de Bs. F 89,52 millones. Osorio expone que "Banesco dirige su inversión social a promover la educación y la salud. Ejecutamos nuestro programa de RSE de la mano de los llamados socios sociales, que son instituciones y organismos que ya ejecutan una importante labor social en el país. No participamos en proyectos de carácter individual sin sostenibilidad técnica y financiera, o que no tengan un efecto multiplicador en la comunidad (mínimo 100 personas beneficiarias)".

Utilizan el GRI, en su tercera versión, y son miembros de Accountability, al tiempo que avanzan hacia la aplicación del estándar AA1000. Osorio afirma que "el ejercicio de la RSE está inserto dentro de la estrategia y planificación del negocio. Por lo tanto, el balance social de Banesco, que refleja nuestra inversión social, está determinado por el éxito de nuestro negocio. Es decir, por el resultado financiero alcanzado cada año".

Con una gestión de RSE fundamentada en el tema educativo, el Banco Provincial no remitió una cifra de inversión para 2007, pero la gerente general de la Fundación BBVA Banco Provincial, Felisa González, explicó que "la visión de la responsabilidad corporativa que tiene el Grupo BBVA se traduce en un compromiso integral con sus distintos grupos de interés, tratando de generar, con cada uno y con el conjunto de la sociedad, el mayor beneficio mutuo posible, para lo cual a partir del año 2008 se invertirá en programas de acción social que benefician directamente a la comunidad, 1 por ciento de su beneficio neto.

La gerente deja claro que los criterios de inversión de la entidad "tienen su origen en el Grupo BBVA, en cuanto al Plan de Acción Social para América Latina, al cual se destinó en 2007 0,7 por ciento de los beneficios netos de la región, con un foco prioritario en la educación y con el lanzamiento del Programa Becas de Integración, que promueve la permanencia en la educación para la población más necesitada". González apunta que "el programa se concreta en cada país donde se desarrolla en función de criterios locales y de las necesidades detectadas, asociadas a programas educativos formales de larga duración y consolidados".

Al ser abordada sobre la manera en que el ente acopla el balance social como su modelo de negocios, la ejecutiva aclaró que "en BBVA Banco Provincial se busca hacer de la responsabilidad corporativa una competencia distintiva de nuestra institución. Para ello, el principal objetivo es implicar a todas las áreas de negocio y de apoyo del banco, a fin de integrar la responsabilidad corporativa en la estrategia de negocio (.) En este marco, el reto de la política de responsabilidad corporativa es servir como palanca de innovación y transformación", puntualizó González.

Asimismo, precisó que el informe anual de responsabilidad corporativa, que se publica en BBVA Banco Provincial desde el año 2006, incluye información relativa a todo el banco. En la determinación de la relevancia y materialidad de los contenidos a ser incluidos, indicó la gerente que se dio especial atención a los grupos de interés más significativos, "profundizando en el proceso de consulta al seguir las recomendaciones de la guía para la elaboración de memorias de sostenibilidad (versión 3, de 2006) de Global Reporting Initiative, de la norma AA1000 (Assurance Standard de Accountability). Igualmente se busca demostrar su compromiso con los Objetivos del Milenio de la ONU y el cumplimiento con los principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas", concluyó González.

Otros sectores

Cativen Groupe Casino no dispone todavía de la cifra invertida en 2007, pero sí concede las correspondientes a 2006 (Bs.F 11,39 millones), 2005 (Bs.F 6,24 millones) y 2004 (Bs.F 2,75 millones). "La decisión de cuánto, cómo y en qué invertir se determina una vez evaluado cada programa, identificando sus necesidades reales y la alineación con nuestra filosofía de acción. Estamos trabajando para que estos programas se amplíen y podamos beneficiar cada vez a más personas cercanas a nuestras tiendas", puntualiza Lilia Plaza, gerente de la Fundación Cativen, quien agrega que incorporan el balance social a su modelo de gestión "principalmente tomando en cuenta los valores fundamentales de la compañía, los cuales se encuentran inmersos en lo hacemos día a día como empresa socialmente responsable". También emplean el GRI.

El laboratorio farmacéutico Novartis -informa su gerente de comunicaciones y asuntos públicos, Zara Castillo- invirtió en 2007 la cifra de Bs.F 79.740,40 (39.924,70 los empleados y 39.775,70 la empresa), en 2006 un monto de Bs.F 50.424,90 (25.296,70 los empleados y 25.128,20 la empresa) y en 2005 un total de Bs.F 32.237,70 (16.170,60 los empleados y 16.067,10 la empresa). Castillo explica que Novartis decidió aplicar el Global Reporting Initiative en vista del sentido prioritario que tiene la RSE para esa compañía. "Consideramos que a través de este informe podemos tener un reporte que puedan ver todos nuestros stakeholders, abiertamente, y allí corroborar cuál es la inversión que Novartis está haciendo. Además, para nosotros, como herramienta interna, es muy importante, porque podemos manejar estos indicadores e ir mejorando", indica la gerente.

¿Con qué criterio invierte Novartis? Zara Castillo aporta que "creemos que de la misma gente tiene que salir la responsabilidad social, de los mismos que estamos acá trabajando, y por eso para nosotros Hogares Bambi es nuestro proyecto bandera". Hogares Bambi es una asociación civil que, desde 1992, brinda atención a niños y niñas en riesgo social. Novartis hace aportes a esta obra solicitando la colaboración voluntaria de los empleados, por el monto que cada uno de ellos considere suficiente. La empresa aporta la misma cantidad que aporta cada empleado.

He ahí, pues, un vistazo a vuelo rasante sobre lo que hoy es el tema del balance social en nuestro país. Como se ve, pueden identificarse esfuerzos de altísima seriedad y consistencia. Pero, lamentablemente, lejos de ser la regla, estos casos constituyen una excepción.

Alejandro Ramírez Morón

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