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Manos que ayudan corazones
Más de 900 venezolanos han sido operados gratuitamente del corazón, mientras 95 pacientes de escasos recursos han recibido transplantes de médula ósea sin ningún costo. Estas acciones forman parte de la responsabilidad social empresarial que Hospital de Clínicas Caracas emprende para ayudar a quienes más lo necesitan
Porque las acciones hacen corazones, Hospital de Clínicas Caracas se ha propuesto desde su creación ayudar a quienes requieren de una ayuda para salvar sus vidas. Con 4 fundaciones en su haber, la organización ha dedicado parte de su historia a auxiliar a aquellos que no tienen los suficientes recursos para costearse una operación, pero sí las ganas de seguir viviendo.
Con la finalidad de contribuir al bienestar de pacientes cardiovasculares, especialmente ninos y ninas de bajos recursos, nace Cardioamigos, una fundación sin fines de lucro que atiende sin ningún costo a pacientes con cardiopatías congénitas.
Cardioamigos cuenta con un grupo de profesionales integrados por médicos y paramédicos que trabajan en el despistaje, diagnóstico e intervenciones de enfermedades cardiovasculares complejas.
"No es frecuente ver una institución, particularmente de servicio de salud, con una responsabilidad social como la que nosotros llevamos. Esto difiere de quienes piensan que la medicina es una actividad especulativa, lo que ha hecho peyorativo el papel del médico como especulador. El gran privilegio que hemos tenido quienes nos hemos dedicado a esta ciencia, es haber conocido la verdadera dimensión de la miseria humana, su dolor y sufrimiento", comenta el doctor Alexis Bello, presidente del Hospital de Clínicas Caracas.
En Venezuela uno de cada 100 ninos y ninas nace con malformaciones cardíacas, enfermedad que tiene un índice de mortalidad 10 veces mayor que cualquier otra, y que constituye la primera causa de mortalidad en el país.
Cardioamigos, que funciona en el piso 2 de la clínica, ofrece sin ningún costo servicios de cirugía cardiovascular, cateterismo y angioplastia. Ha atendido a más de 4.000 pacientes en consulta y ha realizado más de 900 intervenciones quirúrgicas desde su creación.
"Quizá estas cifras resultan pocas. Sin embargo, hay que entender que una operación de corazón, sin ningún tipo de honorarios, cuesta aproximadamente 50 millones de bolívares. Nuestra satisfacción no solamente se resume en haber donado esa cantidad de dinero y haber realizado un enorme sacrificio social para absorber parte de esos costos, sino es además el privilegio de saber que hemos logrado rescatar muchas vidas", agrega Bello.
Otra de las iniciativas de la clínica en materia de responsabilidad social empresarial es el programa nacido en 2006, Todos por Igual, en el que personas con discapacidades motoras o intelectuales tienen la oportunidad de incorporarse a la nómina de trabajadores de la empresa y desempenar tareas que los conviertan en seres productivos para la sociedad.
Además, con el propósito de orientar sobre la importancia de la lactancia materna y educar a las madres en temas de cuidado de recién nacidos, HCC creó la Unidad de Lactancia Materna y Casorio Institucional, que además cuenta con el Banco de Leche Materna para los ninos y ninas hospitalizados.
Entre otros proyectos de RSE se encuentra la Comisión de Educación Médica Continua para la Comunidad, especialmente de San Bernardino, que tiene entre sus compromisos la promoción de la salud, la prevención de enfermedades crónicas, la realización de jornadas de orientación a pacientes con enfermedades como el Alzheimer y Parkinson, así como la detección y prevención de otras como diabetes, hipertensión arterial, cáncer, entre otras.
Como parte de la promoción de la cultura y el arte, HCC cuenta con el Museo de Anestesiología Dr. Moisés Perel, en donde se exhibe una colección de equipos médicos y fármacos utilizados en la institución médica y sirve como legado científico para nuevas generaciones.
Salvando vidas
Fundamédula es una organización no gubernamental creada en el ano 2000, que atiende a pacientes de escasos recursos económicos con enfermedades hematológicas que requieran de un transplante de médula ósea, una intervención que cuesta entre 200 y 300 millones de bolívares.
Fundamédula, que funciona en el piso 7 del Hospital de Clínicas Caracas, está presidida por el doctor Humberto Caldera, y cuenta con el apoyo de un grupo de colaboradores del hospital y aliados, como empresas privadas, públicas y particulares.
"Las enfermedades de médula ósea, enfermedades sanguíneas y leucemias representan una causa muy importante en la actualidad. En muchas de estas enfermedades el único tratamiento accesible es el transplante de medula ósea. Paradójicamente sólo existen dos centros de transplante en todo el país. Uno en el Hospital Central de Valencia y otro en el Hospital de Clínicas Caracas. Por esta razón se ha emprendido una campana para tratar que tanto el Gobierno como otras instituciones doten a distintas ciudades de centros de transplantes de médula", senala Bello.
Ha atendido desde su fundación a 2.200 pacientes. Ha financiado 95 transplantes de médula y ha realizado más de 100 quimioterapias.
"Esta fundación es un motivo de orgullo social. Yo siempre he considerado que un pueblo enfermo no tolera la pobreza, que el mantener una población sana es responsabilidad no solamente del Gobierno, sino de toda la población. Yo creo que todos tenemos de alguna forma, particularmente en un país en vías de desarrollo, que tratar de colaborar para que la población nuestra tenga acceso a una medicina de alta tecnología", afirma Bello.
La institución médica también trabaja con la Fundación Nino Sano, que ayuda a operar pacientes en forma ambulatoria, particularmente a menores de edad.
Una alianza con el Centro Diagnóstico Docente de las Mercedes ha permitido operar a más de 20 ninos de escasos recursos. Esta institución presta las áreas de quirófanos, y cirujanos, anestesiólogos y enfermeras del HCC prestan sus servicios sin ningún costo.
Bien apadrinado
Embargado por la idea de una misión humanitaria y apoyado en su espíritu solidario, el doctor Marcos Poler emprendió desde 2005 una labor comunitaria que busca mejorar la calidad de vida de los vecinos de San Bernardino.
"En la clínica siempre habíamos hablado sobre los conceptos de la excelencia que teníamos como institución de salud. Nos pareció pertinente involucrar a la comunidad dentro de nuestros procesos. Fue de esta manera como decidimos penetrar social y económicamente dentro de las comunidades aledanas a nuestro centro: la urbanización San Bernardino. Esta zona caraquena está plagada de carencias y es un sector que posee 11 barrios, algunos de ellos de alta peligrosidad. Escogimos como proyecto piloto el barrio Los Erasos, que ha sido el mayor beneficiario de nuestra labor", explica Poler, presidente de la Fundación Amigos de San Bernardino.
Aunque lo considera solamente como "un granito de arena", el galeno y otros colegas del Hospital de Clínicas Caracas (Andrés Fermín, Shirley Lima y Armando González) han realizado a través de la Fundación labores educativas, de asistencia médica, odontológica y social para los habitantes del sector. La institución cuenta con el respaldo de la junta directiva y de la Sociedad Médica del HCC.
"Esta labor hubiese sido imposible realizar sin el apoyo de la comunidad. Existe una carencia tan grande, incluso afectiva, que es primordial hacer algo por esta gente. La misión también es tratar de alejarlos de la violencia y las drogas. Nuestra contribución para ayudar a resolver esta problemática es tratando de mejorar las condiciones y elevar el estándar de vida de estas personas, especialmente los ninos, ninas y jóvenes", agrega.
A través de un convenio con la Universidad Santa María se han realizado jornadas médicas y odontológicas para los vecinos. Igualmente los beneficiarios reciben asistencia médica en cardiología, presión arterial y tratamientos de diabetes.
En el área educativa, la institución creó en 2005 una escuela en el barrio, donde 20 ninos, ninas y jóvenes reciben educación, para luego ser insertados en el sistema educación formal. Estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello trabajan como voluntarios en el recinto académico.
"En el HCC tenemos trabajadores que viven en el barrio Los Erasos y es por ello que estamos avocados a ayudar a quienes hacen posible que nuestra institución crezca y ofrezca un servicio de calidad. Para nosotros es importante ayudar a esa gente que no ha tenido las oportunidades que hemos tenido algunos de nosotros. Y no es culpa de ellos. Es por culpa de las circunstancias de un país que no ha sabido brindarles todas las oportunidades que merecen. Es gente que necesita de una mano para conocer otro mundo alejado de la violencia y el crimen", senala.
Entre las metas futuras de la fundación se encuentra el consolidar la escuelita y operar dentro del Hospital de Clínicas Caracas un área destinada permanentemente a atender a personas de bajos recursos.
Adriana Castillo F.
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