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La crisis coloca a la pelota criolla en cuenta de 3 y 2

La temporada 2018 de la Liga de Béisbol Profesional reta la sobrevivencia de este torneo que es una de las grandes atracciones y de las pocas diversiones que aún quedan a los venezolanos en medio de esta circunstancia crítica, debido a que la falta de patrocinios suficientes obliga a jugar con presupuestos precarios.

El episodio más reciente del drama que se registra tras bastidores en la pelota criolla fue la suspensión del tradicional Juego de Estrellas 2018, que este año se jugaría en el Estadio de la UCV entre una selección de los mejores de los equipos de la Liga contra el seleccionado venezolano sub-23.

La información fue suministrada por el periodista Carlos Valmore Rodríguez (@CarlosValmore), en su cuenta de Twitter, actualmente comentarista de IVC y Unión Radio, coordinador de Beisbol Play y ex director de Meridiano hasta el año pasado.

La suspensión de uno de los eventos estelares de la temporada se produce, según Rodríguez, por la falta de patrocinios y el supuesto cobro de USD 6.000 por parte de las autoridades de la Universidad Central de Venezuela, a través de la Fundación UCV, para arrendar su campo de juego para la justa.

En la información colgada en el portal BeisbolPlay se señala que la decisión fue tomada por la Asociación de Peloteros, por no disponer de recursos. Esta será la primera temporada en 20 años sin Juego de Estrellas, el cual sería realizado en homenaje a Endy Chávez, histórico jardinero de los Navegantes del Magallanes, quien colgará su guante al terminar esta temporada.

La información citada sugiere que la responsabilidad por la decisión es de la Fundación UCV, porque hizo una corrección de sus tarifas que pareció inaceptable, porque es mayor a la que pagan los Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira por tener de sede oficial al Universitario. La hiperinflación existe, también para el deporte.

El presidente de la Asociación de Peloteros, Edgar Naveda, intentó que la Liga Profesional de Béisbol Profesional interviniera, pero el titular de la entidad Juan José Ávila dijo que el calendario es tan ajustado que no hay posibilidades de reprogramar ningún partido.

Dólares rojo-rojitos

Lo cierto es que la celebración del campeonato 2018 estuvo en cuenta de tres bolas y dos strikes, por lo elevado de sus costos y la dificultad para cubrir el porcentaje de patrocinios, que es la mayor fuente de ingresos para la Liga.

Empresas Polar es el primer patrocinante privado, pero el pitcher que salvó el juego fue Pdvsa con una polémica decisión de otorgar USD 12 millones para asegurar el torneo, en medio de críticas, ya que la situación de la estatal petrolera no es boyante y el país está lleno de necesidades; sin embargo, privó la necesidad política de transmitir normalidad y evitar el costo de opinión pública que hubiera signficado un año sin pelota por la crisis.

Sin embargo, hubo que recortar severamente los costos, ajustar el calendario y negociar duro para tener los estadios disponibles, porque además hubo costos adicionales en acondicionamiento de instalaciones, dijo una fuente de la LVBP a PRODUCTO.

El informante dijo que la temporada se ha jugado con muchos inconvenientes, por estadios en malas condiciones, vulnerabilidad para jugar los partidos nocturnos ante la inestabilidad del servicio eléctrico, y hay un número limitado de instrumentos, como cascos, pelotas y bates. "Hubo que recortar todo lo que se pudiera, pero con la intención de brindar un espectáculo digno", dijo la fuente.

Lo medular era mantener tanto como fuera posible la competitividad del torneo, severamente afectada en los últimos años por la limitación de fondos para traer peloteros en todos los equipos, aunque unos sufren más que otros. Por ejemplo, el equipo Caracas, propiedad de la Organización Cisneros, tiene el mayor presupuesto.

La idea de la Liga, sin embargo, es cerrar las brechas para que el torneo fuese lo más parejo posible, apalancado en el talento criollo.

"No es que no haya patrocinantes", dijo la fuente, "pero la inflación hace que los costos no se puedan cubrir eficientemente. El campeonato se está jugando, porque todos tenemos el compromiso de mantener el espectáculo".

Otra línea de la LVPB es no ventilar la crisis y sus impactos de manera pública, pero la "procesión va por dentro".

Entre los patrocinantes, además de los grandes -Pdvsa y Polar-, se cuentan Toyota; la cadena de tiendas Daka que está presente en varios estadios; Samsung; Coca-Cola; Calzados RS21; las empresas estatales Movilnet y Bandes; Cervecería Regional y anunciantes que hicieron compras puntuales. Las marcas privadas que dominan son Maltín Polar y Pepsi, ambos productos del portafolio de Polar.

La fuente consultada señala que el gobierno ha sido determinante en la celebración de los últimos campeonatos de la Liga de Béisbol Profesional.

Los equipos, ante las quejas generadas por el aumento de las entradas en la temporada 2017 y el avance de la hiperinflación, tuvieron que ingeniárselas para contener la evidente y drástica caída de la asistencia a los campos de juego. A inicio de temporada, los boletos más caros estaban muy cerca de un salario mínimo mensual antes del aumento más reciente, pero ha habido que aumentarlas.

El Magallanes diseño un esquema de precios diferenciados según el rival de turno, de manera que sus partidos con los Leones son más costosos. En casi dos menes de temporada, los precios han aumentado una media de 170%, en línea con los promedios de inflación mensual.

Los circuitos cortados

Una historia insólita es la que contó el periodista Ignacio Serrano en su columna semanal "El Emergente", publicada el domingo 2 de diciembre en El Nacional, donde da cuenta de las limitaciones que están padeciendo los canales de TV y los circuitos radiales para cubrir el calendario de juegos.

El periodista relata que durante el primer mes de temporada no se televisaron juegos de los Bravos de Margarita en su sede, por los elevados costos de producción, especialmente transporte (hay que recordar que llegar a la isla de Margarita es casi una odisea del siglo XIX, porque no hay oferta de ferrys y la de vuelos se ha reducido en 70%).

Ante las protestas del equipo insular, los canales que tienen derechos, DirecTV Sports, IVC -señal por suscripción propiedad de Unión Radio-, Meridiano TV, Globovisión (que solo emite partidos de fines de semana), TLT (un canal pro gubernamental fundado por Esteban Trapiello y Harry Gamba) y la estatal Tves, alteraron sus calendarios de transmisiones.

Ante esta eventualidad, algunos circuitos radiales se vieron afectados, ya que para reducir costos de movilización y de transmisión, especialmente cuando las distancias son más largas, las radioemisoras emiten los partidos desde sus estudios con el apoyo de las transmisiones por TV.

El caso concreto que cuenta Serrano es el del circuito radial de los Navegantes del Magallanes, cuya emisora matriz es RQ910, una AM propiedad de FM Center y está integrado por 24 estaciones, la mayoría del mismo grupo radial, que no pudo transmitir un partido contra los Cardenales de Lara en Barquisimeto.

Resulta que los equipos radiales de Magallanes, Zulia y Aragua no se movilizan con sus divisas a los sitios más distantes y los restantes circuitos usan al personal mínimo indispensable para ahorrar costos.

El periodista Ignacio Serrano hizo un muy válido llamado a cuidar el espectáculo. "Es en los peores momentos, como el que vivimos, cuando más importante resulta cuidar la pelota criolla como espectáculo y emprendimiento. Nada dice tanto de una divisa como su circuito radial, sus uniformes, su proyección en los medios y la relación con sus seguidores a través de las redes sociales. Está en cada uno de nosotros defender el pasatiempo nacional".

 

 

 

 

 


PUBLICADO: 02 de diciembre de 2018