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Directivos de TalCual y El Nacional publican desagravio de Cabello para evitar juicio

Diosdado Cabello puede darse por satisfecho, ya que directivos de El Nacional y TalCual aceptaron, en el acto de conciliación previo al juicio por difamación incoado por el presidente del parlamento gubernamental Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ofrecer disculpas públicas al dirigente por reproducir informaciones publicada por el medio español ABC y el estadounidense The Wall Steet Journal en 2015.

El comunicado fue firmado "a título personal" por Vivianne de Lourdes Font Fernández, José Simón Elarba Haddad, Ramiro Óscar Molina Ríos, Argenis Rafael Martinez Mota, y Ramón José Medina Simancas, por El Nacional, y Juan Antonio Rafael Golia Amodio y Manuel Antonio Puyana Santander, en representación de TalCual. David Morán, representante del portal La Patilla aparentemente se negó a firmar, aunque existe la versión alternativa según la cual Cabello se negó a conciliar con este sitio de noticias.

Igualmente, se aclara que al momento de difundir la información de ABC, según la cual existía un presunto proceso legal contra Cabello en Estados Unidos, Ramón José Medina no estaba vinculado a El Nacional.

“Deploramos el daño personal y familiar que le haya causado o le haya podido causar al ciudadano Diosdado Cabello Rondón el contenido de estas publicaciones”, señala el comunicado los directivos imputados por notas publicadas entre enero y febrero de 2015.

Los directivos de El Nacional y TalCual tienen prohibición de salida del país y régimen de presentación ante el Tribunal. El único de los acusados exonerado de estas medidas fue el desaparecido Teodoro Petkoff, a quien el juzgado que lleva la causa declaró legalmente incompetente por razones de salud.

En el caso de El Nacional, la responsabilidad personal sobre la decisión de reproducir las notas de ABC se reduce a la voluntad de su presidente-editor Miguel Henrique Otero, quien actualmente se encuentra residenciado en España en condición de asilado político, ya que los firmantes vinculados al medio se desmarcaron de las publicaciones.

“Estamos en total desacuerdo con dichas publicaciones y las rechazamos habida cuenta de que la gravedad de estas afirmaciones no está acompañada de la comprobación de su veracidad, puesto que transcurridos más de tres años de su publicación, aun no ha podido ser confirmada, ya que no ha sido presentada prueba alguna al respecto de esas publicaciones”, señalaron.

“Nunca participamos en forma alguna en la concepción, redacción, autorización o inserción de esas publicaciones en los medios de comunicación citados”, puntualizaron los firmantes.

En el caso de El Nacional, el Tribunal en lo Civil de Caracas ordenó a la casa editorial indemnizar a Disodado Cabello por los daños morales causados en sentencia de mayo de este año por un monto de BSF 1.000 millones, que actualmente se reducen a BsS 10.000. Esta sentencia no ha sido cumplida; pero existe la duda sobre si el tribunal puede reinterpretar su sentencia y pasar la cifra de 1.000 millones de bolívares fuertes a soberanos.

Lo mismo ocurre con la sentencia emitida en septiembre por el mismo caso contra La Patilla al que se habría penalizado con BsF 2.000 millones, pero el propio Cabello "reivindicó" una deuda de BsS 2.000 millones.

No hay justicia

Con la lógica de que "más vale un mal arreglo que un buen pleito", en TalCual valoran el acuerdo conciliatorio como una medida necesaria, ya que los directivos del portal imputados tienen pendiente otra demanda anterior, incoada también por Diosdado Cabello, por un artículo publicado por el ex ministro Carlos Genatios, donde se atribuyó al presidente de la ANC una expresión que nunca se comprobó que él haya dicho.

Manuel Puyana y Juan Antonio Golía, en su supuesta condición de "reincidentes", se exponían a una pena máxima de seis años de prisión. En TalCual indican que el comunicado fue aprobado por Cabello antes de ser publicado. Hubo sorpresa, porque se pensaba que el alto dirigente del chavismo se negaría a conciliar e iría directo al juicio por difamación.

Contra TalCual no había sentencia condenatoria por el daño moral, pero la directiva del sitio de noticias y opinión la esperaba con preocupación desde hace meses. Los directivos del medio indicaron que no había posibilidad alguna de obtener justicia. El juicio estaba perdido de antemano.

 

El trasfondo del desagravio

El Nacional, La Patilla y TalCual no inventaron una sola letra contra Diosdado Cabello. Lo que hicieron fue algo sumamente común, especialmente en estos tiempos de auge del periodismo digital, cuando la oportunidad y la velocidad son factores prioritarios: reproducir informaciones de otros medios que, se entiende, son confiables.

¿Quién iba a dudar de una información de ABC? El medio español, una verdadera institución periodística en el país ibérico y propiedad del Grupo Vocento, vinculado a la Conferencia Episcopal española y que es dueño de otros 13 periódicos y de la cadena radial COPE, entre otras empresas periodísticas, publicó que había un juicio abierto en Estados Unidos contra Diosdado Cabello por supuesta vinculación con el narcotráfico.

El dirigente demandó a ABC, la fuente original de la noticia, y a The Wall Street Journal por la misma causa. En Estados Unidos, fueron desestimadas las dos demandas que el presidente de la ANC introdujo contra el Journal y en España el proceso judicial tampoco prosperó. A pesar de estos hechos, Cabello mantuvo sus demandas contra los medios venezolanos y ahora insiste en que si no le pagan las indemnizaciones irá por la propiedad de las empresas de comunicación implicadas.

Según la legislación venezolana, las demandas por difamación tienen prescripción a 18 meses, pero estos procesos judiciales de 2015 se han mantenido vigentes. Más aún, TalCual tiene una demanda anterior por un artículo de opinión firmado por el ex ministro Carlos Genatios, quien salió del país sin siquiera intentar hacer un mínimo gesto de descargo contra el proceso judicial emprendido contra el periódico que le daba espacio semanal.

Los artículos de opinión según la jurisprudencia nacional e internacional vigente solo entrañan responsabilidad para sus autores y generalmente los medios aclaran esta situación expresamente; sin embargo, en este caso el tribunal acordó una demanda contra el medio.

Lo que hay detrás de estos procesos está más que claro. Lo grave es que los tribunales han decidido consistentemente contra los medios en demandas por conductas editoriales que, en rigor, no pueden ser penalizadas. ¿Son responsables El Nacional o TalCual por una publicación de ABC o The Wall Street Journal? ¿Puede ser penalizado algún medio por reproducir contenido de estos periódicos tan confiables y prestigiosos? ¿Dónde existe la obligación previa de confirmación cuando se acredita el origen confiable de la información y simplemente se reproduce? 

Los hechos acreditados como delictivos son, por lo menos, discutibles; de hecho, muy discutibles. Sin embargo, la justicia venezolana es la que es y prácticamente nunca suele fallar contra el gobierno o sus máximos dirigentes, sean funcionarios o jerarcas de su periferia partidista.

Está claro que los hechos de fondo que originaron las publicaciones de medios extranjeros no están probados, pero también está claro que las responsabilidades de los medios locales que las reprodujeron no pueden equipararse con las que corresponden a las fuentes originales. 

Este desagravio engrosa la lista de agresiones contra la libertad de expresión.

Por: AJP

 

 

 

 

 

 


PUBLICADO: 19 de diciembre de 2018