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Nestlé no pudo lograr el registro de Kit Kat como marca europea

El Tribunal de Justicia de la UE ordenó a la Oficina de Propiedad Intelectual del bloque revisar el caso otra vez. Dejó sin resolver el dilema sobre cómo determinar si una marca es distintiva en el mercado único del continente. Por otra parte, Nestlé mostró resultados financieros semestrales con saldos positivos.


Nestlé sufrió un duro traspié al no poder confirmar el registro de la marca Kit Kat en toda la Unión Europea, luego de que el Tribunal de Justicia de la UE negó un recurso interpuesto por la Oficina de Propiedad Intelectual del grupo y la propia empresa suiza para concluir la asignación de la denominación comercial "Kit Kat 4" en el viejo continente.

De hecho, el Tribunal de Justicia europeo remitió la causa a la misma Oficina de Propiedad Intelectual de la UE para que reexamine si la marca puede ser registrada o no en todos sus componentes, indicaron varios medios europeos.

La marca de la galleta recubierta de chocolate Kit Kat ha sido objeto de una dura disputa ante los organismos de la Unión Europea, ya que la firma Mondelez UK Holdings, antes Cadbury Schweppes, tiene, dentro de su portafolio, un producto similar que se comercializa con la denominación noruega Kvikk Lunsi.

En concreto, la decisión del Tribunal de Justicia de la UE no dejó contenta a ninguna de las partes, pues también desestimó la solicitud, incoada por Mondelez, de negar de plano el derecho demandado por Nestlé. El proceso queda prácticamente en suspenso.

En 2002, la corporación suiza Nestlé solicitó el registro de Kit Kat como marca europea y la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE aceptó la solicitud, cuatro años después, para la categoría que comprende "caramelos, productos de panadería, pastelería, galletas, pasteles y bollos".

En 2007, Cadbury Schweppes solicitó la anulación del registro de denominación aprobado a Nestlé, por considerar que la marca no tiene un carácter distintivo reconocible en todos los países de la UE. El organismo regulador de la propiedad intelectual, sin embargo, mantuvo su sentencia a favor de la multinacional suiza.

No obstante, en 2016 el caso volvió a tomar relevancia cuando el Tribunal General Europeo, una corte que tiene como juzgado de alzada al Tribunal de Justicia de la UE, anuló la resolución de la Oficina de Propiedad Intelectual, porque el carácter distintivo de Kit Kat se demostró solo en 10 países del grupo: Dinamarca, Alemania, España, Francia, Italia, Holanda, Austria, Finlandia, Suecia y Reino Unido.

Nestlé y la Oficina de Propiedad Intelectual, por un lado, y Mondelez, por el otro, recurrieron la decisión ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Los argumentos

Nestlé y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea coinciden en que el registro de la marca procede, en principio porque es distintiva en la mayoría de los países de la UE -es decir, no existen productos con características similares a la galleta con chocalate de leche, Kit Kat- y en los países donde no puede considerarse distintiva, el producto registrado puede coincidir con las denominaciones locales.

El argumento de Modelez, respaldado por el Tribunal General Europeo, es que una marca comercial no puede ser considerada distintiva y, por tanto, registrada por una empresa en particular si no cumple esta condición en los 28 países del grupo.

La posición del Tribunal de Justicia, en su sentencia fechada el pasado 25 de julio, es que la interpretación de Modelez, la contraparte de Nestlé, es inadmisible; pero la posición de la empresa suiza, avalada por la Oficina de Propiedad Intelectual del bloque europeo, tampoco cumple los requisitos para ser aprobada. Esta instancia judicial se colocó en un paralizante punto intermedio.

Lo concreto es que ahora el organismo regulador de la Propiedad Intelectual en Europa debe revisar la causa y buscar nuevos argumentos para mantener su posición favorable a Nestlé, o tendrá que desdecirse si no aparecen esos nuevos argumentos.

En todo caso, más allá de los intereses particulares de Nestlé, en esta caso, queda una implicación muy relevante para el Derecho de Propiedad Intelectual en Europa, pues el Tribunal de Justicia no dirimió la disparidad de criterio sobre cómo determinar si una marca es distintiva o no en el continente, que es formalmente un mercado único, pero donde se deben armonizar 28 realidades nacionales.

Oro en barras

Kit Kat es una galleta recubierta con chocolate de leche que viene en un paquete de cuatro unidades. Según cifras certificadas de Nestlé se vende actualmente en más de 70 países y, de hecho, se estima que cada segundo se consumen 650 unidades a escala global.

En Japón se registra la mayor demanda y es tal el éxito que se han introducido sabores distintivos de la cocina nipona para variar las presentaciones del producto. Kit Kat fue creada en 1935 por la compañía británica Rowntree Limited y se incorporó al portafolio de Nestlé en 1988, cuando la suiza compró a su fabricante original.

Nestlé tiene los derechos de comercialización de la marca en casi todos sus mercados, salvo en Estados Unidos, donde la distribución del producto está dividida entre Hershey´s en la costa oeste, y Nabisco en el este del país.

RESULTADOS FINANCIEROS

Este viernes 27, la multinacional suiza, Nestlé, presentó sus resultados financieros correspondientes al primer semestre fiscal de 2018. Las ventas globales de la corporación ascendieron a 44.217 millones de dólares -43.900 millones de francos suizos-, para un incremento de 2,3% con respecto al mismo período de 2017.

La corporación incrementó su utilidad por acción en 21,4%, lo que significa una renta básica de 1,93 dólares por unidad. Asimismo, el flujo de caja libre aumentó 50% para ubicarse en 2.921 millones de dólares.

El índice de utilidad operativa de la organización fue de 16,1%, con un aumento de 20 puntos básicos al cierre del semestre.

Para Mark Schneider, CEO de Nestlé, estos números representan un nivel de crecimiento orgánico alineado con sus objetivos estratégicos establecidos hasta 2020. El ejecutivo resaltó los buenos resultados de la operación en Estados Unidos y China, así como la fuerte expansión global de su línea de nutrición infantil.

En América Latina, Nestlé reporta un crecimiento orgánico positivo, pero que, visto en perspectiva anualizada, se desaceleró. La empresa apunta a la huelga de camioneros en Brasil del pasado mayo como un elemento perturbador. En México, el crecimiento se mantuvo en un dígito, gracias a la marca Nescafé, que es muy poderosa en el mercado azteca.

El margen de beneficio operativo en la región mejoró en 30 puntos básicos, ya que los proyectos de reestructuración en curso redujeron los costos estructurales. Los ahorros producidos por una mayor eficiencia operativa compensan los aumentos en los costos por la inflación de productos básicos y los costos de carga, así como los procesos de devaluación, dijo la organización en su reporte semestral.

 


PUBLICADO: 27 de julio de 2018