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#VZLA2019 Oposición viene con plan de gobierno y nueva estrategia comunicacional

La oposición aspira a relanzarse en 2019, con una propuesta de gobierno clara y una nueva estrategia comunicacional que permita reconstruir una unidad que no solo incluya a partidos políticos, sino a los sectores sociales que impulsan más de 300 protestas semanales en todo el país. 

Ante la escalada de la crisis económica y social parece que los grupos políticos que venían haciendo vida en la no se sabe si disuelta Mesa de la Unidad Democrática quieren abandonar la irrelevancia que algunos les atribuyen.

Los jóvenes diputados Stalin González, de Un Nuevo Tiempo (UNT); Miguel Pizarro, de Primero Justicia (PJ); y Juan Andrés Mejías, de Voluntad Popular (PJ) coincideron en algunos elementos claves durante el coloquio que protagonizaron durante el evento de Perspectivas 2019, organizado por la firma consultora Ecoanalítica.

Lo primero es que coinciden en la autocrítica. Stalin González, por ejemplo, asume que no existe una adecuada conducción política, mientras que Mejías asume que la oposición ha tenido problemas propios para comunicar una estrategia política, aparte del bloqueo mediático que ha impuesto el gobierno. "2018 ha sido el año de mayor persecución política en dos décadas", dejó en claro el parlamentario.

"La protesta ha cambiado, ahora es más focalizada, pero no hemos sabido reconducirla, organizarla para hacerla más contundente", dice González y añade: "no se trata de de acompañar la protesta, ni siquiera de liderarla, sino de encauzarla hacia un objetivo de cambio político. En eso estamos trabajando".

Miguel Pizarro fue especialmente duro con su propio sector: "somos abiertamente autocríticos, nos equivocamos cuando no hacemos balance, cuando pasamos de la protesta a una elección sin decirle a la gente por qué y que se ha ganado o perdido; nos equivocamos cuando vamos a una elección solo con un Plan A, y no sabemos enfrentar el ´malandreo´ que siempre ocurre en un evento electoral en el régimen que vivimos; nos equivocamos cuando asumimos el camino de abstención, que era correcto, sin opciones políticas para explicar por qué; nos equivocamos cuando abandonamos la pedagogía, cuando la política deja de ser el ejercicio de convencery pasa a ser el  de tener la verdad absoluta y pensar que todos tienen que seguirnos porque somos los iluminados; pero no podemos olvidar lo que hemos conseguido". 

Pizarro reivindica a la muy cuestionada Asamblea Nacional por convertir la crisis venezolana en un asunto de alto interés internacional, comenzando por la crisis migratoria. "De aquí salen más migrantes a diario que de Siria", enfatiza. Los diputados coinciden en que, más allá de las limitaciones, la AN es un contrapeso institucional importante a escala internacional, y con posibilidad de hacer más difícil que el gobierno firme contratos o tome medidas financieras contra el interés nacional.

Bloqueados

Los partidos que han sido mayoritarios en la plataforma opositora están buscando fórmulas para comunicar mejor sus planteamientos y reconectar con la base social que se les ha extraviado. Mejías, de PJ, citó un estudio de opinión reciente sobre la percepción nacional acerca de la muerte del concejal Fernando Albán, cuyas conclusiones considera preocupantes.

El estudio reveló que dos tercios del los encuestados, a escala nacional, dijo saber que un concejal había muerto en las oficinas del Sebin, y el tercio restante no estaba enterado. De los que dijeron conocer el hecho, 15% cree la versión oficial del suicidio y 35% dijo no tener un criterio claro sobre lo que realmente pasó. "Esto significa que 55% de los venezolanos está desinformado sobre un caso de represión tan grave", apuntó Mejías.

Además, la encuesta determinó que 50% de los autodenominados chavistas dice no saber nada sobre el fallecimiento de Albán.

Este es solo un elemento de prueba de la escasa llegada de la oposición a importantes sectores sociales. "Tenemos muy pocos espacios disponibles y no podemos emplearlos en discutir nuestras propias diferencias", destacó Pizarro.

El chavismo existe

Los parlamentarios también reconocieron que está abierto un debate sobre qué hacer con el chavismo disidente. González y Pizarro coinciden en que es necesario abrir canales de diálogo con este sector, "aunque muchos sean personas que no admiramos o nos gusten", puntualizó el segundo. 

La posición del representante de Voluntad Popular fue un poco más distante, aunque reconoció que su partido no está cerrado a una coalición política muy amplia, porque el chavismo, aunque ha perdido base social, sigue siendo una fuerza considerable.

"El gobierno tiene divisiones, y hay sectores que se desprenden. Hay que generar incentivos para atraerlos. La unidad es un tema transversal, y se pierde mucho tiempo en discusiones internas. Hay problemas internos grandes en el gobierno, y no prestamos la suficiente atención sobre lo que está ocurriendo. La clave es generar confianza. Hay que recuperar la credibilidad en la dirección política, y hablar con todos los que están afectados por la crisis", dejó tajantemente claro Stalin González.

Pizarro lanzó un misil a sectores opositores que se oponen a estos contactos, al señalar que la política exige decir y hacer lo que es correcto y no lo que es popular. "Es popular decir que el cambio está a la vuelta de la esquina, cuando no lo está; es popular decir que del extranjero vendrá una solución buena y rápida, cuando no es así; incluso, es popular ser más osado y decir que hay una invasión de fuerzas internacionales lista para sacar a este gobierno, y que no se hace porque unos políticos cobardes lo impiden. Nosotros sabemos que eso es falso, y sobre todo inconveniente para todo el país".

El parlamentario dijo que toca el camino duro de reconstruir la fuerza interna, recobrar la credibilidad, presentar una estrategia de gobierno y convocar a todos, incluyendo a los que salen del chavismo, sean líderes o no. 

La abstención se mantiene

Al parecer, en las fuerzas históricamente mayoritarias en el coalición opositora siguen en plan abstencionista, aunque es un tema que sigue en el debate. Juan Andrés Mejía fue claro en mantener la tesis de que no existen condiciones para participar en elecciones convocadas por el gobierno o su brazo parlamentario, la Asamblea Nacional Constituyente, así como tampoco para ir a un diálogo formal con el Ejecutivo de Nicolás Maduro.

"El diálogo tiene que ser para armar una transición política, no para que el gobierno siga ganando tiempo", enfatizó.

Hay, no obstante, dos temas puntuales sobre los que este sector de la oposición parece no tener líneas de acción concretas: la aprobación de la nueva Constitución y la situación de legitimidad cuestionada que tendrá el gobierno del presidente Maduro, a partir del 14 de enero cuando debe iniciar formalmente un nuevo período, derivado de elecciones que son desconocidas por más de 60 países y varias entidades multilaterales.

González reconoció que no existe una postura unitaria sobre estos temas, pero aseguro que se están haciendo los esfuerzos necesarios. Ya se verá.

 

 

 


PUBLICADO: 07 de noviembre de 2018