Youtube

Amenazas de Trump hacen temblar a industria mexicana

El 35% de arancel para las mercancías y productos mexicanos tiene corriendo a medio mundo. Para resistir cualquier ataque la cerveza Corona se dispone a empaquetar en EEUU, mientras que la industria textil del país azteca piensa en hacer reingeniería en sus procesos de producción y mejorar su imagen en otros lugares. En pocas palabras, sálvese quien pueda

A tan solo dos días de la “coronación” del magnate Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, todo es corre corre, y no solo en la Casa Blanca en la que seguro se ultiman los preparativos, sino en los diferentes sectores que importan productos terminados o fabricados de México.

Por ejemplo, Constellation, la firma importadora de la cerveza Corona, Modelo y Pacífico, a Estados Unidos teme que se deje de consumir 2 millones de cervezas si los indocumentados regresan a sus países ante el miedo de ser deportados por el nuevo gobierno.

Las preocupaciones de Constellation han venido en aumento desde el anuncio hecho por el presidente electo, Donald Trump, sobre un impuesto arancelario de 35 por ciento a los productos importados desde México. Las acciones de la compañía cayeron 10 por ciento  al día siguiente de la elección y hasta el momento no se han recuperado. Como estrategia, Constellation, que no puede fabricar en suelo norteamericano la cerveza Corona pues perdería su atenticidad, se ha propuesto empaquetar más dentro allí que en  México y fabricar las botellas de vidrio de la cerveza en su país utilizando gas natural estadounidense.

Hilando fino

Por su parte, la industria del vestido en México, que en 2015 empleó a 1 millón 100 mil personas y en el 2016, creció más de 4.5 por ciento, debe sumar a la competencia desleal que significa la introducción ilegal de prendas importadas que abaratan el costo de las locales, un nuevo dolor de cabeza. Se trata de la incertidumbre de cómo se moverá ahora con el presidente Trump el entorno económico y qué consecuencias pueden tener para ellos que importan a precio de dólar algunas de sus materias y a su vez colocan el 95% de la  producción en los Estados Unidos, afirmó el titular de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive), Samuel Gersevich.

Como estrategia, Canaive prevé que la industria puede hacer una  reingeniería en sus procesos de producción, además de meterle mayor músculo a sus estrategias de marketing para lograr además impulsar su imagen en el exterior. Bueno veremos después del 20, si el león es tan fiero como lo pintan.


PUBLICADO: 18 de enero de 2017